Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2007.

Domingo XXII del Tiempo Ordinario

Publicado: Sábado, 01 de Septiembre de 2007 19:16 por parroquiaabla en sin tema
20070901191613-images-4-.jpg

(Lucas 14, 1. 7-14).

Lo que Jesús quiere hacernos ver aquí es la importancia de la humildad como una virtud totalmente opuesta a la soberbia arrogante de los fariseos que se creían superiores al resto de la gente, de los doctores de la ley que menospreciaban a los demás considerándolos ignorantes y pecadores, de los que ejercían el poder propio de su estrato social despreciando y excluyendo a los pobres.

 Todos solemos tener la inclinación natural a obrar por puro interés, esperando ser recompensados por lo que hacemos, como dice el refrán popular: “favor con favor se paga”. En las relaciones humanas, esta actitud egoísta puede llevarnos a buscar siempre y ante todo nuestra propia recompensa, en lugar de aplicar lo que dijo Jesús: “hay mayor felicidad en dar que en recibir” (Hechos de los Apóstoles 20,35).

Pero ¡atención! Al dar, no caigamos en la tentación de hacer sentir inferior al pobre. La verdadera caridad cristiana no consiste en sentir lástima los de arriba por los de abajo, permaneciendo y afianzándose los que dan en sus posiciones superiores y quedando los que reciben en su situación de miseria.

YA SE ESTÁ ULTIMANDO LA ILUMINACIÓN DE LA PARROQUIA

Publicado: Miércoles, 12 de Septiembre de 2007 21:01 por parroquiaabla en OBRAS
20070912210116-clip-image001.jpg

Con mucho sacrificio y tesón lo estamos consiguiendo. Las obras avanzan a buen ritmo aunque nos queda un buen trecho.

Necesitamos entorno a los 250.000€ todavía; es por eso, que debemos colaborar todos.

Publicado: Miércoles, 12 de Septiembre de 2007 21:03 por parroquiaabla en OBRAS
20070912210326-clip-image001.jpg

Aunque se vean andamios y desconchones, la verdad es que ha ganado muchisimo con la nueva iluminaión.

El lunes se comienza con la lipieza y la pintura.

MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS POR EL NUEVO CURSO 2007-08

Publicado: Viernes, 14 de Septiembre de 2007 11:37 por parroquiaabla en PARROQUIA
20070914115553-jesus-ninos-1-.jpg

El próximo día 20 de Septiembre a las 19:00h. celebraremos la Eucaristía de acción de gracias por el nuevo curso. Desde la Parroquia invitamos a: profesores, padres, alumnos y demás feligreses que quieran asistir. Será un buen momento para el encuentro y poner nuestras ilusiones, esfuerzos, trabajos y proyectos en las manos de Dios. Cotamos con tu asistencia.

DOMINGO XXIV (ciclio C)

Publicado: Domingo, 16 de Septiembre de 2007 19:19 por parroquiaabla en sin tema
20070916191916-hijo-prodigo.jpg

"Y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos..." (Lc 15, 2) Jesús, rodeado de publicanos y pecadores, escandaliza a la gente honorable de su tiempo. Ellos, los nobles y los sacerdotes, no podían admitir que quien pretendía ser el Mesías, el Rey liberador de Israel, alternara con aquella chusma. Por eso le criticaban y murmuraban entre ellos. El Señor, como siempre, sabe lo que está ocurriendo y pronuncia entonces las más bellas y entrañables parábolas que salieron de sus labios, la de la oveja perdida y la del hijo pródigo.

¿Cómo no ha de ir el pastor en busca de la oveja perdida, cómo se va a quedar tranquilo mientras no la encuentre? Dejará, eso sí, en lugar seguro el resto del rebaño, pero luego recorrerá el valle y la montaña, palmo a palmo, para llamar con silbos de amor a la oveja extraviada. Y eso es lo que hace Cristo con cada uno de nosotros, pobrecitas pecadores, hasta que logra encontrarnos, malheridos quizás y hambrientos, tristes y solos.

