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III DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 2, 13- 25)

Publicado: Jueves, 08 de Marzo de 2012 20:39 por parroquiaabla en MISA
20120308203949-images.jpgLos Mandamientos son 10, mejor dicho uno solo "Amarás a Dios sobre todas las
cosas y al prójimo como a ti mismo", o mejor "amaos unos a otros como yo os he
amado". ¿Por qué se ha dado tanta importancia al cumplimiento de las
normas cultuales? El culto, realizado con dignidad debe llevarnos a Dios y al
hermano, debe hacer que nuestro compromiso por el Reino sea cada vez mayor. El
cuto a Dios es necesario, pues con Él le agradecemos todo lo que nos regala
gratuitamente y, al mismo tiempo, fortalece nuestra fe y nuestra esperanza. La
liturgia es la celebración comunitaria del encuentro con Dios. San Agustín
afirma que, en contraposición a la vida presente, la liturgia no estaría ya
tejida ya por la exigencia o la necesidad, sino por la libertad de la ofrenda y
el don. No debemos "practicar" por obligación o por miedo a cometer pecado
mortal, sino por agradecimiento al amor de Dios. El Papa Benedicto XVI en su
libro "El espíritu de la liturgia" compara la liturgia con un juego que nos
libera y nos hace encontrarnos con nosotros mismos y con Dios, "la liturgia es
el despertar dentro de nosotros de la verdadera existencia como niño; la
apertura a esa comprometida grandeza que no termina de cumplirse totalmente en
la vida. Sería la forma visible de la esperanza, anticipo de la vida futura, de
la vida verdadera, que nos prepara para la vida real -la vida en la libertad, en
la inmediatez de Dios y en la apertura auténtica de unos a otros-. De este modo,
la liturgia imprimiría también a la vida cotidiana, aparentemente real, el signo
de la libertad, rompería las ligaduras y haría irrumpir el cielo en la
tierra"

Jesús relativiza la importancia del Templo como
"lugar de culto
", señalando que la cuestión no es si en Jerusalén o en
Garizín, sino en el corazón y en la actitud que tenemos cuando damos culto a
Dios. Ya en el Antiguo Testamento Dios había dicho que quería misericordia y no
sacrificios. Por eso se atreve Jesús a decir que era capaz de destruir el Templo
y levantarlo en tres días. Hablar así para los judíos ortodoxos era una
blasfemia. Pero Él se refería al templo de su cuerpo, que iba a morir y
resucitar. Es un anticipo de la Pascua ya cercana, pues Jesús había tomado ya la
decisión de "subir a Jerusalén", donde estaba el centro de la religión judía.
Reflexionemos sobre nuestra forma personal de vivir la "religación con Dios" y
veamos si son adecuados los servicios religiosos que prestamos. Lo cultual es
necesario, pero una parroquia o cualquier comunidad cristiana debe ejercer
también el ministerio -servicio- del anuncio gozoso del Evangelio -catequesis- y
del amor gratuito a los necesitados -caridad-.¡Pobres cristianos seríamos si nos
quedamos sólo en lo cultual!.

VIDEO EVANGELIO I DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Sábado, 25 de Febrero de 2012 13:09 por parroquiaabla en MISA

I DOMINGO DE CUARESMA (MARCOS 1, 12- 15 )

Publicado: Sábado, 25 de Febrero de 2012 13:05 por parroquiaabla en MISA
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Dios no nos deja solos en la tentación.

El mismo Espíritu que descendió sobre Jesús en el bautismo, es el que lo conduce al desierto para que sea tentado. Marcos no se entretiene en darnos a conocer un número preciso de tentaciones y de victorias de Jesús en el desierto, pues entiende que se trata del comienzo de una lucha, de lo que se ocupará a lo largo de todo su evangelio. Fue tentado también en el Huerto de los Olivos y en la Cruz, pero venció. Las tentaciones en el desierto expresan la lucha decisiva de Jesús contra los poderes del mal. En este pasaje hay un contraste muy marcado: Jesús durante estos cuarenta días es tentado por Satanás; pero vive pacíficamente entre alimañas y servido por los ángeles. Es posible que se refleje aquí, antes de comenzar la vida pública, aquella situación originaria del Éxodo, en el que, durante cuarenta años, Israel fue sometido a todas las tentaciones y a la vez fue objeto de los beneficios de Dios. Así es también nuestra vida: somos tentados, pero nunca va a faltarnos la ayuda y la gracia de Dios para seguir luchando.

“Convertíos y creed en el Evangelio”.

El contenido del mensaje de Jesús se expresa programáticamente en estas palabras. Pasó el tiempo de la espera, se acerca el reinado de Dios; los que deseen participar de los bienes del reino, han de convertirse y creer la Buena Noticia. El advenimiento del reinado de Dios pone al hombre ante la decisión, pues ha de cambiar de mente y de corazón; que esto es hacer penitencia. Sin embargo se trata de un anuncio gozoso, de una buena noticia. La respuesta del hombre ha de ser un cambio gozoso, una salida al encuentro de Dios, que viene en Jesucristo, a liberarnos.

VIDEO EVANGELIO IV DOMINGO DE ADVIENTO

Publicado: Viernes, 16 de Diciembre de 2011 20:28 por parroquiaabla en MISA

IV DOMINGO DE ADVIENTO (LUCAS 1, 26- 38)

Publicado: Viernes, 16 de Diciembre de 2011 20:27 por parroquiaabla en MISA
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     Tenemos dos tareas muy urgentes y necesarias: tomar conciencia de que somos templos de Dios, preparar nuestro corazón, nuestro interior para su nacimiento, ser señal de su presencia también de manera comunitaria; y en segundo lugar, que esa Buena Noticia llegue a todos los hogares, que sea Navidad verdaderamente para todas las personas. Por eso hoy Caritas nos pide nuestra ayuda y nuestra colaboración a través de la colecta, del momento del compartir. Dios nació pobre, vivió entre los pobres y se quedó para siempre en los pobres. En ellos nace Dios y podemos verle cada día.

     Preparémonos para la Navidad viviendo intensamente la Eucaristía. Esta iglesia es un signo de la presencia de Dios, porque Dios se hace presente en el pan y en el vino, y en la comunidad reunida. Pero también nosotros le seguimos haciendo presente allá donde vamos si verdaderamente nos hemos encontrado interiormente con Él aquí, si la comunión nos ayuda a darnos a los demás, a entregarnos por amor, por el mismo amor por el que Jesús dio su vida por nosotros. Que sea Navidad en nosotros para que pueda ser navidad para todos.

VIDEO EVANGELIO III DOMINGO DE ADVIENTO

Publicado: Viernes, 09 de Diciembre de 2011 22:39 por parroquiaabla en MISA

III Domingo de Adviento (JUAN 1, 6-8. 19-28 )

Publicado: Viernes, 09 de Diciembre de 2011 22:37 por parroquiaabla en MISA
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TESTIGOS DE LA LUZ.

     La liturgia sigue insistiendo en presentar ante nuestra mirada la figura austera de Juan Bautista, el hombre enviado por Dios para preparar a los que esperan al Mesías, "para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz". Testigo que declara ante el tribunal del mundo que Jesús de Nazaret es el Rey salvador anunciado desde siglos por los profetas de Israel. Sus palabras son recias y claras, avaladas además por su conducta intachable. Su vida es convincente, ratifica con el propio ejemplo las palabras que proclama. Y como él, también nosotros los cristianos hemos de vivir con todas sus consecuencias lo que nuestras palabras, como testigos de Cristo, han de proclamar.

     "Los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: Tú ¿quién eres? Él confesó sin reservas: Yo no soy el Mesías". Los enviados de Jerusalén siguieron preguntando, deseosos de averiguar quién era Juan en definitiva. Las respuestas del Bautista están llenas de sinceridad y de sencillez. Él no es un profeta, ni tampoco Elías como ellos se pensaban. Él es simplemente la voz que clama en el desierto, el heraldo del Rey mesiánico que se aproxima, el adelantado que prepara los caminos de un retorno, un nuevo éxodo hacia la Tierra prometida, bajo la guía de otro Moisés, el mismo Dios hecho hombre.

     Las palabras de Juan Bautista son una lección de humildad y de verdad. Él confesó sin reservas quién era y quién no era, supo andar en verdad, que en eso consiste precisamente la humildad. Ni aparentó más de lo que era, ni disimuló lo que en realidad era. "En medio de vosotros -sigue diciendo- hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia". Sus palabras tienen una vigencia palpitante en nuestros días. Sí, también hoy Cristo Jesús, el Esperado, está en medio de nosotros y no nos damos cuenta de ello.

     Somos unos pobrecitos ciegos, sentados como Bartimeo a la vera del camino, pero sin preguntar, como él hizo, quién es ese que pasa por el camino. Porque, en efecto, él pasa una vez y otra al lado de nuestra vida, se deja oír en el murmullo que levanta su paso. Pero en lugar de preocuparnos por saber quién es ese que alza por unos momentos el vuelo de nuestro corazón, seguimos sentados, apoltronados y sordos para escuchar la voz de Dios, el rumor de su Espíritu. Vamos a rectificar, el Adviento es tiempo propicio para cambiar de ruta, para enderezar nuestro camino hacia el encuentro con Dios.

VIDEO EVANGELIO II DOMINGO DE ADVIENTO

Publicado: Viernes, 02 de Diciembre de 2011 20:08 por parroquiaabla en MISA

II DOMINGO DE ADVIENTO (MARCOS 1, 1-8)

Publicado: Viernes, 02 de Diciembre de 2011 20:05 por parroquiaabla en MISA
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Preparemos nuestro camino interior.

     Resulta sorprendente que el «evangelio de Jesucristo» comience con las obras y palabras del Precursor. Son palabras tomadas del profeta Isaías. Una voz grita... ". Se está abriendo un camino para Dios, "preparad un camino al Señor.... que los valles...”. ¡Dios viene! Hoy se me invita a "preparar", a "abrir" un camino para El... en las tierras áridas de la estepa... con grandes esfuerzos, ¡desplazando los montes si es preciso! ¿Cuáles son mis montañas, y las tuyas….? En el Bautista han ido a parar todas las palabras y promesas del Antiguo Testamento, que ahora alcanzarán en Jesucristo su última expresión y su cumplimiento. Hay una coherencia entre lo que dice Juan y lo que hace, entre su mensaje y su vida. Aparece en el desierto llevando una vida nada convencional; aparece solo frente a todo el pueblo. Así es el profeta. Y los que le escuchan deberán abandonar antes las ciudades y la tierra cultivada. Juan llama a penitencia, que quiere decir cambio de la mente y del corazón, del hombre y de su contorno cultural. El que hace penitencia se sumerge en el futuro de Dios, que esta viniendo, y deja atrás un hombre viejo y un mundo viejo.

¡Dios viene, quiere estar en medio de nosotros!

     Juan bautiza con agua, es un bautismo de preparación y penitencia. Jesús, en cambio, bautizará “con Espíritu Santo”. El auténtico bautismo es el de Jesús, el que nos transforma interiormente y nos convierte en criaturas nuevas. Como dirá Jesús a Nicodemo “hay que nacer del agua y del Espíritu”. Pero hay otra diferencia: Juan era la voz, Jesucristo es la Palabra ¿Qué Palabra? San Agustín en el Sermón 288 nos lo explica: La Palabra tiene un gran valor, aun si no la acompaña la voz; la voz sin palabra es algo vacío. Así, pues, la palabra precede a mi voz y la palabra está en mí antes que la voz; en cambio, para que tú puedas comprender, llega antes la voz a tu oído, a fin de que la palabra se insinúe a tu mente. No hubieras podido conocer lo que había en mí antes de la voz, de no haber estado en ti después de emitida ella. Si Juan es la voz, Cristo la Palabra. Cristo existió antes que Juan, pero junto a Dios, y después de él, pero entre nosotros…"En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba en Dios, y la Palabra era Dios; ella estaba en el principio junto a Dios” (Jn 1,1-2)”.

VIDEO EVANGELIO CRISTO REY DEL UNIVERSO

Publicado: Viernes, 18 de Noviembre de 2011 11:55 por parroquiaabla en MISA
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CRISTO PRESENTE EN EL HOMBRE.

     La realeza de Jesucristo quedará manifiesta de forma plena y definitiva al fin de los tiempos. Todo el esplendor de su gloria se desplegará ante el asombro de la Historia. Muchos se mofaron de este Rey crucificado, muchos ridiculizaron su Reino que estaba en el mundo sin ser del mundo. Otros rechazaron su soberanía, la avasallaron imponiendo por la fuerza y el engaño leyes que le eran contrarias. Todo eso habrá terminado.

