PROCESIÓN DE LA INMACULADA

El proxímo día 8 de Diciembre a las 5:30h Santa Misa en honor de la Virgen María en su advocación de la Inmaculada Concepción. Seguidamente procesión copn la Virgen y al finalizar se invitará a todos los asistentes a buñuelos con chocolate.
II DOMINGO DE ADVIENTO (SAN LUCAS 3, 1-6)

¿Pero sabremos abrir las puertas de nuestras murallas personales y comunitarias a la alegría que nos ofrece Dios? Lo primero que hay que hacer es creerlo. Es decir, el Adviento no es, para nada, un tiempo de preparación para celebrar una efemérides, un importante hecho histórico. Algo así como los trabajos previos de este verano, para celebrar el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, o los doscientos años de la independencia de los países iberoamericanos. No, claro que no. Si verdaderamente no tenemos la esperanza de que el nacimiento del Niño Dios nos vaya a cambiar, lo convertiremos en eso, en una conmemoración política. Hemos de resucitar la alegría infantil de nuestras primeras navidades conscientes, hemos de hermanarnos con el Niño del Pesebre, tal como hacíamos cuando éramos pequeños, pues, además de contagiarnos de la alegría exterior de luces, adornos, regalos y del mayor cariño que se respiraba –y el cariño saben verlo muy bien los niños—sentíamos una secreta identidad con ese bebé que reposaba sobre pajas es un pesebre.
4.- San Pablo añade, en su Carta a los Filipenses, un ingrediente que no podemos ni debemos obviar. Toda Navidad será siempre promesa y camino de que el Señor Jesús vendrá por Segunda Vez. Nuestra fe nos dice que, un día, todo acabará bien. Y que como en la profecía de Baruc todo estará preparado para recibir al Cristo que, vencedor de sus enemigos y de los nuestros, traerá la paz, la alegría y el amor que no cesan, que permanecen para siempre.
Aceptemos con alegría todo lo nuevo que se nos viene encima. Reflexionemos sobre el poco valor que tienen el miedo o la desesperanza ante lo desconocido que el tiempo nuevo nos trae. Y pongamos toda nuestra confianza en Dios que, simplemente, quiere que seamos felices.
CARTA DEL OBISPO ELECTO DE GUADIX