Sí, Jesús es el Buen Pastor que busca a sus ovejas a riesgo de su propia vida, el que se alegra cuando la encuentra, el que la acaricia y la consuela, el que carga con ella sobre sus hombros y vuelve dichoso al redil, porque apareció la que ya se daba por perdida. Para que entendamos lo que nos quiere decir, añade la parábola de la mujer que pierde una dracma y lo revuelve todo hasta dar con ella. Y, a renglón seguido, por si todavía estuviera oscura su doctrina de perdón y de amor, expone la parábola del hijo pródigo. Ese hijo menor, el más querido quizá, que pide su heredad con afán de independencia y de libertad, para abandonar a su padre y malgastar lo que tanto sacrificio y trabajo había costado. Conducta cruel y absurda que revivimos en nosotros mismos cada vez que cometemos un pecado mortal.

Aquel libertino pronto pagaría con creces su insensatez y su maldad, pronto gustaría la amargura de la soledad, el abandono de los que le festejaban cuando tenía dinero y le volvieron la espalda cuando se le acabó. Allí, entre aquellos cerdos, rumiaba su dolor y su vergüenza, lloraba en silencio al recordar la casa de su padre cuyos jornaleros vivían mil veces mejor que él. Recuerdo de la bondad y cariño de su padre que le hace renacer a la humilde esperanza de su perdón, aunque ya no pueda ser como antes, aunque ya no sea considerado como un hijo. Se contentaría con ser el último de sus criados. Incluso así estaría mucho mejor que entonces. En un arranque de valor y de humildad decide volver, sin importarle presentarse harapiento y vencido.

Cada atardecer se asomaba al camino aquel padre que no podía olvidar a su hijo menor y perdido, deseando su retorno con toda el alma. Por eso cuando le ve venir sale corriendo a su encuentro, lo estrecha entre sus brazos, le besa, ríe gozoso y también llora. Jesús piensa en el Padre que tanto ama a sus hijos, que no ha dudado en entregar al Unigénito para redimir a los pecadores. Reflexionemos en todo esto, dejemos de una vez el andar tras del pecado, retornemos una vez más, siempre que haga falta, pobres hijos pródigos hasta la casa paterna, donde Dios nos espera con los brazos abiertos.

LIMPIEZA DE LA IGLESIA PARA QUE LOS PINTORES PUEDAN MONTAR ANDAMIOS

Publicado: Domingo, 16 de Septiembre de 2007 20:47 por parroquiaabla en OBRAS
20070916204739-clip-image001.jpgEn medio de la densa niebla hay, aunque no lo parezca, mujeres de nuestro pueblo. ¿Quienes son?

JUNTOS ¡¡PODEMOS!!

Publicado: Domingo, 16 de Septiembre de 2007 20:50 por parroquiaabla en OBRAS
20070916205043-clip-image001.jpg

EN MENOS DE MEDIA HORA SE HA LIMPIADO TODA LA IGLESIA PARA QUE LOS PINTORES PUEDAN TRABAJAR MAÑANA

ASI LIMPIABAN, ASI ASI....QUE YO LES VI.

Publicado: Domingo, 16 de Septiembre de 2007 20:55 por parroquiaabla en OBRAS
20070916205557-clip-image001.jpgUn diez para todos los que acudis a la llamada de laparroquia.

Publicado: Miércoles, 19 de Septiembre de 2007 20:04 por parroquiaabla en sin tema
20070919200453-clip-image001.jpg

Lo primero que se está haciendo es limpiar las maderas del techo y todas las paredes de polvo.

