Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2008.

XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 14, 13- 21 )

Publicado: Domingo, 03 de Agosto de 2008 10:27 por parroquiaabla en MISA
20080803102726-multiplica.jpg

Un texto cargado de simbolismo. El milagro de la multiplicación de los panes está en los cuatro evangelistas. El número de cinco panes y dos peces (5 + 2 = 7) significa la plenitud del don de Dios. Y las «doce canastas» de sobras están significando la superabundancia de los dones de Dios. El número 5.000 representa simbólicamente una gran muchedumbre. Los apóstoles, acomodando a las gentes, repartiendo el pan y recogiendo las sobras, hacen referencia a la Iglesia, dispensadora del pan de los pobres y del pan de la Palabra y la Eucaristía. Jesús une la palabra y el pan. La Iglesia, si quiere ser fiel a Cristo, ha de unir a la palabra el pan de la caridad. Si mi prójimo dice: «tengo hambre», es un hecho físico para el hermano y moral para mí. Basta que pongamos nuestros cinco panes y dos peces. Y estos cinco panes y dos peces pueden ser quizá mis muchas o pocas virtudes, mis logros, triunfos pero también mis caídas y fracasos. En definitiva basta que nos abramos completamente a Jesús y le demos todo lo que tengamos sea poco o mucho, de esto Él se encarga.

El gran milagro es el del “compartir” los dones que Dios nos ha dado. Los pastores de la Iglesia han de dar ese pan y ayudarnos a compartirlo. Deben ayudar a que llegue a todos el pan que mata el hambre del cuerpo, y el pan de la palabra y la Eucaristía, que sacia el hambre más existencial del hombre. En este milagro de la multiplicación de los panes se ven como diseñadas las tareas pastorales de la Iglesia: predicar la palabra, repartir el pan eucarístico y servir el pan a los pobres. El fondo profundo de este milagro es que, aunque fuera un hecho verdaderamente espectacular, no fue más que un leve signo de una profunda realidad: Dios se da a sí mismo en alimento con infinito amor para consuelo y vida de los hombres. «Yo soy el pan vivo —dice Jesús— bajado del cielo» (Jn 6,51). Pero la multitud que sigue a Jesús, le escucha y come su pan, hoy como ayer, por desgracia, no se convierte ni adapta su vida a las enseñanzas de Jesús. Así el Señor les llega a decir: «Me buscáis... porque habéis comido pan y os habéis saciado» (Jn 6,27). ¿No sigue sucediendo esto mismo hoy en la Iglesia?

NUESTROS PATRONOS VUELVEN A SU ERMITA

Publicado: Domingo, 03 de Agosto de 2008 10:35 por parroquiaabla en PARROQUIA
20080803103537-20070805182921-clip-image001.jpg

Despues de algo mas de tres meses nuestros patronos vuelven a su ermita. Desde alli nos bendecirán constantemente, busquemos siempre su intercesión como camino para llegar a Dios.

La Santa Misa presidida por el Rvdo. Sr. D. Antonio León León, Párroco de Nuestra Señora del Carmen en Cartagena (Murcia), se celebrará a las 20:00h. seguidamente dará comienzo el traslado procesional hasta la ermita. 

XIX Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 14, 22-33)

Publicado: Sábado, 09 de Agosto de 2008 19:15 por parroquiaabla en MISA
20080809191552-walking-on-water-jekel.jpg

¡Señor, sálvame! Jesús se nos muestra con frecuencia recogido en oración. Él que venía a enseñar a los hombres estando en medio de ellos, se retiraba a  menudo para estar a solas con el Padre. Ese gesto ya era un modo claro de enseñarnos que hemos de retirarnos a la soledad para hablar con nuestro Padre.

Se ha dicho, y es verdad, que la oración es como el respirar del alma. En efecto, es imposible vivir una vida interior seria, de íntima unión con Dios, si no se hace mucha oración. Por otra parte, y dicho de otra manera, es imposible alcanzar la perfección cristiana sin hacer oración. Quizás por eso hay pocos santos, porque no hay muchos que hagan oración.

La oración es descanso del alma, fortaleza del espíritu, serenidad y confianza en medio de las más arduas dificultades. Orar es acercarse a Dios, hablarle, comunicarse con Él. De ahí que la oración levante el ánimo y alegre el corazón, ilumine nuestro camino y nos capacite para recorrerlo.

El texto nos narra también que los apóstoles bogaban en medio del mar encrespado, que el viento y las aguas estaban a punto de hundirles la barca. En aquella noche cerrada, las olas se agitaban y los vientos les eran contrarios. Jesús se les acerca entonces. Atónitos contemplan cómo anda sobre las aguas. Es un fantasma, gritan aterrados. Pero el Señor exclama: Ánimo, soy yo, no tengáis miedo. Fueron unos momentos que luego han pasado a ser un símbolo para todos los que se encuentran en medio de un peligro similar, esos momentos en los que parece que todo está perdido y nos hundimos en medio de la oscuridad que nos rodea. Entonces hemos de escuchar cómo también a nosotros nos dice que no tengamos miedo. Sí, el Señor está siempre cerca y nos anima.