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:
El Santo Padre, Benedicto XVI, me ha nombrado vuestro Obispo.
En el día en que se hace pública esta noticia, quiero dirigirme a vosotros para saludaros en el Señor: “Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con vosotros y en vuestros hogares”.
Doy gracias al Señor que se ha fijado en mí y me he hecho testigo y servidor de su Evangelio. Llamado al ministerio apostólico como sucesor de los apóstoles, estaré entre vosotros siendo sacramento de Cristo, Obispo y Pastor de nuestras almas.
Agradezco la confianza que el Santo Padre ha puesto en mi al nombrarme Obispo de Guadix, al tiempo que quiero manifestar mi comunión con Él.
Me presento a vosotros con temor al haber sido llamado a una misión, por supuesto inmerecida, que desborda mis fuerzas y hace más palpable mi debilidad; pero lo hago también con una confianza absoluta en Aquel que me llama y me envía, y estoy firmemente persuadido que no me va a fallar, y va a llevar su obra de salvación hasta el final. Confío en la misericordia de Dios que con su presencia hará fructificar este tesoro del ministerio apostólico que hoy pone en mis manos.
Todavía estoy sorprendido por esta llamada del Señor a ser vuestro Pastor. En estos últimos días he entendido y me he identificado con la experiencia de los profetas bíblicos que sienten el peso de su debilidad, pero al mismo tiempo, me han salido al encuentro las palabras de San Pablo: “Te basta mi gracia”.
Queridos diocesanos de Guadix, en mis primeras palabras como vuestro Obispo, os digo lo que los Apóstoles al paralítico en la puerta Hermosa del templo de Jerusalén: “No tengo ni oro ni plata, pero te doy lo que tengo”. Lo único que tengo y quiero daros es a Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, el único Salvador del mundo. Os anuncio a Jesucristo porque os quiero. La evangelización es el mayor acto de amor de la Iglesia a la humanidad. Jesucristo es el Señor, con Él lo podemos todo, sin Él no podemos nada.
Llego a una Diócesis apostólica, y lo hago desde una Diócesis apostólica; cercanas ambas Iglesias no solo por la geografía y la historia, sino, sobre todo, por los orígenes y las características de nuestra profesión de fe: Iglesias apostólicas, fieles siempre al Sucesor de San Pedro. Iglesias martiriales, Iglesias marianas.
Desde aquí quiero expresar mi agradecimiento y mi afecto a la iglesia de Almería, y a sus obispos. En la diócesis almeriense he crecido y madurado en la fe; en ella he ejercido el ministerio sacerdotal. Gracias, hermanos sacerdotes de Almería, por todo lo que he recibido de vosotros.
Nuestra diócesis de Guadix hunde sus raíces en la tierra apostólica, y el correr de la historia unió a las antiguas Iglesias de Guadix y Baza en una de las Iglesias más antigua de España, al mismo tiempo que una iglesia con futuro y que se abre a él en esperanza.
La Iglesia diocesana a la que llego como Pastor es rica en su historia, pero su patrimonio más precioso es el de la santidad de tantos hermanos que profesaron la fe en la entrega de la vida, incluso con el derramamiento de su propia sangre. Quiero hacer memoria y encomendarme a la intercesión de los santos pastores San Torcuato y el Beato Manuel Medina Olmos.
Al contemplar la cadena de la sucesión apostólica que se ha realizado en la diócesis de Guadix a lo largo de la historia, me brota el agradecimiento al Señor por haberme elegido para continuar este ministerio, sucediendo a tan grandes y santos obispos. Quiero expresar mi consideración y afecto a quien ha sido hasta ahora vuestro Obispo, Mons. Juan García Santacruz. Sin duda que su ejemplo y su consejo me ayudarán a servir más y mejor a la Diócesis. Agradezco a Don Juan los gestos de cercanía y afecto a mi persona. Qué Dios se lo pague.
Saludo con afecto a los sacerdotes, los mas cercanos colaboradores del Obispo. Cuento con vosotros para la hermosa tarea de la evangelización. Nuestro testimonio de fraternidad apostólica será el mejor signo de una iglesia viva y fecunda. Recordar que se nos pide ser fieles como Cristo es fiel. A los diáconos, os invito a formaros con esmero para servir al Señor y a la Iglesia, sin reservas.
El Seminario está en el corazón del Obispo. He pensado en vosotros, queridos seminaristas, quiero estar muy cerca para acompañaros en el camino de formación que os va a llevar hasta el don más grande que el Señor os dará: el sacerdocio, “el amor del corazón de Jesús”.
Mi recuerdo va también para todos los miembros de institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica. Vuestro testimonio es muy necesario en la diócesis, pero recordar que vuestro mayor signo no es lo que hacéis sino lo que sois.
Y a vosotros, mis queridos hermanos y hermanas laicos. A los niños, a los jóvenes, a las familias, a los que formáis parte de asociaciones de fieles o movimiento eclesiales; a todos, mi saludo y el deseo de encontraros pronto, para juntos trabajar por la extensión del Reino de Dios.
No quiero dejar de dirigirme de una manera especial a los que sufrís, a los pobres, a los enfermos, a los que estáis viviendo con especial crudeza esta situación económica. Estáis en el corazón de vuestro nuevo obispo.
Mi saludo y respeto a las autoridades civiles, con las que espero tener la cercanía necesaria para una colaboración en bien de los hombres y mujeres de esta tierra.
Mis queridos hermanos y hermanas, quiero terminar esta carta, poniéndome bajo la protección maternal de la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Angustias, en Guadix, y de la Piedad, en Baza, y tantas advocaciones veneradas en las comunidades de la Diócesis.
Con mi afecto y bendición.
D. GINES RAMÓN GARCÍA BELTRAN NUEVO OBISPO DE GUADIX