LOS PINTORES YA ESTÁN TRABAJANDO EN LA IGLESIA

Publicado: Miércoles, 19 de Septiembre de 2007 20:08 por parroquiaabla en sin tema
20070919200814-clip-image001.jpgEste es el monumental andamio que se ha montado para limpiar y pintar toda la Iglesia

DOMINGO XXV (La codicia es un saco sin fondo) Lc 16, 1-13

Publicado: Sábado, 22 de Septiembre de 2007 12:38 por parroquiaabla en MISA
20070922123815-apertu25ord.jpg

Las lecturas de este domingo XXV del tiempo ordinario nos ponen delante el tema del dinero y las riquezas. ¿Es malo tener cosas, tener dinero?, ¿Los ricos son malos?. ¿No dice la segunda lectura que Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad?, ¿Por qué condenar entonces las riquezas y a los ricos?. El mensaje del evangelio es difícil de entender y de vivir en una sociedad como la nuestra en la que manda la economía, por encima de las ideas políticas parece que siempre hay motivos económicos. “Respiramos este ambiente” y llevamos en la médula que lo más importante es el dinero. ¿Por qué el evangelio condena la riqueza y a los ricos: “Ay de vosotros los ricos porque ya tenéis vuestro consuelo”? (dice Lucas en sus malaventuranzas). Está claro que se condena la riqueza injusta que se tapa con gestos religiosos, como dice la primera lectura: “¿Cuándo pasará la luna nueva para vender el trigo, y el sábado para ofrecer el grano?. Disminuís la medida, aumentáis el precio, usáis balanzas con trampa, compráis por dinero al pobre, al mísero por un par de sandalias, vendiendo hasta el salvado del trigo”.  Pero, ¿y la riqueza heredada o ganada con el propio esfuerzo?, ¿Por qué no se puede servir a Dios y al dinero? Todos tenemos cierta inseguridad que procuramos tapar teniendo cosas. Los bienes de algún modo cubren esa inseguridad. Fijaos en una persona mayor que piensa que no va a tener para vivir, como aumenta esa inseguridad. Pues bien, la riqueza, el dinero, desencadena un mecanismo en la fantasía pensando que en los bienes vamos a encontrar esa seguridad, pensamos que cuanto más tengamos más seguros vamos a vivir; pero resulta que la codicia es una saco sin fondo que nunca se llena. Siguiendo este mecanismo fantasioso de pensar que vamos a encontrar esa seguridad en las riquezas, conduce a la autosuficiencia, a no necesitar de Dios ni de los demás. Por esto es por lo que se condena la riqueza y a los ricos en el evangelio, porque creen que con su riqueza ya no necesitan a Dios. Frente a los ricos, Dios ensalza a los pobres. Repetimos en el salmo responsorial: “Alabad al Señor, que ensalza al pobre”, porque el pobre vive necesitado de los demás y de Dios. Puede encontrar la seguridad que busca en Dios y no en las riquezas. Frente a servir al dinero, Jesús pone el servir a Dios; es decir, en vivir, no desde los valores de un mundo capitalista que crea paro, pobreza y marginación, sino desde los valores de Dios, del evangelio: desde la solidaridad, la fraternidad, la justicia,... Mención especial hay que hacer de la parábola del administrador infiel (que en el evangelio de este domingo se puede leer o no, según cada comunidad). El administrador infiel del evangelio es denunciado por derrochador; es decir gastaba de más y sin necesidad. Era mal administrador, pero sin hacer desfalcos, robos, apropiaciones indebidas... Viendo su despido, decide rebajar la deuda de los deudores de su amo, para luego ser recibido por ellos, y su amo felicita su astucia. La astucia no es robar a su amo, sino que el administrador cobraba con un tanto por ciento, que le correspondía como salario; por tanto lo que rebaja de la deuda es lo que le corresponde a él mismo. Esta parábola no alaba ninguna inmoralidad, ni ningún mal proceder con buena intención. No está permitido hacer un mal para conseguir un bien. ¿Dónde buscamos la felicidad en Dios o en el dinero? ¿Dónde la encontramos en Dios o en el dinero?. Quizá tenemos experiencia de buscar la felicidad en muchas cosas, pero, probablemente, sólo tengamos la seguridad de encontrarla en Dios. ¡Que el Señor nos haga pobres necesitados de Dios y de los demás y nos haga vivir desde sus valores!.

