Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.

La Epifanía del Señor (MATEO 2, 1-12 )

Publicado: Jueves, 03 de Enero de 2008 17:53 por parroquiaabla en MISA
20080103175327-giotto.jpg

También los gentiles son coherederos. De esta manera, la fiesta de la epifanía es también la fiesta de la catolicidad de la Iglesia de Cristo. Todos estamos llamados a formar parte del rebaño del único pastor, Cristo Jesús. Los católicos sabemos que somos hermanos de todas las personas del mundo, sin distinción de raza, ni de lengua, ni de color, ni de posición social. Nosotros queremos ser hermanos hasta de los que no quieran ser hermanos nuestros. Nuestras manos siempre estarán tendidas y nuestras puertas abiertas para que entre todo el que, con sincero corazón, busque la verdad y el verdadero rostro de Dios. Ser discípulo de Cristo es ser católico, es decir, ser universal, teniendo a Cristo como nuestro verdadero camino, verdad y vida.

La estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a posarse encima de donde estaba el niño. El mundo está lleno de pequeñas estrellas que quieren conducirnos hasta Dios. El problema es saber verlas y saber dejarse guiar por ellas. Herodes y los pontífices y los letrados del país no supieron ver la estrella que guiaba a los Magos porque tenían el corazón lleno de orgullo y los ojos sucios de ambición. San Agustín decía que a los ojos enfermos la luz les resultaba odiosa. Purifiquemos nuestro corazón y nuestra mirada, si de verdad queremos buscar y encontrar a Dios.

Publicado: Lunes, 07 de Enero de 2008 18:53 por parroquiaabla en OBRAS
 
Quedan 33 días   para la inauguración de nuestra parroquia.

EL BAUTISMO DEL SEÑOR (MATEO 3, 13- 17)

Publicado: Viernes, 11 de Enero de 2008 23:33 por parroquiaabla en MISA
20080111233324-portbauitismo.jpg

El evangelista San Mateo nos dice a propósito de esta escena que Juan trató de impedir que Jesús fuese bautizado. Nosotros muchas veces también nos resistimos a un Dios así. Y esto es un profundo misterio. Puede entenderse que nos resistamos a hacer un gran esfuerzo o a privarnos de algo apetitoso. Pero ¿por qué resistirnos a ser amados? No tiene ningún sentido, y sin embargo, nos sucede. Abrimos la puerta del Reino cuando acogemos sencillamente el amor que viene de Dios. “Permítelo por ahora”, dice Jesús y convence a Juan. En otro lugar le dirá a Pedro, que no quería que le lavara los pies: “Ahora tú no comprendes lo que yo hago, pero lo entenderás después” (Jn 13,7). Basta un “permitir por ahora”, un consentimiento provisional, un sí por frágil que sea. Jesús aclara a Juan la razón de su presencia en el Jordán: “está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere”. Es decir, nos anticipa lo que va a ser la justificación de toda su misión: hacer la voluntad del Padre. En el momento decisivo del Huerto de los Olivos y de la Cruz también aceptó la voluntad del Padre. Jesús es también uno de los nuestros, el Hijo del Hombre. Cristo hace posible que todo ser humano sin excepción pueda también ocupar su mismo lugar en esta escena del Bautismo.

Recordemos constantemente el compromiso de nuestro Bautismo. Nosotros ahora, aprendida la lección de Juan, queremos practicar todo eso para que el nuestro Bautismo sea algo vivo, y no un recuerdo muerto. En él se nos dio el Espíritu Santo, y Dios Padre nos ve tan bellos que sigue gritando sobre cada uno de nosotros, igual que cuando salimos de la pila bautismal: ¡Este hijo mío, esta hija mía que me encantan!.. Porque el prodigio que se obró sobre Jesús al salir del agua, se renueva continuamente en la Iglesia con cada candidato que nos bautizamos. ¿Qué espera Dios después? Ha dicho de nosotros, como de Jesús, que le encantamos, que somos su delicia. ¿Qué nos pide a cambio? Únicamente que nos mantengamos en esa vida divina que Él nos infundió, ¡que vivamos nuestro Bautismo!... Y lo vivimos con la fe, la oración, la esperanza, el amor hacia todo el que nos necesita y la justicia en nuestro actuar y en nuestro compromiso en la construcción de un mundo mejor. Sobre cada uno de nosotros ha bajado el Espíritu Santo y gozamos de la vida que el Padre da a los creyentes por medio de Jesús, el Redentor del hombre. Esta riqueza tan grande de dones nos exige una única tarea, que el apóstol Pedro no se cansa de indicar a los primeros cristianos, recordando que Jesús “pasó haciendo el bien”: construir la civilización del amor.