La Nunciatura Apostólica en España comunica a la Conferencia Episcopal Española (CEE) que a las 12,00 horas de hoy, jueves 3 de diciembre, la Santa Sede ha hecho público que el Papa Benedicto XVI ha aceptado la renuncia presentada por Mons. D. Juan García-Santacruz Ortiz al cumplir los 75 años de edad, el 11 de enero de 2008, en conformidad con el canon 401, párrafo 1, del Código de Derecho Canónico. El Santo Padre ha nombrado Obispo de Guadix a D. Ginés Ramón García Beltrán, en la actualidad Defensor del Vínculo y Canónigo de Almería.
D. Ginés Ramón García Beltrán nació el 3 de octubre de 1961 en Lorca (Murcia). En 1979 ingresó en el Seminario Mayor de Almería, entonces con sede en Granada. Bachiller en Teología por la Facultad de Teología de Granada (1984) y Licenciado en Derecho Canónigo por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1986). Fue ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1985.
Ha desarrollado su ministerio sacerdotal en la diócesis de Almería, donde ha tenido distintos cargos: Párroco de Santa María de Mojácar (1987-1989); Vicerrector del Seminario Menor (1989-1992); Rector del Instituto Teológico San Indalecio (1991-1994); Director espiritual en el Seminario menor y Responsable del Curso propedéutico (1992-1993); Delegado episcopal del Colegio San Ildefonso (1993); Párroco de Santa María, de Rioja (1993-1994); Capellán de las Religiosas de la Divina Infantita y Consiliario del Movimiento de Profesores Cristianos (1993-1994); Párroco de Santa María de los Ángeles en Almería y Arcipreste del 2º Arciprestazgo de Almería (1994-1996); Promotor de Justicia en el proceso de los mártires de Almería (1995-1998); Delegado Episcopal del Sínodo Diocesano (1996-1999), y Vicario General (1996-2005).
Actualmente es Canónigo doctoral de la Catedral de Almería (2003); Defensor del Vínculo del Tribunal eclesiástico de Almería (2003); Administrador parroquial de La Cañada de San Urbano y Costacabana, Almería (2005), y Profesor del Centro de Estudios Teológicos de Almería (2005).
TEXTIMONIO DE UNA JOVEN QUE ABORTÓ
Este textimonio nos debe hacer reflexionar a todos sobre la defensa de la vida.
BREVE RESEÑA DEL DOGMA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA
NOVENA EN HONOR DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

Del 30 de Noviembre al 6 de Diciembre nos reuniremos entorno a la figura de María Inmaculada a las 18:30h para rezar el Santo Rosario, seguidamente se realizará la novena a la Virge.
El Día 7 de Diciembre rezaremos el Santo Rosario a las 17:30h para después salir en autobus hacia tabernas donde nos uniremos a los demas pueblos de la comarca y participaremos de la vigilia de la Inmaculada.
El día 8 celebraremos la Solemne Eucaristía en honor de María Inmaculada a las 17:30h, seguidamente procesionaremos a la virgen por las calles de nuestro pueblo. Al finalizar la parroquia invitará a todos los asistentes a buñuelos con chocolate.
VIDEO DE ADVIENTO
I DOMINGO DE ADVIENTO (LUCAS 21, 25-38.34-36)

Se acerca nuestra liberación, dice Jesús en el evangelio. Cristo vino una vez como salvador y creemos que vendrá otra vez para liberar a toda la humanidad. Hasta entonces nos toca responder a las exigencias y retos de la historia. El Señor nos manda vigilar en la oración para recibirle cuando venga. Vigilancia es reflexión y oración, es fuerza. La esperanza cristiana sobresale por encima de todas las tragedias humanas. Los cristianos debemos aprender a interpretar los momentos más difíciles de nuestra historia como pasos que nos llevan a la liberación. Una realidad vendrá hacia nosotros, que nosotros sólo podemos vislumbrar ahora, como viendo por una rendija, mas no la podemos ver cara a cara. Esa realidad, tienen un tiempo que no es éste y por lo tanto hay que esperar que venga y hay que ir hacia ella. ¿Qué espero? ¿Espero alguna sorpresa de alguien en particular? ¿Alguien espera una sorpresa de mí? La Sorpresa de Dios, es Jesús mismo, que viene a nuestra vida… Hemos sido sorprendidos por la propuesta y la apuesta del Padre. ¿Cuál sería la actitud adecuada para esperar la Sorpresa de Jesús? “Orad incesantemente”, nos dice Jesús mismo. Sin un diálogo permanente con Dios en cada instante de nuestra vida es imposible captar las Sorpresas de Dios hoy y las de mañana. El creyente sólo se mantiene disponible a la Sorpresa de Dios si habla con Dios durmiendo, levantándose, en la soledad y en la compañía, en el trabajo y en el descanso, en las alegrías y en las desolaciones, en el encuentro y en la crisis. Sólo en la oración podremos encontrar una respuesta adecuada a la Sorpresa de Jesús, que nos trae la liberación de todo aquello que nos ata o nos oprime.
XXXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 13, 24 – 32)