Pedro, como tantas veces, intervino de modo un tanto atrevido. Y se pone a caminar sobre las aguas, hacia Jesús que le espera. Se sostiene por unos momentos, pero de pronto duda y comienza a hundirse. ¡Señor, sálvame!, grita asustado... Qué poca fe. Como tú y yo tantas veces. Pero no importa, acudamos como Pedro al Señor. También a nosotros nos tomará de la mano cuando todo parezca perdido y nos salvará.

La Asunción de la Virgen María, 15 de agosto de 2008

Publicado: Jueves, 14 de Agosto de 2008 18:30 por parroquiaabla en MISA
20080814183045-asuncion.jpg

El canto, el Magníficat, con el cual la Virgen alaba al Señor por su amor y lealtad con la humanidad, es una síntesis de la obra salvadora que vine a realizar Jesús; ha llegado el momento de la liberación y la justicia para los más pequeños; el momento de un nuevo amanecer porque, Cristo, Luz del mundo está entre nosotros, y esto lo expresa María, asistiendo a Isabel, su parienta anciana, que lleva en su seno a Juan el Precursor; el Evangelio según Lucas nos dice que María estuvo 3 meses con ella, tiempo que dedicó María a ayudar y servir a Isabel; a vivir con ella el Misterio, la realización del Plan de Dios. María e Isabel vivieron, tal vez como nadie, la fe, la esperanza y el amor. Este momento de la Visita de María a Isabel es también el primer encuentro entre Jesús y Juan, quien salta de gozo en el seno de su madre, porque sabe que está ante el Salvador. Isabel, proclamándola "bendita entre las mujeres" indica la razón de la bienaventuranza de María en su fe: "¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!". La grandeza y la alegría de María tienen origen en el hecho de que ella es la que cree. Isabel, con su exclamación llena de admiración, nos invita a apreciar todo lo que la presencia de la Virgen trae como don a la vida de cada creyente.

Anticipo de nuestro futuro. El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la Vida Eterna, junto con la Virgen María El saber que María ya está en el Cielo gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad perfecta para siempre.

VIGILIA DE ORACIÓN EN LA PARROQUIA

Publicado: Jueves, 14 de Agosto de 2008 18:35 por parroquiaabla en PARROQUIA
20080814183706-asuncion-1.jpg

El día 15 de Agosto a las 21:00h tendremos una vigilia de oración con exposición del Santísimo Sacramento. Durante la Adoración meditaremos en los distintos momentos de la vida de la Virgen María.

XX Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 15, 21-28)

Publicado: Sábado, 16 de Agosto de 2008 11:20 por parroquiaabla en MISA
20080816112056-curaci-c3-93n-del-ciego-de-nacimiento-2-1-.jpg

Jesús atiende a una mujer cananea y señala que es muy grande su fe. En el episodio del evangelio de hoy observaremos a una mujer que va al encuentro del Señor Jesús, como alternativa real para la solución de un grave problema. Podremos darnos cuenta como Jesucristo derrama su Misericordia. Los cananeos fueron enemigos tradicionales de Israel en el AT. Ellos eran descendientes de Canaán, hijo de Cam y poblaron desde antes del segundo milenio A.C. la tierra que luego sería “prometida” a Abrahám en la fértil Mesopotamia… Después que los israelitas conquistaron Canaán, bajo el mando de Josué, los cananeos que sobrevivieron a la derrota se desplazaron hacia el norte y se refugiaron en Tiro. El relato que abordamos hoy tiene dos facetas. Comienza con la petición de una mujer por la salud de su hija que se encontraba muy enferma. Casi en simultáneo, la narración deriva en el tema de la fe de la mujer y de la inclusión de los no judíos en la salvación que llega con Jesús, el Cristo. El primer elemento exige un milagro de curación con la intervención directa del Señor Jesús. El segundo aspecto pone en escena a la mujer con su humildad, su insistencia y su fe. Esta mujer procuró llamar su atención alzando la voz y reconociendo públicamente el linaje davídico del Señor. Luego de vencer los obstáculos, se postró ante El para solicitar la sobrenatural curación de su hija. La reacción verbal del Señor Jesús ante esta mujer, resulta increíblemente áspera, especialmente cuando la comparamos con las palabras que el mismo Jesús había pronunciado en ocasión de la fe del centurión romano, como primicia que anunciaba que los “gentiles”, gozarían en un futuro cercano de las bendiciones prometidas a Israel. En el comienzo del relato, pareciera que Jesús no rechaza a la mujer pero que tampoco muestra intención de  atender a su petición.