     El príncipe de este mundo, el padre de la mentira, el que es homicida desde el principio, quedará al fin derrocado. Los ángeles proclamarán como en Belén el "Gloria a Dios en las alturas". Pero ya no será como entonces, de forma callada y en el silencio de la noche, perceptible sólo para unos pastores. El día en que él vuelva, el canto que lo anuncie será clamoroso, una sinfonía a toda orquesta que será oída hasta el último rincón de la tierra.

     Con gran majestad, sobre las nubes, descenderá de lo Alto. Un espectáculo único e irrepetible, imposible de imaginar con los cortos vuelos de nuestra imaginación. Vendrá como juez supremo para juzgar a vivos y a muertos, para establecer la justicia, mil veces desquiciada por la maldad de los hombres. Se terminará para siempre el eclipse de Dios, su silencio ante esa situación anómala del triunfo de los soberbios y la opresión de los humildes.

     Es cierto que ese diálogo entre Cristo juez y los hombres, que el evangelista nos describe, no es más que un muestrario abreviado de la escena final. Pero es más que suficiente para estimularnos para contemplar la vida, los hechos, las cosas y las personas, con mirada de fe. Sobre todo a las personas. Saber descubrir tras el rostro de todo ser humano el rostro de Cristo. Apreciar la presencia de Jesús en cada hombre, que nos extiende su mano, o nos pide ayuda con una mirada, sin atreverse quizás a pedirla con palabras. Sólo así nuestro Rey y Señor nos llamará al Reino de su Padre, diciéndonos que cuando tuvo hambre le dimos de comer, o que cuando estuvo solo le acompañamos, o que cuando todos le despreciaron nosotros le sonreímos y le saludamos. Sí, no lo olvidemos nunca, Cristo está presente en cada uno de los que se cruzan en el camino, o lo recorren junto a nosotros.

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 22, 34-40)

Publicado: Sábado, 22 de Octubre de 2011 13:34 por parroquiaabla en MISA
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Así os envío yo.

     Este es el lema de este Domingo Mundial de las Misiones, del DOMUND. Jesucristo les dice a sus discípulos que lo mismo que el Padre le ha enviado a él al mundo, así él les envía a ellos. Sabemos que el Padre envió a su hijo al mundo “para anunciar a los pobres la Buena Nueva, a proclamar la liberación de los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”. Es decir que el Padre envió su Hijo al mundo para liberar al mundo y manifestarnos así su amor. El amor de Dios hacia nosotros es siempre un amor liberador, encarnado; no podemos entender nuestro amor a Dios, separado de nuestro amor al prójimo. El mandamiento del amor es siempre, y al mismo tiempo, un amor de doble dirección: hacia Dios y hacia el prójimo. Este amor es el que sostiene, como hemos dicho antes, toda la ley y los profetas. A los cristianos Cristo nos envía al mundo a predicar este amor. Este es el lema de este DOMUND que celebramos este domingo.

VIDEO EVANGELIO DOMINGO XXIX

Publicado: Sábado, 15 de Octubre de 2011 11:06 por parroquiaabla en MISA

XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 22, 15-21 )

Publicado: Sábado, 15 de Octubre de 2011 11:03 por parroquiaabla en MISA
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 A cada cual lo que le corresponde.

    La cuestión que los judíos plantean a Jesús es una cuestión política: ¿se puede y se debe pagar el tributo impuesto por los romanos?, ¿se puede aceptar el dominio imperialista de Roma? ¿Hay que resignarse en una situación de colonialismo? La pregunta era comprometedora en extremo y estaba formulada con la peor intención. Ponía a Jesús entre la espada y la pared, entre los saduceos y los zelotes, entre el César y el pueblo, entre la autoridad de Dios y el poder temporal. Mientras los saduceos (los colaboracionistas de aquellos tiempos) no tenían inconveniente en pagar y someterse a un poder que los privilegiaba, los fariseos lo hacían de mala gana y los zelotes se negaban en absoluto. Estos últimos, nacionalistas exaltados, habían hecho de ello una cuestión de conciencia. Creían que pagar al César era tanto como negar que Dios es el único Señor de Israel. Jesús, respondiendo a lo que no habían preguntado, les ayuda a recobrar la conciencia de la dignidad humana. Jesús sentencia: “Dad al César lo que es del César”. Pero sólo lo que sea del César, no todo lo que el poder pretende con todo su aparato coercitivo. Es claro que no todo es del César. Y en este sentido Jesús pone coto a cualquier absolutismo y recorta la autoridad del Estado. Por otra parte, Jesús critica también cualquier concepción teocrática que identifique los intereses y los derechos de una nación con la misma voluntad de Dios. Jesús añade: “Dad a Dios lo que es de Dios”. La fe en Dios es la legitimación de toda desobediencia civil y religiosa, de la objeción de conciencia frente a toda imposición. Porque creemos en un solo Dios, creemos que nada ni nadie más es Dios.


VIDEO EVANGELIO DOMINGO XXVIII

Publicado: Jueves, 06 de Octubre de 2011 10:54 por parroquiaabla en MISA

XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 22, 1-14)

Publicado: Jueves, 06 de Octubre de 2011 10:50 por parroquiaabla en MISA
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¿Cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?

Jesús, mediante parábolas como esta de las bodas del hijo del rey, sigue diciendo a los judíos –a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo- que ellos fueron los primeros llamados, pero no los únicos. También han sido llamados los pueblos gentiles, los pueblos no judíos. Es más, estos –los gentiles- serán los primeros en entrar en el Reino de los Cielos, porque han escuchado al hijo, a Jesús, y le han seguido. Los judíos, en cambio, serán los últimos en el Reino de los Cielos, porque no han creído a Jesús y le han negado. Esta idea la han venido repitiendo las lecturas de los últimos domingos y ya la hemos comentado suficientemente. Lo que nos choca, al menos a primera vista, en la parábola de hoy, es lo del siervo echado fuera de la sala del banquete por no llevar el traje de fiesta. Si el rey había ordenado a sus criados que recogieran a todos los que encontraran por el camino, buenos y malos, y los convidaran a la boda de su hijo, ¿por qué se irrita ahora tanto al comprobar de que entre estos hay algunos mal vestidos y poco preparados para celebrar una fiesta? Pero la poca lógica en la narración de esta parábola contada por Mateo no debe ocultarnos la verdadera intención del mensaje que el autor de la parábola –Jesús- quería transmitir a sus oyentes. El hecho de que la invitación sea para todos, buenos y malos, en ningún caso quiere decir que los invitados puedan asistir a la boda sin la preparación debida, sin el traje de fiesta. A todos, a los primeros y a los últimos, a los judíos y a los gentiles, se nos exige para entrar en el Reino de los Cielos una disposición interior y exterior adecuada, se nos exige, sobre todo, la limpieza de corazón, la conversión del alma. Este es el traje de fiesta. Ni en los primeros años del cristianismo, en los años en los que vivía la comunidad de Mateo, ni ahora, podemos pensar que la salvación, la entrada a la sala del banquete, es problema exclusivo del que invita, de Dios. Todos los invitados estamos obligados a responder adecuadamente a la invitación. “Dios que te creó sin ti, decía ya San Agustín, no podrá salvarte sin ti”.

VIDEO EVANGELIO DOMINGO XXVII

Publicado: Sábado, 01 de Octubre de 2011 22:17 por parroquiaabla en MISA

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 21, 33-43)

Publicado: Sábado, 01 de Octubre de 2011 22:12 por parroquiaabla en MISA
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 La viña del Señor es… Sí, acabamos de leer que “la viña del Señor es la casa de Israel; los hombres de Judá su plantel preferido”. Así lo dice el profeta Isaías en la primera lectura, en un bello canto de amor a la viña de su amigo, con palabras del salmo 79. También Jesús, en el evangelio de este domingo, lo repite en la bella parábola del propietario de la viña: El pueblo de Israel había sido el pueblo elegido por Yahvé para anunciar y proclamar su poder y su gloria ante todas las naciones, para predicar el monoteísmo ante los pueblos idólatras. Pero el pueblo de Israel fue infiel a su Señor; mató a los profetas que, en nombre de Dios, predicaban un camino de virtud y de santidad y terminó matando al propio Hijo que el mismo Padre les había enviado como camino, como verdad y como vida verdadera. Sí, hoy sería muy fácil hablar de la maldad del pueblo de Israel, de la maldad de sus gobernantes, y de su ingratitud para con un Dios que le había mimado y pretejido siempre. Pero nosotros hoy no hemos escuchado la palabra de Dios para pensar en los pecados de los demás. También podemos leer estas lecturas pensando que están dirigidas a cada uno de nosotros. La viña del Señor somos cada uno de nosotros, la viña del Señor eres tú. También a mí me ha elegido el Señor para manifestar su nombre y su gloria, también a mí me ha cuidado y, en más de una ocasión, me ha demostrado su amor y su perdón. La pregunta que yo debo hacerme cada día, en mi diario examen de conciencia, es esta: ¿estoy respondiendo yo con generosidad y con amor a la generosidad y al amor que Dios me ha dado? ¿Se verá obligado el Señor a retirarme su amor por mi continua falta de correspondencia y de fidelidad? No hagamos imposible en nosotros la manifestación del amor y de la misericordia de Dios.

VIDEO EVANGELIO DOMINGO XXVI

Publicado: Jueves, 22 de Septiembre de 2011 10:20 por parroquiaabla en MISA

XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 21, 28-32)

Publicado: Miércoles, 21 de Septiembre de 2011 19:18 por parroquiaabla en MISA
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     Prometer es fácil, o comprometerse con alguien. A veces hasta bajo palabra de honor, o incluso bajo juramento. Mientras que se trata sólo de hablar, solemos decir que haríamos tal o cual cosa, o que nunca haremos esto o aquello. Pero cuando llega la hora de actuar, la cosa es muy distinta. Entonces la realidad se impone y se elude el sacrificio, se olvidan las promesas o se niegan los compromisos contraídos.

     El Señor nos enseña en esta parábola que lo que en definitiva vale son las obras y no las palabras, los hechos y no las promesas. Sería interesante oír lo que dijimos en un momento dado cuando llega la hora de actuar. Veríamos, con rubor, cuán lejos estaban las palabras de lo que luego estaríamos dispuestos a hacer.

     Jesús habla aquí a los sumos sacerdotes y a los ancianos de Israel, es decir, a lo más selecto de la sociedad de su tiempo, tanto en el plano religioso como en el civil. Pensemos, pues así es, que sus palabras nos alcanzan también a nosotros, pertenezcamos al nivel social que pertenezcamos. En definitiva también nosotros pensamos que basta con hablar y prometer, o estamos convencidos, como ellos, de que somos mejores que los demás, persuadidos de que no haríamos lo que otros hacen.

     Os aseguro, dice Jesús, que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el Reino de los cielos. Estas palabras debieron herir profundamente a sus oyentes, la élite de Israel. También a nosotros nos escuecen. Pero así es... Por qué esa pobre gente, tan despreciada, se sabe pecadora, y quizá se duela de serlo, aunque siga siéndolo por vicio o por la dificultad que supone dejar esa situación. Y en muchos casos, su dolor y pesar les lleva a cambiar de vida, y como la Magdalena llegan a querer con locura al Señor, que tanto les ha perdonado. Mientras el que se cree justo, o simplemente regular, vive de manera mediocre, sin grandes inquietudes por mejorar, amando con languidez y tibieza al Señor.

VIDEO EVANGELIO DOMINGO XXV

Publicado: Jueves, 15 de Septiembre de 2011 19:45 por parroquiaabla en MISA

XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 20, 1-16)

Publicado: Jueves, 15 de Septiembre de 2011 19:42 por parroquiaabla en MISA
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En nuestra concepción religiosa hay no poco de mercantilismo, de libro de contabilidad, que lleva cuentas de nuestras buenas obras, del tiempo que hemos trabajado. Por eso piensa uno a veces, que si hubiéramos estado al pie de la Cruz nos hubieran sonado a injustas las palabras de Jesús al buen ladrón: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”… un hombre que llega a última hora y sin más méritos que su vida depravada y pecadora.

Nosotros nos pasamos el tiempo mirando el reloj, sobre todo para calcular el tiempo de los demás. El Señor es un patrón que nunca mira el reloj. Los que trabajan con Él no tienen que fichar, porque para el Señor siempre es hora, siempre llegamos a tiempo, aunque lleguemos corriendo y sin aliento como el buen ladrón, porque no nos mira con ojos de legislación laboral, sino con ojos de Padre, que siempre se alegra de que llegue a cualquier hora un hijo.

Y estas son las injusticias de Dios, las que le dicta el amor. ¿Somos capaces de perdonarle a Dios sus injusticias? ¿No nos parece también a nosotros demasiado el salario del que llega a última hora? ¿No preferiríamos que Dios lo castigara como se merecer?

Tenemos que poner al día eso de castigo y premio. Los regalos entre amigos nunca son premio, sino amistad, como los regalos entre esposos son regalos de amor, nunca premios.