La tarea de un cristiano en este mundo y en esta historia nuestra es ir desvelando, desenterrado, manifestando ese Reino de Dios que está presente implícitamente entre nosotros y que Dios nos encomienda que lo hagamos cada vez más explícito, hasta que el venga y lo implante totalmente. ¿Dónde? Cada uno desde su puesto. Nuestras familias, ¿pueden parecerse más a la familia que Dios quiere? Nuestras relaciones humanas y de amistad, ¿pueden afianzarse más en la fraternidad que Dios quiere que vivamos todos los seres humanos? ¿Podemos valorar más y mejor nuestro trabajo como una fuente de realización personal y no simplemente como algo “por lo que tengo que pasar” para conseguir dinero? En la parroquia, ¿podemos crecer en compromiso y corresponsabilidad? Y podríamos seguir haciéndonos preguntas de este tipo.
Esta claro que hay “faena” por hacer. Esa es la llamada de atención principal que hoy nos hace el Evangelio, mantenernos en esa tensión existencial y evangélica por hacer crecer el Reino de Dios cerca de nosotros. Y nada de dedicarse a pensar en el fin del mundo ni en historias raras, que ya vendrá cuando tenga que venir. Nosotros, de momento, a lo nuestro.
XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 12, 38-44)

LA GENEROSIDAD DE LOS POBRES.-"... ha echado todo lo que tenía para vivir" (Mc 12, 44) Aquellos escribas hacían de su oficio un honor y no un servicio. Es cierto, y lo dice la Escritura, que quienes presiden y quienes enseñan a los demás merecen un doble honor. Pero ese honor y ese respeto ha de venir espontáneamente de quienes reciben la enseñanza, y nunca buscado ni exigido por quienes la imparten. Así, pues, a nuestros maestros y guías les debemos veneración y docilidad. Por el contrario, a quienes enseñamos -hay muchas maneras de ser maestro en la vida- debemos dedicar nuestro tiempo y nuestros desvelos, un servicio desinteresado y generoso, que sólo procure el bien de aquellos que el Señor, de un modo u otro, nos ha confiado.
Si no actuamos así, dice el Señor, recibiremos una sentencia más rigurosa. Es lógico que sea así. Si cumpliendo con el deber de enseñar a otros merecemos un premio especial, también será de especial el castigo si descuidamos tan grave obligación como es la de mostrar el buen camino a los demás. Por eso hay que empeñarse con alma y vida en ser proyector de luces y no de sombras. Dar a manos llenas la buena doctrina, aprovechar todas las ocasiones y todos los recursos para difundir la Verdad.
En el texto evangélico de hoy, Jesús con sus discípulos, como tantas otras veces, está sentado en los atrios del Templo. El Señor toma ocasión para impartir su enseñanza de un hecho que, quizá para muchos, pasó desapercibido. Entre aquellos que echaban grandes limosnas, casi oculta entre la muchedumbre, una pobre viuda echa también su humilde limosna, dos céntimos se podría traducir. Una insignificancia en fin, sobre todo en comparación con las grandes sumas que otros echaban.
Y, sin embargo, a los ojos de Jesús, o lo que es lo mismo a los ojos de Dios, aquella modesta limosna valía más que la de los otros. Estos echaban mucho al parecer, pero echaban de lo que les sobraba. En cambio, la pobre viuda daba cuanto tenía, que además, le era necesario para sobrevivir. Es un ejemplo de la generosidad de los pobres que a veces, ante la mirada divina, son mucho más ricos que los que tienen de sobra. Al fin y al cabo esa es la verdadera riqueza, la de la generosidad en el dar por amor de Dios. Bien dice el Señor que mejor es dar que recibir. Aparentemente resulta una paradoja, pero de cara a Dios así es. Quien da, movido por la caridad, recibe del Señor el ciento por uno y la vida eterna. Ojalá lo entendamos y lo practiquemos, ojalá seamos tan generosos como la pobre viuda, capaces de darlo todo.
XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 10, 35-45)