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO (JUAN 1 29- 34)

Publicado: Domingo, 20 de Enero de 2008 10:04 por parroquiaabla en MISA
20080120100400-port2ord.jpg

Yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios. El domingo pasado hablamos ya del bautismo del Señor. Hoy nos toca decir que, como personas bautizadas en el espíritu de Jesús de Nazaret, debemos hacer de nuestra vida un testimonio viviente de la bondad y de la grandeza de Aquel en quien hemos sido bautizados. Eso es ser discípulos, testigos, de Jesús: manifestar a todas las gentes su Espíritu, vivir guiados y gobernados por el Espíritu Santo en el que hemos sido bautizados.

 La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, sean con vosotros. Pablo reivindica para sí el título de verdadero apóstol, llamado y enviado por el mismo Jesús de Nazaret para predicar la buena nueva, el evangelio, a todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo. Él no conoció al Cristo de carne y hueso, pero en el camino de Damasco, escuchó su voz y su llamada. Desde entonces ya no es él el que vive en sí mismo, sino que es el mismo Cristo el vive en él. En nombre de este Cristo, de parte de Dios, desea a todos la gracia y la paz. Es este un buen deseo que debemos tener también nosotros para todo el mundo, en estos primero días del año 2008. ¡Cuánta paz y cuánta gracia de Dios hace falta al mundo en el que nosotros vivimos! Vamos a hacer el propósito de ser agentes de paz, repartidores de la gracia de Dios entre todas las personas a las que conocemos y con las que convivimos.

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 4, 12-23)

Publicado: Sábado, 26 de Enero de 2008 10:58 por parroquiaabla en MISA
20080126105837-pesca-milagrosa.jpg

Jesús continúa llamando porque “la mies es abundante y los obreros pocos”. Son muchos los que padecen enfermedades del cuerpo y del espíritu, muchos que son prisioneros de sus esclavitudes personales, muchos los que se sienten abandonados. ¡Cuántos hombres y mujeres necesitan hoy ser rescatados por las redes liberadoras de Cristo! Dios no llama sólo una vez en la vida, su llamada se mantiene a lo largo de tu vida. Te puede llamar a través de los hermanos: son las mediaciones que utiliza para darnos a conocer su sueño. Hay vocaciones que han nacido y se han desarrollado a la luz de la realidad que nos interpela, o del ejemplo de personas de personas cercanas cuya vida nos “edifica”. En toda vocación hay mucho de búsqueda, pero en la mayoría de las vocaciones es Dios quien toma la iniciativa. Como a los apóstoles, El te dice “Ven y sígueme”. A continuación te señala la misión que has de cumplir, ¿cuál es la tuya? Hay vocaciones singulares de tipo social, político, sanitario o económico….Algunos son llamados a desempeñar un servicio especial en la comunidad eclesial como sacerdotes, diáconos o religiosos. Pero todos somos llamados y a todos se nos encomienda algún servicio. Pablo reconoce en la Primera Carta a los Corintios que El ha sido enviado no a bautizar, sino a anunciar el Evangelio. Pero hemos de anunciarlo dando un testimonio de unidad, pues no nos anunciamos a nosotros mismos, sino a Cristo crucificado. Hemos celebrado la semana de Oración por la unidad de los cristianos, culminada con la fiesta de la conversión de San Pablo. Que el testimonio del Apóstol nos anime a no cesar de orar para que sea una realidad el establecimiento del Reino de Dios, misión a la que Dios nos llama.

JUAN PABLO II "PESCADOR"

Publicado: Sábado, 26 de Enero de 2008 11:19 por parroquiaabla en PARROQUIA