Ojalá que algún día desparezca de nuestra vida religiosa todo interés y mercantilismo. Entonces empezaremos a ser hijos de Dios y no asalariados.

VIDEOE VANGELIO XXIV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO (A)

Publicado: Viernes, 09 de Septiembre de 2011 20:39 por parroquiaabla en MISA

XXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO ( MATEO 18, 21-35)

Publicado: Viernes, 09 de Septiembre de 2011 20:37 por parroquiaabla en MISA
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 Perdonar siempre, como Dios nos perdona a nosotros.

     La deuda con el rey que presenta el relato de evangelio de hoy es sencillamente fabulosa para los oyentes. Diez mil talentos es una cifra difícil de traducir a nuestra moneda. Es una cantidad enorme. Por el contrario, lo que se le reclama al compañero es una miseria. La diferencia entre una y otra es abismal. Así las cosas, el siervo perdonado podría tener todas las razones legales del mundo para condenar a su compañero, pero su actuación queda como moralmente inaceptable. Pablo pide en muchas ocasiones a quienes forman parte de la comunidad que tengan entrañas de misericordia; pues bien, este siervo se comportó como quien no las tiene: sin corazón. Lo más significativo del perdón no es la remisión de una pena merecida, sino el hecho de que el amor de quien perdona se ve más claramente como inmerecido. El amor de Dios es algo de bastante más valor que la fabulosa cantidad que cita la parábola y, sin embargo lo tenemos siempre con nosotros. Somos ante él como deudores insolventes perdonados. Él es "padre de las misericordias", el "amor de los amores", reza un canto eucarístico tradicional, la fuente del darse. El Dios de Jesús es amor. Que Dios es fuente de la misericordia quiere decir que nuestro perdón y nuestra solidaridad con los demás son la consecuencia y no la causa de que El nos perdone. Pero, como cualquier otro tipo de realidad que mana de una fuente, requiere que no se estanque en nosotros, sino que corra hacia los demás a través de nuestra actuación. Pedro entiende que Jesús le pide que sean generosos para perdonar hasta siete veces. Sin embargo, Jesús quiere que perdonemos siempre. Si el número 7 significaba ya la perfección, Jesús quiere en este punto la perfección de la perfección. El perdón cura y trasforma al que perdona y al que es perdonado.

XXI Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 16, 13- 20)

Publicado: Miércoles, 17 de Agosto de 2011 18:55 por parroquiaabla en MISA
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Una pregunta clave que interroga nuestra fe.

Sorprende a veces que cuando se realizan encuestas en que se pregunta "¿Se considera usted católico?", las respuestas afirmativas consigan porcentajes tan altos, del 80 o más por ciento. Sorprende porque muchas de estas personas que responden afirmativamente, luego, ante preguntas referentes a cuestiones básicas y fundamentales de la fe cristiana, responden negativamente. Y se da la paradoja, la contradicción de que hombres y mujeres que, por una parte, se afirman "católicos", por otra digan no creer -por ejemplo- en la divinidad de Jesús o en la existencia de la vida eterna.

¿Qué decimos los que nos llamamos “cristianos”?

Los que nos consideramos creyentes “practicantes” muchas veces no sabemos responder a la pregunta que Jesús nos hace hoy: ¿y vosotros quién decías que soy yo? Es más fácil cumplir unos preceptos, que en el fondo no alteran nuestra vida, que “mojarse” de verdad y dejar que el Evangelio empape nuestra vida y cuestione incluso nuestras seguridades. Es más fácil responder de memoria, como un loro, que Jesucristo es el Hijo de Dios, que plantearse en serio nuestra fe cristiana. Raramente somos capaces de renunciar a nuestro dinero o a nuestro tiempo para compartirlo con los necesitados. Nos hemos fabricado una religión a nuestra manera, por miedo a comprometernos de verdad

Testigos de Jesucristo.

Pedro, la piedra sobre la que Jesucristo edifica su Iglesia, selló con su sangre la fidelidad al Maestro. Otros muchos dieron ejemplo de fe y entrega al Maestro. La identidad de la Iglesia está enraizada en la confesión de Jesucristo como el Hijo del Dios viviente. Y estamos aquí para hacer la misma profesión de fe y así identificarnos con Jesucristo. Tenemos que reconocer que hay muchas cosas buenas en la iglesia: muchas vidas heroicas, oración profunda, servicio generoso, hermosas tradiciones. Pero también pecado en nuestra Iglesia salpicada de escándalos. La Iglesia de Pedro está herida y siempre lo ha estado, incluso en tiempo de los apóstoles, pero está viva y luchando por hacer el bien a todos. Muchas personas se escandalizan y se alejan de Dios al contemplarnos. ¿Seremos capaces de ser de verdad testigos -mártires- de Jesucristo, como lo fue Pedro? Para seguir a Jesucristo es necesario, muchas veces, que nos neguemos a nosotros mismos y carguemos con nuestra cruz. Cada uno tenemos la nuestra…. ¿En el trabajo, en casa, en la vida pública, tienes presente lo que Jesús espera de ti? ¿Haces lo que le agrada? ¿Qué respuesta das a la pregunta que hoy te hace Jesús?


Video Evangelio: La Santísima Trinidad

Publicado: Domingo, 19 de Junio de 2011 10:04 por parroquiaabla en MISA

LA SANTISIMA TRINIDAD (JUAN 3, 16-18)

Publicado: Domingo, 19 de Junio de 2011 10:00 por parroquiaabla en MISA
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La voluntad de Dios es salvarnos.

     Hay algo muy importante que nos enseña la Palabra de Dios de este domingo. Cristo no vino a condenar. Tampoco a "separar" los dos "mundos". El libro del Éxodo nos recuerda que es “un Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad”. Viviremos rodeados del mal, como el trigo y la cizaña. Pero Cristo vino a salvar. Creer en El es empezar a vivir. Rechazar libremente la luz es rechazar la salvación, es escoger las tinieblas a la luz, juzgarse a sí mismo y firmar la propia condena. El evangelista Juan insiste en que no es necesaria una sentencia condenatoria de Dios. Tampoco la niega e incluso habla de ella en alguna ocasión. Pero es el mismo hombre quien por su obstinación en rechazar la Verdad y cerrarse a la salvación está ya juzgado. No obstante siempre nos quedará la oportunidad de mirar y admirar el amor manifestado por Jesucristo en la Cruz. De El nos viene la salvación. Creer en el Hijo significa aceptarlo como Salvador y dador de vida eterna. Quien así lo hace, participa ya ahora en la vida eterna que él ofrece a todos los hombres. Él vino a ofrecer a todos la vida eterna; la sentencia de condena se la da el que rechaza la vida y la salvación que el Hijo ofrece: éste permanece en la muerte y, por tanto, él mismo se condena. El mundo es objeto del amor de Dios. La voluntad de Dios es de salvación universal (no para unos cuantos) y no de condenación (¡y hay quienes todavía no se han enterado!). Su amor por el mundo es tan grande que "entregó a su Hijo único para salvarlo. “El Dios del amor y de la paz está con nosotros”, exclama Pablo en la carta a los Corintios.

HOY DÍA 11 DE JUNIO CELEBRAMOS LAS COMUNIONES

Publicado: Sábado, 11 de Junio de 2011 09:44 por parroquiaabla en MISA
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A las 12:00h comenzará la celebración de la Eucaristía en la que 12 niñ@s de nuestro Pueblo recibiran por vez primera al Señor. Es un día de inmensa alegría para ellos y sus familias; pero también para nuestra comunidad Parroquial. Pidamos al Señor para que sigan perseverando en la fe y vivan con esperanza la grandeza del sacramento que hoy reciben.

VIDEO EVANGELIO PENTECOSTES

Publicado: Jueves, 09 de Junio de 2011 12:52 por parroquiaabla en MISA

DOMINGO DE PENTECOSTÉS (JUAN 20, 19-23)

Publicado: Jueves, 09 de Junio de 2011 12:48 por parroquiaabla en MISA
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    El Espíritu Santo mantiene la actividad de la Iglesia y nuestro propio esfuerzo de santificación o de evangelización. La respuesta al salmo es también de una gran belleza y portadora de esperanza: "Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra". La faz de la tierra tiene que ser renovada en estos días malos. San Pablo va a definir de manera magistral que hay muchos dones, muchos servicios muchas funciones, pero un solo Espíritu, un mismo Señor y un mismo Dios. Es una gran definición Trinitaria enmarcada en la vida de la Iglesia. El Evangelio de San Juan nos completa el relato. Será Cristo resucitado quien abra a los Apóstoles el camino del Espíritu. Les dice: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos". Y se muestra, asimismo, la capacidad de la Iglesia para el perdón de los pecados. Cristo acaba de instituir el Sacramento de la Penitencia. El camino, pues, de la Iglesia queda abierto. La labor corredentora de los Apóstoles y de sus sucesores está en marcha.

     Y con el Domingo de Pentecostés se acaba el Tiempo de Pascua. Luego, cuando terminen todas las misas de este domingo, se retirará el Cirio Pascual del lugar principal y visible que ha ocupado en el altar durante todos estos días. Desde luego quedará en el mejor lugar del baptisterio, donde celebramos los bautismos, para que su luz prenda la luz de los bautismos y de las velas que acompañan a los bautizados. Ese cirio al que acompañamos en procesión por dentro del templo en la noche de la Vigilia Pascual se queda con nosotros hasta la próxima Pascua y se encenderá siempre que queramos que el Espíritu Santo presida nuestras celebraciones.

VIDEO EVANGELIO VII DOMINGO DE PASCUA, LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Publicado: Viernes, 03 de Junio de 2011 18:10 por parroquiaabla en MISA
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 Jesús nos encomienda una misión: “ID y haced discípulos”.

La Iglesia vive para evangelizar. La gran tarea que surge con la ascensión del Señor es la de ir al mundo y hacer discípulos. Ese es el encargo que recoge Mateo. Y es también el que transmite el Libro de los Hechos describiendo la ascensión, para centrarse enteramente después en la predicación de Pedro, Pablo y los apóstoles. El mundo es nuestra responsabilidad y los hombres son nuestros interlocutores. La Iglesia no es un círculo de creyentes, sino un movimiento de acercamiento a todos para que puedan creer. Lo importante de la Iglesia no es ella, sino Jesús, y la misión confiada por Jesús. Y esa misión es evangelizadora, animadora, motivadora. Frente a tanta mala noticia, el hombre necesita más que nunca la Buena Noticia. No se trata de censurar a los otros, ni de condenar a nadie, sino de hacer posible y gozosa la salvación de todos, ayudando a todos a descubrir en el mundo y en la vida la huella de Dios. En la Iglesia y a través de ella podemos encauzar nuestras iniciativas y encontrar aliento en nuestros esfuerzos. Solos podemos hacer bien poco, pero como Iglesia y en la Iglesia podemos hacer muchísimo. La estructura y las organizaciones y movimientos eclesiales pueden y deben ser los vehículos que canalicen todos nuestros esfuerzos. No podemos hacer todos, todo; pero entre todos, con todos, podemos hacer todo lo que Jesús nos ha encomendado. Si estamos bautizados, ¿por qué no estamos dispuestos a realizar la tarea de la fe? ¿Por que no pasamos del rito al reto de la construcción del Reino?

VIDEO EVANGELIO VI DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Sábado, 28 de Mayo de 2011 13:36 por parroquiaabla en MISA

VI DOMINGO DE PASCUA (JUAN 14, 15-21)

Publicado: Sábado, 28 de Mayo de 2011 13:32 por parroquiaabla en MISA
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El Señor, lejos de ser talla de madera que desfila en una procesión, es Alguien vio y operativo en lo más hondo de nuestras entrañas. Alguien que, en el día a día, lo vamos descubriendo en multitud de signos que nos hablan de su presencia y, al cual, amamos en otros tantos símbolos que aún siendo misterios sabemos que nos llevan a El, que nos hablan de El y que nos hacen estar en permanente apertura hacia El.

Teniendo las palabras de Jesús, sus promesas y su garantía de que está a nuestro lado…no tenemos derecho al desencanto ni a la duda, a la desesperanza o al abatimiento.

El Señor, desde el sagrario, nos acompaña

El Señor, en la adoración eucarística, nos consuela

El Señor, en la oración, nos habla

El Señor, cuando amamos, doblemente nos acompaña: porque nos ama y porque amamos como El amó.