Qué atrevidos son los jóvenes, qué osadía suelen tener. Eso explica, aunque no justifique, la actuación de los hijos de Zebedeo. Juan desde luego era muy joven, y probablemente también lo sería su hermano Santiago. Ante el estupor y la indignación de los demás apóstoles, "los hijos del trueno" se atreven a pedir al Maestro los primeros puestos en el Reino, ocupar como principales ministros del gran Rey los sitiales de la derecha y el de la izquierda.
"No sabéis lo que pedís -les recrimina Jesús-, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?". Ellos contestaron sin vacilar: "¡Podemos!” El Maestro debió sonreír ante aquellos nobles deseos, tan llenos de ingenuidad. Jesús, como siempre, les habla con claridad de las dificultades que supone el seguirle: Beberéis mi cáliz, sufriréis por amor a mí, pero esos puestos ya están reservados para otros.
Al parecer, esa contestación no les desanima en su afán de seguir a Jesucristo y continuarán cerca de él, amándole con toda el alma, sirviéndole hasta el fin de sus vidas, abriendo y cerrando la serie de los doce apóstoles que morirán en servicio del Evangelio. Así, Santiago el Mayor será el primero en morir, mientras que Juan será el último del Colegio Apostólico que morirá, dando testimonio de lo que vio hasta el momento final de su vida, bebiendo día a día, sorbo a sorbo, aquel cáliz de gozo y de dolor que el Señor les había prometido.
La atrevida petición de los hijos de Zebedeo da pie al Maestro para enseñar a los Doce, y a cada uno de nosotros, que en el Reino de Dios no se puede buscar la gloria y el honor de la misma forma a como se consigue en los reinos de acá abajo, en que los ambiciosos, o los malvados sin escrúpulos, suelen escalar hasta la cima de los primeros puestos, para aprovecharse luego de los demás y enriquecerse a costa de unos y de otros. En el Reino de Dios para triunfar hay que humillarse antes, para llegar a reinar con Cristo primero hay que pasarse la vida sirviendo.
"El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos". Esa es la doctrina sublime y misteriosa del divino Maestro. No hay otro camino ni otra fórmula. Ese es el itinerario que Cristo, nuestro Dios y Señor ha marcado con su misma vida. Él, siendo quien era, no consideró codiciable su propia grandeza divina y se despojó de su rango hasta hacerse un hombre más. Incluso, dentro de su condición humana, tomó la forma de siervo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz. Su humillación fue suprema y única, un camino claro, decidido y generoso para que nosotros lo recorramos con abnegación y con gozo.
AÑO SACERDOTAL

En este año sacerdotal se nos invita a todos para orar por nuestros pastores y desde la oración hacer crecer a pastores y pueblo en su vida de entrega al Señor. Para poder seguir este año sacerdotal en los enlaces de este blog hemos puesto uno que os lleva hasta la pagina oficial del Vaticano con motivo de este evento.
XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 10,17-30)

El Señor responde a aquel muchacho que tantas ganas tenía de ser perfecto. Primero es preciso cumplir los mandamientos de la Ley de Dios. Ese es el principio, los cimientos sobre los que hemos de edificar nuestra amistad con Dios. Nadie, en efecto, puede ser amigo suyo y al mismo tiempo no cumplir sus mandatos. Eso sería una paradoja, un absurdo, una mentira. Vosotros sois mis amigos nos dice Jesús, si hacéis lo que os mando.
Pero ese muchacho quiere más, su espíritu anhela volar alto, llegar hasta la cima más elevada de la perfección. Al verle tan audaz y entusiasmado, Jesús le mira con amor. El Señor gusta de corazones apasionados, capaces de grandes sueños, de proyectos imposibles e ilusiones juveniles, de espíritus con aire deportivo que luchan por llegar lo más arriba posible en el itinerario hacia Dios. Lástima que este muchacho se echara atrás en el momento decisivo. Su mirada clara y luminosa se ensombreció, su corazón joven envejeció de pronto, se anquilosó. El que vino con tanta urgencia se quedó parado en su marcha hacia adelante, se retiró entristecido. El que hubiera sido quizá otro discípulo amado, otro apóstol apasionado y valiente, se quedó enmarcado en ese personaje triste que dijo que no a la llamada de Dios.
También hoy pasa Jesús por nuestras calles, también hoy muchos corren tras de él con el corazón cargado de ilusiones y de buenos deseos. Como entonces, hay quienes le siguen después de haberlo abandonado todo por él, encontrando luego cien veces más de cuanto dejaron. Otros, como el joven rico, se echan atrás cuando oyen la voz del Señor que los llama a una vida abnegada y generosa, se quedan tristes y aburridos, agarrados a esas riquezas caducas que de poco les servirán.
ALGO NUEVO SE ESTA GESTANDO EN ABLA

Según los rumores, la red va a ser sorprendida con un acontecimiento muy especial que se esta gestando en nuestro pueblo. Todas las pistas apuntan a Paco Fernández y el Cura pero ninguno de los dos dicen nada. Seguiremos informando.
FOTOS TIERRA SANTA

Si quieres ver las fotos de Tierra Santa pincha aqui: http://www.flickr.com/photos/parroquiaabla/