La fe mueve montañas. No estamos acostumbrados a encontrar en los evangelios textos donde Jesús, ante una persona que clama por Su Misericordia, responda distinguiendo entre “los hijos” y “los perros”. Es posible que la fría página impresa esconda un elemento de presión, ironía o provocación por parte de las palabras de Jesús. El confrontó a la mujer cananea con el tipo de lenguaje que un gentil podría esperar de un judío y, resulta altamente significativo que la fe de la mujer se elevó a la altura de la prueba. La respuesta de ella reconocía la prioridad de la misión de Jesús hacia Israel pero, a pesar de eso, reclamó una extensión de esa misión para los gentiles. Ella era conciente del incluyente plan que Dios había anunciado a Abraham en el pasado (Génesis 12:1-3) y que dicho plan salvífico alcanzaría a “todas las familias de la tierra”. Jesús le promete que se va a cumplir lo que desea porque es muy grande su fe

20080816112616-san-roque2.jpg

A las 21:00h nos reuniremos como cada año a dar gracias a Dios en la celebración de la Eucaristía en honor de San Roque. Pediremos por todos los que viven en este barrio de nuestro Pueblo y daremos gracias a San Roque por todas las cosas buenas que nos concede.

200€ SON SUFICIENTES PARA CAMBIAR EL FUTURO DE UN MOZAMBIQUEÑO

Publicado: Domingo, 17 de Agosto de 2008 09:10 por parroquiaabla en PARROQUIA
20080817091057-hpim5495.jpg

Hoy Domingo Caridad Fernández, Cari como la conocemos en nuestro pueblo, estará entre nosotros con el fin de recaudar fondos para los jóvenes de Mozambique con los que trabaja. Al finalizar la Eucaristía se venderán una serie de objetos procedentes de Mozambique y hechos por ellos, con el fin de recaudar lo maximo posible. Tengamos en cuenta que con tan sólo 200€ un Mozambicano puede estudiar todo un año. Lo que se recaude irá destinado a becar a estudiantes de la escuela donde Cari está llevando a cabo su labor.

ALMA DE CRISTO

Publicado: Domingo, 17 de Agosto de 2008 10:09 por parroquiaabla en PARROQUIA

REUNION PARA EL VIAJE A EL ROCIO

Publicado: Sábado, 30 de Agosto de 2008 10:09 por parroquiaabla en PARROQUIA
20080830100938-300px-virgen-rocio.jpg

El miercoles día 3 de Septiembre a las 9 de la noche nos reuniremos en la Iglesia para terminar de concretar el viaje de los días 13 y 14 de Septiembre a Sevilla y El Rocio. En dicha reunión se terminará de pagar el viaje y se dejará fijado el itinerario con sus horaríos.

XXII Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 16- 21- 27 )

Publicado: Sábado, 30 de Agosto de 2008 10:17 por parroquiaabla en MISA
20080830101747-cristo-resucitado.jpg

Perder la vida por Cristo  es ganarla. En tres ocasiones predice Jesús con claridad su pasión y su muerte. Sus discípulos nunca entendieron concretamente lo que les decía. En sus mentes no podía entrar que el Mesías, el rey de Israel tan deseado, hubiera de padecer y ser rechazado por las autoridades del pueblo elegido. Por eso Pedro no puede contenerse y salta, decidido a disuadir al Maestro de llegar a semejante final, aunque hablara también de la resurrección. Considera descabellado pensar en un triunfo después de la muerte. Por eso lo mejor es que no muera de aquella forma que predecía.

En el fondo lo que intentaba San Pedro es que el triunfo definitivo llegara por unos cauces más normales y más seguros y no pasando por aquel trance terrible que Jesús anunciaba. Pero la reacción del Maestro es clara y decidida. Pedro no se esperaba aquellas palabras dirigidas a él, y para colmo delante de todos los demás. Nunca el Maestro había llamado a nadie Satanás. Y en ese momento llama así a Pedro, que lo único que intenta es que el Maestro no pase por aquel mal trago... La respuesta de Jesucristo muestra cuánto deseaba Él cumplir con lo dispuesto por el Padre, beber el amargo cáliz de su pasión. Por eso rechaza con energía e indignación la propuesta de san Pedro, increpándole de aquella forma tan sorprendente y tan inhabitual en el Maestro.

Para llegar a la Redención sólo hay un camino, el señalado por Dios Padre. Este es así y no hay vuelta de hoja. Planes misteriosos de Dios que, en cierto modo, se repiten de una u otra forma, en cada uno de nosotros. Por ello, sólo si aceptamos la voluntad divina, sellada a menudo con la cruz, podremos alcanzar la vida eterna.

Jesús aprovecha la ocasión para hacer comprender a los suyos que los valores supremos no son los de la carne, ni los del dinero. De qué le sirve a uno ganar todo el mundo, si al final pierde su alma. Es preciso abrir los ojos, encender la fe, mirar las cosas con nuevas perspectivas. Así, aunque de momento pueda parecer que perdemos algo, incluso la vida misma, en definitiva saldremos ganando mucho más.