VIDEO EVANGELIO V DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Viernes, 20 de Mayo de 2011 17:49 por parroquiaabla en MISA

V DOMINGO DE PASCUA (JUAN 14, 1-12)

Publicado: Viernes, 20 de Mayo de 2011 17:46 por parroquiaabla en MISA
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Los discípulos, de todos los tiempos, tenían y tenemos una tarea urgente y muy necesaria: conocer en profundidad a Jesús. Para ello será importante hacer una lectura orante del Evangelio y una lectura creyente de nuestra vida y descubrir que la fe y la vida van de la mano, que no se puede vivir la una sin la otra. Si queremos crecer en nuestra fe, necesitamos la formación como el comer. No podemos quedarnos en el Jesús de nuestra primera Comunión. Nuestra fe ha de crecer y madurar al mismo tiempo que crece y madura nuestra vida. Y poco a poco, darnos cuenta cada día de cómo es ese Jesús al que seguimos, escuchar sus palabras de amor, ver sus gestos de ternura para con los más necesitados, aprender de sus actitudes y sus atenciones a las personas que encontraba en los “márgenes” de la vida, contemplarle en su dulzura y en su clamor a favor de los pobres, acercarnos a Él que vive en una comunión plena con Dios, su Padre… Y todo esto para poder seguirle cada día más de cerca y poder dar testimonio de Él a todo el que nos lo pida, a todo el que esté cerca de nosotros. Conocer a Jesús a fondo es el verdadero camino para ser más y mejores discípulos suyos, para vivir la vida en plenitud y llegar a la VIDA con mayúsculas, a la casa del Padre.

Esa contemplación del Evangelio, esa formación sobre Jesús, sobre su vida, sus palabras, sus acciones, sus gestos, nos convertirá en aquello que decía San Pedro en la segunda lectura: “acercándoos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios, también vosotros seréis piedras vivas”, no para construir ningún edificio material, sino para construir “el templo del Espíritu”, siendo el nuevo Pueblo de Dios que hace presente a Jesucristo en la vida y entre los hombres y mujeres de este mundo.

La tarea es complicada. Necesitamos el alimento de la Eucaristía para no desfallecer en el intento. Jesús es “el pan de la vida”, lo hemos estado escuchando en los evangelios de entre semana. Él se da, se hace “buen pan” para nosotros, se nos da a conocer en su Palabra, que escuchamos y contemplamos también en la Eucaristía. El Pan y la Palabra se convierten en el alimento que nos ayuda a acercarnos más a Dios, conocerle, amarle, seguirle y anunciarle como Buena Noticia para nuestra vida. Ojala que nos aproveche para seguir haciendo crecer el Reino de Dios.

VIDEO EVANGELIO IV DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Viernes, 13 de Mayo de 2011 17:23 por parroquiaabla en MISA

IV DOMINGO DE PASCUA (JUAN 10, 1-10)

Publicado: Viernes, 13 de Mayo de 2011 17:17 por parroquiaabla en MISA
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 ¡Ojo con los falsos pastores!

El evangelio de hoy es la respuesta a una pregunta formulada por los fariseos en el capítulo anterior tras la curación del ciego. Preguntan los fariseos: "¿Somos también nosotros ciegos?". Tomando la comparación, bastante habitual en la Biblia, de los pastores (dirigentes) y las ovejas (pueblo), se rechaza a quienes guían al pueblo mirando en beneficio de sus propios intereses económicos y políticos. Son ladrones y bandidos. Los guías de Israel no hacen uso de la puerta, es decir, no aceptan a Jesús. Este es su pecado, al que siguen aferrados. Los falsos pastores no son en este caso los fariseos, sino aquellos que se hicieron pasar por el Mesías y llevaron al pueblo a la desolación. Los falsos pastores buscan las ovejas para aprovecharse de ellas, despojarlas y conducirlas a la ruina. En cambio la misión de Jesús es dar vida a sus ovejas, dar vida abundante e, incluso, desvivirse por ellas hasta el extremo de la cruz.

Una puerta siempre abierta.

La salvación pasa necesariamente por Jesús. Jesús camina delante y conoce a sus ovejas. Él es el camino verdadero y viviente. Su vida y su muerte están patentes ante los ojos de todos. No dirige su comunidad desde un despacho. El conocimiento es personal. Él conoce el nombre de cada oveja, y ellas le conocen a él. Nada parecido a un ejército o a una gran empresa. Rebaño y pastor son uno. Jesús es la puerta de entrada de la comunidad cristiana más allá de las herencias sociales en materia de religión. Una puerta siempre abierta es una posibilidad que se ofrece y no es nunca un obstáculo. La comunidad y sus pastores de cada momento habrán de cuidar para no estrechar su dintel, modificando lo establecido por el único Pastor. La fidelidad al Señor es el alimento de su rebaño. Las ovejas, que hacen uso de la puerta, es decir, los que aceptan a Jesús, están a salvo, gozan de plena libertad y tienen abundancia de pastos. Jesús no ha venido a imponer una reglamentación de cargas y prácticas. Una puerta de par en par jamás es obstáculo. Jesús ha venido para que los hombres vivan y puedan acceder a la salvación. No pongamos trabas o dificultades a la salvación que Dios nos regala gratuitamente.

VIDEO EVANGELIO III DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Sábado, 07 de Mayo de 2011 10:59 por parroquiaabla en MISA

III DOMINGO DE PASCUA ( LUCAS 24, 13-35)

Publicado: Sábado, 07 de Mayo de 2011 10:55 por parroquiaabla en MISA
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Jesús sale a su encuentro, se hace el encontradizo.

Se solidariza con su dolor y trata de darles una palabra de aliento. Les explica todo lo que decían de El las Escrituras, pero ellos no le entendieron. Tardaron en descubrir su presencia en la Palabra, hasta que sintieron «arder» su corazón. La luz de la Palabra disipaba la dureza de su corazón y «sus ojos se abrieron». Pero sobre todo, “lo reconocieron al partir el pan” en la mesa de la fraternidad. El icono de los discípulos de Emaús nos sirve para guiar el largo camino de nuestras dudas, inquietudes y a veces amargas desilusiones. Jesucristo sigue siendo nuestro compañero para introducirnos, con la interpretación de las Escrituras, en la comprensión de los misterios de Dios. Cuando el encuentro se vuelve pleno, la luz de la Palabra sigue a la luz que brota del «Pan de vida», por el cual Cristo cumple de modo supremo su promesa de «yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo». El Papa Benedicto XVI explica que «el anuncio de la Resurrección del Señor ilumina las zonas oscuras del mundo en el que vivimos».

Volvieron a la comunidad.

Caminemos con la esperanza que nos da el hecho de saber que el Señor nos ayuda a encontrar sentido a todos los acontecimientos. Sobre todo, en aquellos momentos en que, como los discípulos de Emaús, pasemos por dificultades, contrariedades, desánimos... Ante los diversos acontecimientos, nos conviene saber escuchar su Palabra, que nos llevará a interpretarlos a la luz del proyecto salvador de Dios. Aunque, quizá, a veces, equivocadamente, nos pueda parecer que no nos escucha, Él nunca se olvida de nosotros. Él siempre nos habla. Nos puede faltar la buena disposición para escuchar, meditar y contemplar lo que Él nos quiere decir, pero Jesús siempre nos está esperando y se hace el encontradizo. Hay que descubrirlo... Los discípulos, nos dice el evangelio, volvieron a la comunidad. Es allí, en la escucha de la Palabra y en la comunión del pan único y partido donde se hace presente Jesús.

DOMINGO DE RAMOS

Publicado: Jueves, 14 de Abril de 2011 13:07 por parroquiaabla en MISA
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El Domingo de Ramos comenzaremos con la bendición de ramas y palmas a las 18:00h en la Iglesia parroquial.

Segudamente se iniciará la procesión y a su termino celebraremos la Eucaristía. Comienza para los Catolicos la semana grande de nuestra fe. Que el Señor nos conceda un espíritu docil a su llamada y seamos capaces de sembrar el mundo de amor, paz y esperanza.

VIDEO EVANGELIO V DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Sábado, 09 de Abril de 2011 13:31 por parroquiaabla en MISA

V DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 11, 1-45)

Publicado: Sábado, 09 de Abril de 2011 13:28 por parroquiaabla en MISA
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Jesús llora. La humanidad de Cristo nos llega muy especialmente. Es posible que, sin quererlo, tengamos “excesivamente” divinizado al Señor olvidando que, además de Dios, es uno de nosotros, es un hombre, uno de nuestra raza humana, que llora, ríe, come, suda se cansa e, incluso, como nosotros, tuvo sus temores y sus dudas. Por eso, probablemente, en este episodio de San Juan da gracias a Dios. Sabe que le ha escuchado. La losa ya está abierta. Él ya nota la percepción de que la vida vive al fondo del sepulcro. Sabe de la presencia de Dios y sabe de su fuerza. El grito fuerte Cristo sería para despertar a Lázaro del sueño, porque resucitado ya debería haber resucitado al haber movido la losa.

Hemos de confiar en Dios y pedirle hasta la extenuación lo que deseamos. Hemos de rezar mucho e insistentemente. Y no tanto porque el Señor se haga rogar. El tomará sus medidas cuando sea conveniente y utilizará sus renglones torcidos para escribir derecho, cosa que nosotros no entendemos. Nuestra insistencia en el rezo es por nosotros mismos. Nos sirve para convencernos de que nos creemos lo que pedimos. Desearlo no es suficiente, Hemos de creer que Dios nos va a socorrer y nos marcará el camino que más conviene.

Estamos, como decía, a una semana de la Semana Santa. En ella, Jesús de Nazaret va a ser puesto a prueba y hasta un extremo enorme, tremendo, inhumano. Nosotros debemos de acompañarle y llevar con junto con Él nuestros dolores o nuestras dudas. Tengo la impresión de que cada uno no terminará de convertirse hasta que no haga suya –en la medida de sus fuerzas—la Pasión de Cristo. Y si eso fuera mucho, por lo menos sumergirse, con la mayor honradez posible, en los textos bíblicos de estos días que se acercan, en la misma liturgia que nos propone la Iglesia, para así vivir todos dichas jornadas en la sintonía de algo muy grande. La meta de ese camino será hacer nuestra esa Pasión salvadora que nos hizo libres a todos, porque –sin duda—en la noche santa que resucitó el Señor Jesús todos resucitamos con el.

 

VIDEO EVANGELIO IV DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Jueves, 31 de Marzo de 2011 22:41 por parroquiaabla en MISA

IV DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 9, 1-41 )

Publicado: Jueves, 31 de Marzo de 2011 22:39 por parroquiaabla en MISA
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Este no viene de Dios, porque no guarda el sábado. El que no quiere ver, encuentra siempre razones para no ver. Los fariseos no querían ver a Jesús como Mesías y Maestro y, por eso, buscaban cualquier razón, o pretexto, para desacreditarle. ¡No hay peor ciego que el que no quiere ver! A los fariseos no les interesaba ver la verdad, porque la Verdad de Dios, su Mesías, dejaba al descubierto sus hipocresías y falsedades. Lo mismo nos pasa a cada uno de nosotros en la vida ordinaria: cuando no nos interesa que una cosa sea como es, buscamos mil razones para verla de otra manera. La verdad de la política, el deporte, y la misma religión, es vista por cada uno de nosotros según el color del cristal con que miramos. Por eso, es necesario siempre hacer un gran ejercicio de sinceridad para purificar nuestra mirada. Hasta nuestros intereses más egoístas y recónditos pueden servirnos de cristal para desfigurar la realidad. El ciego de nacimiento quería ver y no ocultó la verdad de lo que veía, a pesar de lo difícil que se lo estaban poniendo los fariseos. Hagamos nosotros lo mismo: purifiquemos nuestra mirada para ver la verdad tal como es, y no como a nuestros intereses les interesa que sea.

La mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero el Señor mira el corazón. ¡Las apariencias engañan!, decimos frecuentemente nosotros, y es verdad. Si uno es buen actor puede aparentar fácilmente que es lo que no es. Por eso es tan difícil juzgar y entender a los demás: porque todos somos un poco actores de nuestra propia vida, ante los demás. Pero ante Dios no es así: Dios mira a nuestro corazón y escudriña todas nuestras acciones. Esto debe ser un consuelo para nosotros, cuando obramos con un corazón puro. Los demás podrán juzgarnos por las apariencias, o por sus intereses, pero Dios siempre nos juzgará por la bondad o maldad de nuestro corazón. Pidámosle hoy al Señor, con humildad: dame, Señor, un corazón puro, que nunca me falte tu santo Espíritu.