DOMINGO XXVI , LA MISERICORDIA DE DIOS

Publicado: Sábado, 29 de Septiembre de 2007 19:30 por parroquiaabla en MISA
20070929193047-pastor-2.jpg

El evangelio (Mc 6,30-34) nos presenta dos partes de una única escena, en la que Jesús actúa con la misericordia y la solicitud de un pastor. En la primera parte, se presenta como “pastor de sus discípulos” (vv. 30-32); en la segunda, como “pastor del pueblo sufriente” (vv. 33-34).Jesús es “pastor de sus discípulos” (vv. 30-32). Después de la misión, “los apóstoles se reunieron con Jesús” (v. 30), como las ovejas en torno al pastor. Le cuentan todo lo que han “hecho” y lo que han “enseñado” (v. 30). Hay mucho que contar y compartir, pero el tiempo es poco y la gente que los sigue es siempre tanta (v. 31b: “eran tantos los que iban y venían, que no tenían ni tiempo para comer”). Entonces Jesús mismo decide: “Vengan ustedes solos a un lugar deshabitado, para descansar un poco” (v. 31a). Él había tomado la iniciativa de enviarlos en misión, ahora se adelanta para invitarlos a descansar. Quiere escucharles a solas, estar con ellos, compartir con aquellos que ha elegido “para que estuvieran con él” (Mc 3,14). Los convoca antes y después de la misión. Primero los envía a los pueblos vecinos; ahora, se va con ellos, “en la barca”, “a un lugar desabitado” (v. 32). Los reúne no para que le rindan un informe de lo realizado, sino para reforzar los lazos de amistad y de afecto. Jesús es, para los discípulos, Maestro y Pastor. Los educa y los envía en misión, pero también les ofrece el apoyo y la acogida que necesitan, les invita a reposar y les ofrece la gracia de su intimidad.Jesús es “pastor del pueblo sufriente” . La segunda parte del texto relata un elemento imprevisto, que interrumpe el reposo de los apóstoles con Jesús: “los vieron alejarse y muchos, al reconocerlos, fueron allá por tierra desde todos los pueblos... Al desembarcar, vio Jesús un gran gentío, sintió compasión de ellos, pues eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas” . Jesús ve a aquella gente cansada, que lo ha seguido desde muchos pueblos para escucharlo, y “sintió compasión de ellos” . Marcos no nos dice nada sobre las expresiones exteriores que pudieron hacer visible la misericordia de Jesús, sino que nos describe su corazón de pastor delante del hombre adolorido y oprimido. La compasión de Jesús-Pastor es la encarnación de la piedad y del amor de Dios hacia su pueblo. Una compasión infinita, inconmensurable.Es importante notar en el texto la descripción de la experiencia de Jesús delante de la gente: primero las ve, luego experimenta compasión en su interior y, finalmente, actúa. Un proceso que se puede resumir con tres verbos: Ver la realidad, sentir compasión de los otros y actuar en su favor. El último momento del proceso es la acción: “Jesús se puso a enseñarles muchas cosas”. Jesús es el Pastor de su pueblo ante todo porque le ofrece el alimento de su palabra y  lo nutre con el evangelio de la esperanza.La Iglesia puede sacar tres lecciones de las lecturas bíblicas de hoy: (1) La obra de Jesús, que la comunidad cristiana debe continuar, es una obra de justicia, es decir, de salvación integral, espiritual, social y física del hombre; (2) La misión de la Iglesia en el mundo debe ser una misión de paz, de unidad y de amor, superando siempre la tentación de olvidar a los alejados, de cerrarse ante los retos nuevos o de ser intolerante frente a los de fuera; (3) La Iglesia, como Jesús, debe ofrecer a los hombres un espacio de reposo y de paz, a través de la experiencia de la oración profunda y de la liturgia viva,; al mismo tiempo que, a imagen de Cristo, debe saber actuar con misericordia y con compasión delante de toda miseria humana.