VIDEO EVANGELIO III DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Miércoles, 23 de Marzo de 2011 12:06 por parroquiaabla en MISA

III DOMINGO DE CUARESMA (SAN JUAN 4, 5-42 )

Publicado: Miércoles, 23 de Marzo de 2011 12:04 por parroquiaabla en MISA
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La samaritana del Evangelio de Juan esperaba algo porque su vida no marchaba bien. Y ese algo le llegó de una manera muy imprevista, difícil, y casi imposible. Por un lado, existía en enfrentamiento pertinaz entre judíos y samaritanos que les llevaba a no hablarse, a no acercarse los unos a lo otros. Luego estaba esa cultura de hondo machismo porque una mujer desconocida no se podía dirigir a un hombre, si este no lo invitaba antes a hacerlo. Pero Jesús, con sed auténtica, no había llegado allí a recibir un trago de agua, sino a dar un agua de eternidad que calmase la sed de aquella mujer, una vez por todas. Y contra todas las convenciones absurdas y contra todos los mandatos inhumanos, Jesús de Nazaret abre una larguísima conversación con la mujer del cántaro. Tan larga y tan completa que, incluso, llega a recordarle que ha tenido muchos maridos y que ahora vive con uno que no es su marido, pero que por eso no pasa nada, que ella es tan persona, tan digna, como cualquier otra, si sabe ver la oportunidad que Jesús le ofrece: cambiar su vida gracias al agua que salta de la eternidad.

Y aunque no se trata --¿o sí?—de buscar milagros en nuestra vida si tendríamos que reconocer algún encuentro, alguna conversación, que nos ha marcado profundamente, sin que en su inicio pareciese que estábamos ante algo extraordinario. Un buen amigo me relató hace años una extraordinaria conversación con su vecina de asiento en un vuelo del Puente Aéreo de Madrid a Barcelona, y que cuando, terminado el vuelo, ya en la terminal quiso agradecer a esa persona su “buen verbo”, había desaparecido. Cosa, tal vez, no muy extraordinaria pues la gente intenta salir cuanto antes camino de la recogida de equipajes o de un buen sitio en la fila de los taxis. Mi amigo atravesaba un mal momento matrimonial e, incluso, cuando vio a su lado a una joven y muy atractiva mujer pensó en todo menos en lo que, verdaderamente, tenía que pensar: en su esposa. Bueno, la chica en cuestión refiriéndose a lo que, asimismo, ocurría con su padre y con su madre, hizo una descripción muy precisa del problema que sufría mi amigo, aclarándole, además, su error ante el mal momento y la ejemplaridad de su mujer durante todo ese proceso. Y le dio un detalle de futuro –no sé cual era—que cuando aconteció, días después, sus ojos y su alma se llenaron de lágrimas de arrepentimiento. Tal vez, esta historia puede parecer muy extraordinaria, por el avión, por la presencia de la atractiva chica, por, asimismo, la descripción exacta de su problema, muy velado para él por culpa de su egoísmo y frivolidad, pero, ciertamente, hay en la cercanía con nuestros semejantes mucha enseñanza y, desde luego, Dios se sirve de muchas cosas, aparentemente poco extraordinarias para ayudarnos a seguir el camino.

VIDEO EVANGELIO II DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Sábado, 19 de Marzo de 2011 10:09 por parroquiaabla en MISA

II Domingo de Cuaresma 20 de Marzo (MATEO 17, 1-9)

Publicado: Sábado, 19 de Marzo de 2011 10:06 por parroquiaabla en MISA
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LA GLORIA DEL DOLOR.

Jesús, como en otras ocasiones, se queda sólo con Pedro y los dos hijos de Zebedeo, Santiago y Juan. Estos tres apóstoles serán testigos cualificados de su gloria en la Transfiguración del Tabor y también de su poder cuando resucitó a la hija de hache personaje principal en Israel. Pero lo mismo que estos tres apóstoles contemplaron el esplendor de su gloria, también estos tres predilectos de Cristo contemplarán la humillación extrema del Maestro en Getsemaní. En efecto, verán cómo el Señor será abatido por el temor, escucharán su oración dolorida, descubrirán cómo su humanidad se quebranta ante el peso aplastante de la pasión.

El Señor los había elegido con el fin de fortalecer su fe, pues había de ser fundamento para la fe de los demás. Ellos podrían decir, cuando llegase el momento de la prueba y del abandono de Jesucristo, que habían contemplado el esplendor de su poder y de su gloria. Cuando Jesús quedara atravesado en la cruz, colgado entre el cielo y la tierra, ellos podrían confesar que a pesar de todo, aquel condenado a muerte era el mismo Hijo de Dios.

La de ellos es una situación que se puede repetir en nuestras vidas. A veces la prueba es dura, insoportable. Entonces hay que recordar los momentos en los que Dios ha estado cerca de nosotros, mostrándonos en cierto modo el fulgor de su grandeza. Podemos afirmar que también nosotros hemos sido testigos del poder y la gloria de Dios, y sentirnos fuertes cuando llegue el momento del dolor y de la contradicción.

Qué hermoso es estar aquí, exclama Pedro en la cima del Tabor, con la espontaneidad que le caracteriza. El resplandor de la figura de Jesucristo le embarga el corazón, le embelesa los sentidos. Aquello fue un pequeño adelanto de la "visión beatífica" que gozan los que ya están en el Cielo, visión que colma todos los deseos y anhelos del hombre y lo hace intensamente feliz. Es ese bien sin sombra de mal alguno que constituye la posesión de Dios, esa dicha inefable que el Señor tiene preparada para quienes sean fieles hasta el fin. Ojalá que el convencimiento de que vale la pena alcanzar ese bien, sostenga nuestra esperanza y estimule nuestro afán de lucha.

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San José, patrono de la Iglesia.

El Papa Juan XXIII nombró a San José, patrono de la Iglesia. La Iglesia no vive para sí misma, nos han dicho los Papas reiteradamente; la Iglesia vive para el evangelio, para el Reino. Una Iglesia que se preocupara principalmente de servirse a sí misma no sería la Iglesia de Cristo. Por eso, San José es un buen patrono de la Iglesia. Porque el patrono no sólo es custodio y protector, sino que es, sobre todo, modelo de vida y santidad. Todos nosotros somos Iglesia, todos nosotros formamos la Iglesia; por eso, San José es también patrono, es decir, custodio, protector y modelo de cada uno de nosotros. Honremos hoy el patrocinio de San José, haciendo el propósito de no vivir para nosotros mismos, sino para el evangelio, para el Reino. Como hizo San José.

San José, patrono de los seminarios.

Es patrono de los seminaristas que, en el seminario, se preparan para el sacerdocio, y es también padre y patrono de los sacerdotes que quieren ser, en todo lo posible, imitadores de Cristo, el hijo de José. A los seminaristas se nos educó durante muchos siglos para ser padres, jueces y maestros, en lo espiritual, se entiende, de los fieles cristianos. Pero, desgraciadamente, al sacerdote se le vio, durante muchos siglos y en muchos países, más como una autoridad, que como un servidor, de la comunidad cristiana. Lo que el sacerdote dijera, iba a misa. Hoy queremos que seminaristas y sacerdotes nos preocupemos más de servir que de mandar; preferimos que nos vean más como padres y servidores, que como jueces y maestros. En esto, nos ha ayudado mucho el patrocinio de San José. En este día de su fiesta se lo agradecemos sinceramente.

VIDEO EVANGELIO IX DOMINGO

Publicado: Viernes, 04 de Marzo de 2011 12:47 por parroquiaabla en MISA

IX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 7, 21-27)

Publicado: Viernes, 04 de Marzo de 2011 12:27 por parroquiaabla en MISA
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¿Cómo es nuestra casa interior?

Hay casas sobre roca, casas sobre arena; casas sobre mezcla de roca y arena. En Haití el terremoto del año pasado fue una catástrofe porque las casas estaban construidas con materiales endebles, con gran cantidad de arena. En otro lugar no hubieran muerto tantas personas. Pero la pobreza, fruto de la injusticia, lo provocó. La lectura de Mateo es un aviso para revisar nuestra edificación existencial. Supongo que todos queremos una casa firme, preferiblemente cimentada sobre roca. Una casa sobre la que el agua devastadora de la vida no haga estragos, no nos lleve por delante. Una casa sobre la que el viento impetuoso de las circunstancias desfavorables no deteriore la fachada, ni interiores… ¿Quién no quiere una casa así? Sin embargo, no siempre nos encontramos con tanta solidez. No siempre somos gente prudente. No siempre escuchamos sus palabras. No siempre decimos “¡Señor, Señor!” y, al mismo tiempo, le pedimos que se cumpla su voluntad…, porque no estamos seguros de que nos guste su voluntad. Nuestras vidas son las casas, que no están terminadas totalmente. Que necesitan mantenimiento y, en ocasiones, reforzar los cimientos o sanearlos, o buscar y encontrarlos de nuevo. No encontraremos mejor cimentación que la de Cristo, el Señor. Revisemos nuestras vidas, que son las casas, y pidamos con la súplica del Salmo “Sé la roca de mi refugio, Señor”.

VIDEO EVANGELIO VIII DOMINGO

Publicado: Viernes, 25 de Febrero de 2011 13:41 por parroquiaabla en MISA

VIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 6, 24-34)

Publicado: Viernes, 25 de Febrero de 2011 13:15 por parroquiaabla en MISA
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No podéis servir a Dios y al dinero. No podemos permitir que el dinero sea nuestro amo; debemos amar el dinero, pero como amamos a alguien que nos sirve, nunca como a alguien a quien nosotros servimos, como a nuestro amo. La causa de la crisis económica que padecemos ha consistido en amar al dinero más que a Dios, en tratar de construir un reino del dinero, antes que un reino de Dios. La causa de la crisis económica tiene su raíz más profunda en la ambición desmedida del corazón humano, en poner el corazón en el dinero, en lugar de poner el corazón en el reino de Dios y su justicia. Necesitamos el dinero, como necesitamos la comida para comer y la bebida para beber, pero no necesitamos el dinero para que nos domine y esclavice, como no necesitamos la comida para empacharnos, ni la bebida para emborracharnos. El que pone su corazón en el dinero vive para el dinero y es esclavo del dinero; no le queda en su corazón espacio para servir a Dios. El que pone su corazón en el dinero, además de esclavizarse él, tiende a esclavizar a las personas que dependen de él. Al que pone su corazón en el dinero le importa más el dinero que las personas. Por eso llamaba Santa Teresa al dinero la “mierda del diablo”, porque por amor al dinero somos capaces de traicionar a los demás y vender nuestra alma al diablo. Dios es mucho mejor amo que el dinero; sirvamos a Dios, antes que al dinero.

San Pablo tenía tal confianza en Dios, que no le importaba lo que dijeran de él los demás, ni siquiera lo que se decía él a sí mismo; lo único que le importaba es lo que Dios le dijera a él. Por eso, nos dice, no seamos nosotros apresurados jueces de los demás, dejemos que sea el Señor el juez de todos. Dios mira al corazón y el corazón humano es, muchas veces, un misterio inescrutable para los demás, y hasta para uno mismo. Confiemos en Dios, que él será un juez justo y nos dará a cada uno lo que merecemos.

VIDEO EVANGELIO VII DOMINGO

Publicado: Jueves, 17 de Febrero de 2011 18:48 por parroquiaabla en MISA

VII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 5, 38-48)

Publicado: Jueves, 17 de Febrero de 2011 18:45 por parroquiaabla en MISA
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 Ante las dificultades de la vida, los cristianos confiamos en el amor, que está avalado por una experiencia religiosa: sentirnos amados y ayudados por un Dios que se ha comprometido por nosotros. Es el mismo Dios del amor y de la libertad al que el pueblo de Israel descubrió y siguió. Y el mejor agradecimiento que podemos mostrarle es el vivir unidos, en comunidad, en Iglesia, siendo todos, una gran familia. “¿No sabéis que sois templos de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?”. Es lo que Pablo les dice a los recién bautizados de la comunidad de Corinto. Todos los bautizados formamos un solo cuerpo, somos parte de la misma comunidad, de la misma parroquia, y estamos llamados a ser un signo de unidad para las personas que conviven con nosotros. “Mirad como se aman”, era la expresión de la gente cuando veían el estilo de vida de los primeros cristianos.

La Eucaristía es el momento de mayor agradecimiento de los cristianos. Es cuando damos gracias a Dios por la entrega de su hijo Jesús. Es cuando fortalecemos nuestra experiencia religiosa para salir a la vida de cada día y ser testigos de ese Dios del amor y de la libertad que se ha comprometido con la humanidad y que nunca nos va a abandonar. Nuestro compromiso es vivir en acción de gracias, vivir amando. Termino con una frase que leí al preparar esta reflexión: “amar igual que Dios, solo Dios; pero amar a su estilo, es posible”. Proclamemos nuestra fe como comunidad cristiana en el Dios que nos ama y nos ha hecho libres para responderle con gratitud.

VIDEO EVANGELIO VI DOMINGO

Publicado: Jueves, 10 de Febrero de 2011 18:06 por parroquiaabla en MISA

VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 5, 17- 37 )

Publicado: Jueves, 10 de Febrero de 2011 18:03 por parroquiaabla en MISA
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Habéis oído que se dijo…, pero yo os digo… Y pone el ejemplo de cuatro de los mandamientos que todo judío sabía de memoria: no matar, no cometer adulterio, las leyes sobre el divorcio y sobre el juramento. Jesús no niega la validez de estas leyes, pero dice que para cumplir estas leyes hay que ir mucho más allá de lo que las mismas leyes dicen literalmente. El mandamiento de “no matar” sólo se cumple en plenitud, es decir, con amor, cuando amamos al prójimo, incluso al que nos ha ofendido, y le perdonamos de corazón. El mandamiento “no cometerás adulterio” no se refiere únicamente al hecho físico, sino al deseo psicológico. El mandamiento “el que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio”, interpretado sólo literalmente deja a la mujer en inferioridad legal frente al hombre; la plenitud de esta ley exige que sea el amor el que regule las relaciones entre los esposos. El mandamiento “no jurarás en falso” es, por supuesto, verdadero, pero la plenitud de esta ley exige ir más allá de lo que dice la letra, exige que mi palabra y la palabra del otro sean palabras fieles y fiables en sí mismas y, en consecuencia, que sea suficiente decir “sí” o “no” para cerrar un pleito o un negocio. En definitiva, que el cumplimiento de la letra de la ley, en sí misma, no nos salva; lo que nos salva es cumplir la ley en su plenitud, es decir, que la ley sea siempre expresión de mi amor a Dios y al prójimo. Eso es cumplir la ley en su plenitud, como el mismo Cristo hizo y como nos recomendó que hiciéramos nosotros.

VIDEO EVANGELIO V DOMINGO TIEMPO RORDINARIO

Publicado: Viernes, 04 de Febrero de 2011 17:17 por parroquiaabla en MISA

V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 5, 13- 16 )

Publicado: Viernes, 04 de Febrero de 2011 17:15 por parroquiaabla en MISA
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     Sal de la tierra y luz del mundo.

    Hay comparaciones en el evangelio que son muy expresivas y están cargadas de sentido. Son muy buenas para entender a Jesús y saber lo que es el Reino de Dios. Está claro que Jesús predicaba el Reino de Dios con un lenguaje expresivo y, al mismo tiempo, al alcance del pueblo. ¿Quién no entiende lo que es la sal y la luz? Pues, eso tenemos que ser los cristianos en medio de la sociedad. Nos damos cuenta que el valor de la luz y de la sal están en función de algo, son o sirven para algo. Tienen un marcado sentido funcional y social. Calientan, alumbran, sazonan y preservan de la corrupción. La fe no es sólo para salvarse uno, sino que entraña siempre una misión para los demás, como la luz y la sal. La luz ilumina las tinieblas, nos marca el camino. La sal se usa para conservar y mantener sanos los alimentos. Como apóstoles del tercer milenio, nos corresponde a nosotros conservar y mantener viva y encendida la conciencia de la presencia de Jesucristo. La sal condimenta y da sabor a la comida. Siguiendo a Cristo, debemos cambiar y mejorar el "sabor" de la historia humana. Con nuestra fe, esperanza y amor, con nuestra fortaleza y perseverancia, debemos humanizar el mundo en que vivimos.

VIDEO EVANGELIO IV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

Publicado: Viernes, 28 de Enero de 2011 18:01 por parroquiaabla en MISA

IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 5, 1- 12a)

Publicado: Viernes, 28 de Enero de 2011 17:57 por parroquiaabla en MISA
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     Optar por las bienaventuranzas y por el Reino de Dios supone poner toda nuestra confianza en Dios. Pero también a sabiendas de que vamos a caminar contra-corriente en muchas ocasiones. Optar por las bienaventuranzas supone reconocer a un Dios que está a favor de los empobrecidos, de los más desgraciados de la vida. Optar por las bienaventuranzas es optar por un camino de felicidad que pasa por ayudarnos unos a otros a ser felices, sin necesidad de llenar nuestra vida de cosas y más cosas que nos proporcionan una felicidad pasajera y trivial. Y aunque sea contra-corriente, merece la pena, porque estamos confiados en que el Señor nos lleva a su plenitud.

     Vivimos en una sociedad necesitada de referentes, de personas que nos sirvan de modelo a seguir, por su manera de vivir, por su estilo de vida. Y aquellas que más nos llaman la atención son las que han vivido de manera sencilla y pobre, a contra corriente de lo que la sociedad nos marca. Y nos fijamos en ellas, y nos admiramos de cómo han sido capaces de hacerlo. En esas personas, algunas más conocidas por los medios de comunicación, otras más “de andar por casa”, en ellos y ellas vemos realizado el proyecto de las Bienaventuranzas, esta página tan hermosa y a la vez tan exigente del Evangelio de Jesús.

     Que al participar hoy en esta Eucaristía salgamos decididos a optar por este proyecto de felicidad de Dios, que pasa también por construir un mundo y una vida más dignas para las personas que menos la tienen. Así estará creciendo el Reino de las bienaventuranzas, el proyecto de felicidad de Dios para todos nosotros. Proclamemos ahora todos juntos el Credo y, con él, nuestra opción por este estilo de vida que Jesús nos propone a través de las Bienaventuranzas.

III Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 4, 12-23)

Publicado: Sábado, 22 de Enero de 2011 13:02 por parroquiaabla en MISA
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Hoy vemos a Pedro y Andrés su hermano que pescan cerca de la orilla del lago. La red dibuja círculos sobre el agua y barre repetidamente el fondo. Jesús pasa cerca y les dice que le sigan y los hará pescadores de hombres. Ellos no lo dudaron ni un instante. La palabra persuasiva del Maestro encontró eco en el corazón sencillo de aquellos rudos pescadores. Luego serán Juan y Santiago. También ellos estaban trabajando cuando Jesús los llamó y también ellos respondieron con prontitud y generosidad. De ese modo iniciaron la más bella y audaz aventura que jamás pudieron soñar. Nunca olvidarían aquel encuentro, nunca abandonarían el camino emprendido en aquellos momentos. Camino de luchas y renuncias, pero camino también de luz y de gloria.

También ahora Jesús pasa a nuestro lado. Nos ve quizá enfrascados en nuestra tarea diaria, ensimismados en nuestro trabajo. Nos mira como miró a Pedro y nos dice que le sigamos, que quiere hacernos pescadores de hombres, que quiere encendernos para que seamos anunciadores de la Luz, antorchas vivas que alumbran las sombras de muerte en que yace el mundo. Las barcas y las redes, nuestros pequeños ídolos nos retraen quizá, lo mismo que les ocurriría quizás a los primeros discípulos. Pero como ellos hemos de mirar hacia delante y no hacia atrás, fijarnos en la Luz que está al fin del camino y ser valientes para recorrerlo.

HORARIOS DE MISA PARA LA NAVIDAD

Publicado: Jueves, 23 de Diciembre de 2010 22:42 por parroquiaabla en MISA
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Día 24 "Nochebuena" a las 24:15h.

Día 25 Navidad a las 20:00h.

Día 26 Domingo a las 19:00h.

Día 1 de Enero a las 11:00h.

Día 5 de Enero a las 19:00h.

VIDEO EVANGELIO VI DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Viernes, 07 de Mayo de 2010 10:39 por parroquiaabla en MISA

VI Domingo de Pascua (JUAN 14, 23-29)

Publicado: Viernes, 07 de Mayo de 2010 10:33 por parroquiaabla en MISA
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     El Espíritu es defensor, maestro, abogado, animador e iluminador de la fe de la Comunidad y de cada uno. El Espíritu nos enseña y recuerda todo lo dicho por Jesús (v. 26). Ésta es la gran tarea que Jesús le encomienda. Es fácil deducir que el creyente no está solo, no es un huérfano. Primero, porque el Padre no es Alguien lejano y distante; más bien, somos santuario y morada de Dios mismo: “vendremos a él y haremos morada en él” (v. 23). Esto lógicamente supone unas relaciones nuevas con Dios-Padre: no es posible vivir como si todo fuera como antes; desde Jesús, todo ha cambiado. ¡Cuánto nos cuesta entender a los creyentes esta novedad! ¡Cuán lejos está nuestra espiritualidad de cada día de esta inusitada novedad que se propone y a la que se nos convida! ¡No nos enteramos! Pero es que, además, la muerte de Jesús ha sido ocasión para ser llenados por la presencia viva del Espíritu, quien vive en nosotros, está en nosotros y nos enseña el arte de vivir en verdad. Por eso, el creyente vive animado por el Espíritu creador que hace nacer el gozo de la fe y vive desde esa convicción. ¡Quién sabe si la presencia del Espíritu forma parte o no de nuestro estilo de creyente! Posiblemente, el mejor regalo de Jesús, que es el Espíritu, sea el “Gran Desconocido” en la espiritualidad cristiana. ¡Qué pena! ¡Hemos rechazado el gran regalo de Jesús! Pero... sin ese Espíritu, estamos abocados al fracaso, achicados y encerrados en nuestros “castillos” de seguridad, pero perdiendo nuestra actitud de testigos “locos”, porque nos sentimos empujados por esa fuerza. De ahí que en momentos de crisis y de dificultad, nuestra tentación es aferrarnos a normas, a “defensas de la verdad” a toda costa y así aguantar el temporal. La consecuencia: perder prácticamente la novedad del Espíritu, de Jesús mismo. Sin embargo, Jesús nos alienta: con la paz viene la calma y el valor para afrontar las dificultades.

VIDEO EVANGELIO V DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Sábado, 01 de Mayo de 2010 11:51 por parroquiaabla en MISA

V Domingo de Pascua (JUAN 13, 31-33a.34-35)

Publicado: Sábado, 01 de Mayo de 2010 11:49 por parroquiaabla en MISA
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Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. ¿Nuevo? Todos los judíos observantes habían aprendido desde niños que el amar al prójimo como a uno mismo era un precepto y una norma establecida por Yahvé (Lev. 19), el Dios único y soberano. ¿Es que podemos amar al prójimo más que a nosotros mismos, debieron pensar ahora los discípulos que escuchaban, boquiabiertos, estas extrañas palabras del maestro? Sí, el Maestro les había dicho ya en más de una ocasión que aprendieran a amar a los demás como él les amaba a ellos. ¿Es que su Maestro, Jesús de Nazaret, les amaba a ellos más que a sí mismo? Como ya os he amado... Y se lo decía precisamente ahora, cuando tenía el alma turbada y hablaba entre sollozos, cuando les hablaba con el corazón en la mano, como si presintiera que pronto lo iban a sacrificar, como a cordero inocente. Dios pronto me glorificará, decía. ¿Es que si sus enemigos al fin lo matan, su muerte va a ser una glorificación? Glorificación, ¿cómo y por qué? ¿Será que de la misma tumba los brazos poderosos de Dios lo llevan y lo eleva hasta el mismísimo cielo? Sí, seguramente eso es lo que él cree y lo que ha querido decirles en estos momentos que, para él y para todos nosotros, se presienten como tan lúgubres y angustiosos. Amar a los demás como él nos ha amado a nosotros tiene que querer decir amar a los demás más que a uno mismo, es decir, estar dispuesto a dar la vida por los demás, aunque estos <los demás> sean tus propios asesinos. ¿Seríamos nosotros capaces de hacer esto? Sí, es verdad que Pedro le ha dicho que sí, que él le defenderá a muerte, que está dispuesto a morir por él. Seguramente la mayor parte de nosotros pensamos ahora lo mismo que Pedro. Pero, si de verdad llega el caso, ¡Yahvé no lo quiera!, ¿seremos nosotros capaces, de verdad, de morir por él, de dar la vida por otro, de amar a los demás más que a nosotros mismos?

VIDEOEVANGELIO IV DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Sábado, 24 de Abril de 2010 13:55 por parroquiaabla en MISA

IV Domingo de Pascua (JUAN 10, 27-30 )

Publicado: Sábado, 24 de Abril de 2010 13:53 por parroquiaabla en MISA
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     El pastor guía y abre el camino. En las catacumbas los cristianos representaron a Jesús como el Pastor que lleva sobre su hombro a la oveja perdida. Los ministros –servidores-- de la Iglesia asumieron este título de Jesús, entendiendo su misión como una prolongación de la de Jesucristo. El báculo del obispo se asemeja al cayado que utilizan los pastores para guiar con cariño y amor a sus ovejas. ¿Lo perciben así hoy día los cristianos? El pastor va por delante marcando el camino, acompañando, soportando fríos y calores, superando todos los contratiempos. En 1936 el beato Anselmo Polanco, agustino, obispo de Teruel, no quiso abandonar a sus ovejas, porque el buen pastor permanece a su lado cuando llega la tormenta. Y, por eso, sufrió el martirio. Un buen ejemplo para todos…

     El testimonio suscita vocaciones. Es el lema de la 47 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebra en el IV domingo de Pascua, domingo del “Buen Pastor”. La fecundidad de la propuesta vocacional, en efecto, depende primariamente de la acción gratuita de Dios, pero, como confirma la experiencia pastoral, está favorecida también por la cualidad y la riqueza del testimonio personal y comunitario de cuantos han respondido ya a la llamada del Señor en el ministerio sacerdotal y en la vida consagrada, puesto que su testimonio puede suscitar en otros el deseo de corresponder con generosidad a la llamada de Cristo. Este tema está, pues, estrechamente unido a la vida y a la misión de los sacerdotes y de los consagrados. Por tanto, el Papa quiere invitar a todos los que el Señor ha llamado a trabajar en su viña a renovar su fiel respuesta, sobre todo en este Año Sacerdotal, que ha convocado con ocasión del 150 aniversario de la muerte de san Juan María Vianney, el Cura de Ars, modelo siempre actual de presbítero y de párroco. Elemento fundamental y reconocible de toda vocación al sacerdocio y a la vida consagrada es la amistad con Cristo. Jesús vivía en constante unión con el Padre, y esto era lo que suscitaba en los discípulos el deseo de vivir la misma experiencia, aprendiendo de Él la comunión y el diálogo incesante con Dios. Si el sacerdote es el “hombre de Dios”, que pertenece a Dios y que ayuda a conocerlo y amarlo, no puede dejar de cultivar una profunda intimidad con Él, permanecer en su amor, dedicando tiempo a la escucha de su Palabra. La oración es el primer testimonio que suscita vocaciones. Como el apóstol Andrés, que comunica a su hermano haber conocido al Maestro, igualmente quien quiere ser discípulo y testigo de Cristo debe haberlo “visto” personalmente, debe haberlo conocido, debe haber aprendido a amarlo y a estar con Él. De la experiencia de Dios surge el compromiso de servir al pueblo de Dios a él encomendado, dedicando su tiempo, sus cualidades, su vida entera especialmente a los más necesitados.

VIDEOEVANGELIO III DOMINGO DE PASCUA

Publicado: Viernes, 16 de Abril de 2010 14:04 por parroquiaabla en MISA

III Domingo de Pascua (JUAN 21. 1-19)

Publicado: Viernes, 16 de Abril de 2010 14:02 por parroquiaabla en MISA
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¡Feliz Pascua con el Resucitado, amigos! No nos puede agobiar la ausencia de frutos. Aunque existan razones para el pesimismo, para mil y una preocupaciones, el Señor nos invita, nos sugiere que hay que seguir adelante. Que la barca, aunque aparentemente esté vacía, se sostiene porque El va al timón. ¿Le queremos? ¡Que se note en nuestro combate del día a día!

Eso nos falta: confianza absoluta en El. No podemos castigarnos tanto. No podemos centrar toda la labor pastoral, catequética, caritativa, asistencial o lúdica exclusivamente en nuestras fuerzas. El Señor, al fin y al cabo, es quien nos otorga la capacidad para hacer frente a las contrariedades.

Los apóstoles, como nosotros en algunos momentos, estaban a punto de renunciar a todo. La pesca había sido infructuosa, decepcionante. Se sentían abandonados y desconcertados. Sólo, cuando apareció el Señor, el panorama cambió de color.

Que también nosotros, lejos de abandonar cuando el horizonte es oscuro, imploremos, recemos y miremos al cielo buscando la mano siempre tendida de Jesús que sale en los momentos más amargos de tristeza y de dolor. ¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN! ¡MERECE LA PENA OBEDECER AL SEÑOR!

Echaré las redes de mi vida,

para que otros tengan savia y en abundancia

Esperaré a que el sol se imponga sobre las tinieblas

y comprender que, no hay noche que dure una eternidad

Miraré al fondo de los acontecimientos

y confiare en que, Tú y sólo Tú,

eres quien iluminas las sombras de la existencia humana

¡POR TU NOMBRE, SEÑOR!

Me desgastaré, en cuerpo y alma,

para llevar almas y corazones a tu encuentro

para que, el mundo, tan colapsado de cosas como vacío de sentido

recupere la alegría que nos ofrece tu ser resucitado

¡POR TU NOMBRE, SEÑOR!

Mantendré firme mi amor y fe en Ti

para, luego, ser ardiente antorcha

que irradie luz y paz allá donde me encuentre

Mantendré firme mi esperanza en Ti

para que, el hombre que busca y no encuentra,

sepa que en Ti encontrará siempre una respuesta

¡POR TU NOMBRE, SEÑOR!

Te amaré hasta el final y, amándote como Tú mereces,

sembraré de fraternidad y de perdón mis caminos

de alegría y de belleza los corazones de los que te anhelan

de regocijo y de seguridad

los rostros cansados de tantos caminos retorcidos

Amén

VIDEOEVANGELIO V DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Jueves, 18 de Marzo de 2010 12:13 por parroquiaabla en MISA

V DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 8, 1- 11 )

Publicado: Jueves, 18 de Marzo de 2010 12:11 por parroquiaabla en MISA
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     ¿Cuál es la novedad que anuncia el profeta? La novedad es la gracia que nos transforma y "nos ayuda para que vivamos siempre de aquel mismo amor que movió a tu Hijo a entregarse a la muerte por la salvación del mundo" (Oración Colecta). Sólo en la medida en que estemos dispuestos a recibir esta gracia será posible olvidarse de lo que queda atrás y lanzarse a lo que está por delante, como nos recuerda San Pablo en la Carta a los Filipenses.

     ¡Qué fácil es condenar al otro y disculpar nuestro propio comportamiento! "El que esté sin pecado que tire la primera piedra". Hoy día seguimos condenando, somos jueces implacables de los demás. Los males, decimos, son muchos, pero los culpables son los otros, o las estructuras... No queremos reconocer que todos somos corresponsables, por acción o por omisión, del mal y de la injusticia que sufre nuestro mundo. Esto se llama hipocresía. Hay quien dice que Jesús cuando escribía con el dedo en el suelo (por dos veces) estaba señalando los nombres de los acusadores, que se convertirían de este modo en acusados. Creo que no es éste el estilo de Jesús. Quizá lo único que pretendía era dar tiempo para suscitar la reflexión y hacerles caer en su incongruencia. Tal vez escribía el nombre de los muchos pecados que habían cometido. Jesús les invita al examen personal de conciencia para que reconozcan también la hipocresía social que condena a la mujer. Desenmascarados, van saliendo de uno en uno.

     La palabra y la mirada tierna y misericordiosa de Jesús es la que salva y levanta a la mujer pecadora de su postración. Sólo el Señor es capaz de reconstruir a la persona por dentro para convertirla en nueva criatura. Sólo Jesús puede cambiar la orientación de nuestra vida para que podamos cantar que "El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres".

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     José es justo y cumple su misión calladamente. Como dice el evangelista, Dios puede contar con él. No se escandaliza de la concepción milagrosa de María, sino que se dispone, por el contrario, a hacer como el ángel le indica: al despertarse José hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su esposa. Y, sin que la hubiera conocido, dio ella a luz un hijo; y le puso por nombre Jesús. Y así comienza su misión de padre del Redentor según el plan divino. Una tarea sobrenatural –como deben ser todas las tareas humanas-- que vivió confiando en Dios mientras veía que Dios había confiado en él. Tras la visita de los Magos, cuando humanamente podría parecer que las circunstancias mejoraban después de los accidentados sucesos en torno al nacimiento del Niño, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y estate allí hasta que yo te diga, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. El se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y huyó a Egipto. Allí permaneció hasta la muerte de Herodes. No sabemos cuánto tiempo permaneció en Egipto con Jesús y María; el suficiente, en todo caso, para que debiera instalarse establemente en un país extraño, emplearse en una ocupación para mantener a la familia, aprender posiblemente un nuevo idioma, otras costumbres..., y sin saber hasta cuándo..., pues el ángel sólo le había dicho: estate allí hasta que yo te diga... Nuevamente resplandecen la fe y la fidelidad de José.

     En su fiesta, nos encomendamos al que fue siempre fiel a Dios, al que contó en todo con la confianza de su Creador. Le pedimos nos consiga de Dios la gracia de una fe a la medida de la suya cuando cuidaba de Jesús y de María; una fe que nos lleve a sentirnos más responsables con Dios, que también se hace presente en nuestra vida y confía en el amor de cada uno.

VIDEOEVANGELIO IV DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Jueves, 11 de Marzo de 2010 11:50 por parroquiaabla en MISA

IV Domingo de Cuaresma (LUCAS 15- 1-3.11-32)

Publicado: Jueves, 11 de Marzo de 2010 11:36 por parroquiaabla en MISA
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UNA LLAMADA DE ESPERANZA. La conducta de Jesucristo era motivo de escándalo para los "justos" de su tiempo. Resultaba llamativo que los publicanos y los pecadores se acercaran al Señor. Pero lo era todavía más que el Maestro los acogiera con simpatía y que no tuviera el menor reparo en comer con ellos, y era realmente inadmisible que uno de los Doce elegidos para el Colegio apostólico, fuera precisamente un publicano. Por eso los fariseos y los letrados, la elite de Israel, murmuraban contra Jesús y le rechazaban más y más.

Pero el Redentor no se preocupaba de aquellas críticas. Él había venido a salvar lo que estaba perdido, a curar a los que estaban enfermos, a redimir a los pecadores. De muchas maneras Jesús, a lo largo de su vida pública, explica el porqué de su conducta. Las parábolas que hablan de la misericordia divina son numerosas y emotivas. Pero de entre todas, sobresale por su belleza y ternura la que contemplamos hoy en la liturgia de la Palabra, la del hijo pródigo. En primer lugar, destaca la maldad que supone el pecado. Es pedir la herencia que tanto costó ganar al padre y malgastarla en vicios, derrochar de mala forma la heredad de los mayores, destruir en un momento lo que se edificó al precio de la sangre de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Como resultado, la soledad y la tristeza, el remordimiento y el desasosiego… El ser un porquero era para un judío abominable, máxime cuando tenía que comer lo mismo que comían aquellos animales, impuros según la Ley. El pecado, en efecto, sumerge al hombre en una situación penosa y sucia, lo hunde en un lodazal de miseria, lo expone al peligro de una condenación eterna.

Comprender esta realidad es la primera condición para salir de esa triste situación. Si perdemos el sentido profundo del pecado, estamos perdidos. Difícilmente se sale de una situación, cuya gravedad no se comprende ni se acepta. Por eso hemos de pararnos a pensar un poco en lo que supone el pecado, tratar de penetrar en su malicia y en sus terribles consecuencias. Eso es lo que hizo el hijo pródigo. Y luego acordarse de la bondad de Dios nuestro Padre. Pensar que el Señor es compasivo y misericordioso, pronto al perdón y al olvido de nuestros pecados. Él nos ama tanto que tiene más deseos de perdonarnos, que nosotros de ser perdonados. Al final, el Padre abraza al hijo perdido, le llena de besos y de lágrimas, le corta esas palabras que durante el camino había ido pensando decir. Para el padre todo volverá a ser igual que antes; ese que ha llegado no será un jornalero como pretende, será su hijo querido, que se había perdido y que ha vuelto a la casa paterna. Todo termina con aires de fiesta, con una llamada al arrepentimiento y a la esperanza.

VIDEO EVANGELIO III DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Sábado, 06 de Marzo de 2010 10:36 por parroquiaabla en MISA

III Domingo de Cuaresma (LUCAS 13, 1-9)

Publicado: Sábado, 06 de Marzo de 2010 10:34 por parroquiaabla en MISA
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Dios no es el Agente 007 dispuesto a tirotearnos en cuanto nos vea un movimiento sospechoso. Dios no anda con el palo en alto para ver cuando nos encuentra en trasgresión. Dios es el paciente labrador que ha venido a buscar frutos en la higuera tres años seguidos y todavía está dispuesto a seguir cultivando con cariño a esa higuera infructuosa, regándola, trabajando la tierra, echando estiércol para ver si al fin da fruto.

El Señor nos iba a decir que Él no ha venido para apagar de un pisotón la mecha que aún humea, ni a acabar de quebrar la caña torcida hacia la tierra, sino a curar las heridas, a mimar árbol infructuoso, a hacer lo imposible por cada hombre, porque cada hombre es su hijo único y no está dispuesto a perderlo.

Cambiemos de manera de pensar de Dios, convirtamos nuestra falsa idea de un Dios vengativo, por la imagen verdadera de un Dios que es todo amor, todo fuego que calienta, que ilumina, pero no abrasa la zarza que vio Moisés. Y entonces empezaremos a mirar con misericordia y amor a los que antes condenábamos por presuntos culpables, sin saber que son hijos muy queridos del mismo Padre Dios y, por tanto, hermanos míos.

Video Evangelio Segundo Domingo de Cuaresma

Publicado: Martes, 23 de Febrero de 2010 19:29 por parroquiaabla en MISA

II Domingo de Cuaresma (LUCAS 9, 28b-36)

Publicado: Martes, 23 de Febrero de 2010 19:26 por parroquiaabla en MISA
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     En cierto modo, nosotros también somos como Pedro. No entendemos bien, pero hemos empezado una vez más la Cuaresma. No sabemos bien por qué, pero nos hemos puesto la Ceniza y, seguramente, el viernes ya no comimos carne. Estamos en la Eucaristía, en este Tabor donde Jesús nos sale al encuentro cada domingo, pero a veces nos vamos sin haber “conectado” con Él, sin haber descubierto su verdadero rostro resucitado. Y nos quedamos con los momentos trágicos de su vida, que viviremos con cierta intensidad en la Semana Santa, porque nos mueve la compasión y el ver el sufrimiento del “pobre Jesús”. Y como Pedro y los discípulos en el Tabor, nos perdemos “lo mejor de la fiesta”, quedándonos embobados y sin darnos cuenta de que lo que Jesús nos quiere decir es que el final es la Pascua, la RESURRECCIÓN, y eso es lo que verdaderamente da sentido a nuestra vida y a nuestra fe. “Nosotros somos ciudadanos del cielo –dice San Pablo--, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo”. Esa es la META verdadera de este CAMINO al que llamamos CUARESMA.

     Al final las palabras del Padre les devuelven a la realidad, pero aún así “guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto”. Y el Padre viene a dar testimonio y a avalar a su Hijo Jesús, y quiere hacerlo hoy también en lo más profundo de nuestro corazón. “Ese es mi Hijo, ¡escúchale!, aunque lo veas como un siervo, humillado, maltratado, crucificado como un maldito, rechazado, sufriente… ¡¡ESE ES MI HIJO!!”.

     Que nuestra Cuaresma sea un continuo mirar a Cristo. Él es nuestro verdadero Tabor; en Él brilla toda la gloria de Dios. En Él Dios y el hombre se encuentran, se escuchan, se aman. Nuestro Tabor es la Eucaristía porque en ella está Cristo desvelándonos su verdadero rostro resucitado y vivo en medio de nosotros. Es el lugar de encuentro de los hermanos, y tienen un sitio preferente los que sufren, los más pobres, lo que están tirados al borde del camino. No pasemos de largo y hagamos de esta Mesa la Mesa de todas las personas.

VIDEO EVANGELIO

Publicado: Martes, 09 de Febrero de 2010 18:12 por parroquiaabla en MISA

VI Domingo del Tiempo Ordinario (LUCAS 6, 17, 20-26)

Publicado: Martes, 09 de Febrero de 2010 18:10 por parroquiaabla en MISA
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     Optar por las bienaventuranzas y por el Reino de Dios supone poner toda nuestra confianza en Dios. Pero también a sabiendas de que vamos a caminar contra-corriente. Optar por las bienaventuranzas supone reconocer a un Dios que está a favor de los empobrecidos, de los más desgraciados de la vida. Optar por las bienaventuranzas es optar por un camino de felicidad que pasa por ayudarnos unos a otros a ser felices, sin necesidad de llenar nuestra vida de cosas y más cosas que nos proporcionan una felicidad pasajera y trivial. Y aunque sea contra-corriente, merece la pena, porque estamos confiados en que el Señor nos lleva a su plenitud. Dios nos trae nos trae su presencia salvadora, su Reino. Pero una presencia que exigirá de nuestra autonomía, de nuestra capacidad, para que optando por ella, trabajemos en contra de todo lo que se opone a la dignidad y a la verdad, es decir, a la vida plena.

      De nuevo las paradojas de Dios entran en juego, y en textos como este de las bienaventuranzas saltan a la vista. No se trata de sacar “moralinas para ser mejores”, se trata de hacer una lectura que nos anime a vivir, a ser de otra manera. Se trata de que los cristianos vivamos en la mística de la felicidad, en la mística de un Dios que, por encima del dolor y el sacrificio, le gusta que sus hijos e hijas vivamos felices y gozosos. Ahí está nuestra tarea, nuestra opción por las bienaventuranzas: ayudarnos unos a otros a ser felices, crecer en fraternidad, llevar hasta el extremo el mandamiento único, el del amor. Esto es el Reino, en esto consiste decir que sí a la oferta salvadora de Dios. Esto es lo que precisamente hizo Jesús, el bienaventurado.

VIDEO EVANGELIO

Publicado: Miércoles, 03 de Febrero de 2010 14:02 por parroquiaabla en MISA

V Domingo del Tiempo Ordinario (LUCAS 5, 1-11)

Publicado: Miércoles, 03 de Febrero de 2010 13:59 por parroquiaabla en MISA
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¿Somos cristianos? Sólo lo seremos cuando dejemos la barca, las redes y los peces y sigamos a Jesús, un Jesús que tuvo hambre y sigue teniendo hambre y que tuvo sed, dolor y angustia como cualquiera de nosotros, con la diferencia que él, Jesús de Nazaret, nos tiende la mano siempre. Y nosotros apenas hacemos eso con nuestros semejantes. Y no nos valdrán sistemas políticos o económicos, mientras que no aparezca uno fundado en la hermandad de todos los hombres y mujeres, de todos, no de solo los que llevan al cuello el carné de un partido. Mientras no se busque el bien de todos y cada uno de nuestros hermanos y hermanas. Mientras que no se vea en la mano tendida de cualquiera, la misma mano de Jesús que sufre o está hambriento.

Y en esa misma dirección nos en envía Jesús que nos ha llamado, para eso nos hace profetas suyos, como Isaías, para que vayamos creando una sociedad solidaria, más austera, donde quepa la alegría de saberse de verdad hermanos. Sólo entonces dejaremos de ser peces atrapados en red.

El Bautismo del Señor (LUCAS 3, 15-16.21-22)

Publicado: Sábado, 09 de Enero de 2010 20:30 por parroquiaabla en MISA
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El gran don y compromiso de la consagración bautismal. El cielo se abre, como signo de la posibilidad de comunicación entre lo humano y la divinidad. El Espíritu desciende como una paloma, y se escucha la voz del Padre: “Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido”. Ser cristiano, ser un bautizado, es ante todo vivir en constante alabanza, que brota de reconocernos hijos e hijas de Dios, a imagen de Jesús; de sabernos habitados por el Espíritu Santo, que crea en nosotros comunión. Hay algo previo y más importante que planificar y realizar, que esforzarnos y conseguir metas. Es detenernos a dar las gracias. Gozarnos sencillamente en la abundancia de lo que nos ha sido dado. Las lecturas de hoy nos recuerdan lo esencial, para que podamos entrar en el tiempo ordinario de un modo distinto: lo que nos distingue como cristianos no es una superioridad moral, sino esta activa confianza en la obra del Espíritu Santo en nosotros. Este es el bautismo en Espíritu Santo y fuego: nos transforma profundamente en nuestro interior. Estar bautizado es un gran don que no sabemos valorar. Pero es también un compromiso que nace de la consagración bautismal que hemos recibido. Hemos sido marcados para vivir como “otro Cristo”. Nuestra vida debe ser coherente con este compromiso. Este bautismo de fuego es a la vez algo muy simple pero a la vez, con un contenido de desafío, de comunión y solidaridad. El ubicarnos en esa fila del mundo es también parte de nuestro compromiso en ser símbolos vivos de ese evangelio que nos transforma en un pueblo de hermanos y hermanas, hijos e hijas de Dios que ha sido transformado en el amor incondicional de Dios. ¿Cómo podremos vivir lo extraordinario de nuestro bautismo de fuego en lo cotidiano de nuestras vidas? ¿Qué relación guarda el bautismo de Jesús con nuestro bautismo? Con su Bautismo comenzó Jesús su misión. ¿Somos conscientes nosotros de cuál nuestra misión?

La Sagrada Familia: Jesús, María y José (LUCAS 2, 41- 52 )

Publicado: Sábado, 26 de Diciembre de 2009 21:41 por parroquiaabla en MISA
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 Nazaret es la primera escuela de amor, donde empieza a entenderse la vida de Jesús. El contempló la actitud de sus padres y lo asumió. Hoy día la familia sigue siendo la primera escuela, donde el niño se impregna de los auténticos valores. Los niños son esponjas, que observan e imitan lo  que hacen los padres. La familia, iglesia doméstica, es la primera escuela de educación en la fe, es donde se asume la actitud ante la sociedad y el prójimo. Los hijos, han subrayado recientemente los obispos españoles, "aprenden a amar en cuanto son amados gratuitamente, aprenden el respeto a otras personas en cuanto son respetados, aprenden a conocer el rostro de Dios en cuanto reciben su primera revelación de un padre y una madre llenos de atenciones.

Cuando faltan estas experiencias fundamentales es el conjunto de la sociedad el que sufre la violencia y se vuelve, a su vez, generador de múltiples violencias. El consumismo, el individualismo, la incomunicación, la falta de maduración y de autoentrega son los auténticos enemigos de la familia. Esto hace que muchas personas busquen únicamente su propio bien o interés personal, arrinconando a los ancianos porque estorban, retrasando la llegada de los hijos porque son una carga para "el disfrute de la vida". Puede que se paguen las consecuencias de esta actitud egoísta e inmadura. La familia de Nazaret pasó por muchas dificultades económicas y sociales, pero todo lo superó porque estaba cimentada en la roca firme del amor y de la confianza en Dios. No seamos pesimistas, pues sigue triunfando el amor y nadie podrá detener la energía y el calor que irradia un hogar donde se vive de verdad la mutua entrega.


HORARIOS DE NAVIDAD

Publicado: Miércoles, 23 de Diciembre de 2009 14:15 por parroquiaabla en MISA
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Día 24 de Diciembre a las 24:15h Misa Del Gallo.

Día 25 de Diciembre a las 11:00h Misa De Navidad.

Video Evangelio: II domingo Adviento (C)

Publicado: Viernes, 04 de Diciembre de 2009 10:54 por parroquiaabla en MISA

II DOMINGO DE ADVIENTO (SAN LUCAS 3, 1-6)

Publicado: Viernes, 04 de Diciembre de 2009 10:52 por parroquiaabla en MISA
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¿Pero sabremos abrir las puertas de nuestras murallas personales y comunitarias a la alegría que nos ofrece Dios? Lo primero que hay que hacer es creerlo. Es decir, el Adviento no es, para nada, un tiempo de preparación para celebrar una efemérides, un importante hecho histórico. Algo así como los trabajos previos de este verano, para celebrar el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, o los doscientos años de la independencia de los países iberoamericanos. No, claro que no. Si verdaderamente no tenemos la esperanza de que el nacimiento del Niño Dios nos vaya a cambiar, lo convertiremos en eso, en una conmemoración política. Hemos de resucitar la alegría infantil de nuestras primeras navidades conscientes, hemos de hermanarnos con el Niño del Pesebre, tal como hacíamos cuando éramos pequeños, pues, además de contagiarnos de la alegría exterior de luces, adornos, regalos y del mayor cariño que se respiraba –y el cariño saben verlo muy bien los niños—sentíamos una secreta identidad con ese bebé que reposaba sobre pajas es un pesebre.

4.- San Pablo añade, en su Carta a los Filipenses, un ingrediente que no podemos ni debemos obviar. Toda Navidad será siempre promesa y camino de que el Señor Jesús vendrá por Segunda Vez. Nuestra fe nos dice que, un día, todo acabará bien. Y que como en la profecía de Baruc todo estará preparado para recibir al Cristo que, vencedor de sus enemigos y de los nuestros, traerá la paz, la alegría y el amor que no cesan, que permanecen para siempre.

Aceptemos con alegría todo lo nuevo que se nos viene encima. Reflexionemos sobre el poco valor que tienen el miedo o la desesperanza ante lo desconocido que el tiempo nuevo nos trae. Y pongamos toda nuestra confianza en Dios que, simplemente, quiere que seamos felices.

I DOMINGO DE ADVIENTO (LUCAS 21, 25-38.34-36)

Publicado: Viernes, 27 de Noviembre de 2009 22:02 por parroquiaabla en MISA
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Se acerca nuestra liberación, dice Jesús en el evangelio. Cristo vino una vez como salvador y creemos que vendrá otra vez para liberar a toda la humanidad. Hasta entonces nos toca responder a las exigencias y retos de la historia. El Señor nos manda vigilar en la oración para recibirle cuando venga. Vigilancia es reflexión y oración, es fuerza. La esperanza cristiana sobresale por encima de todas las tragedias humanas. Los cristianos debemos aprender a interpretar los momentos más difíciles de nuestra historia como pasos que nos llevan a la liberación. Una realidad vendrá hacia nosotros, que nosotros sólo podemos vislumbrar ahora, como viendo por una rendija, mas no la podemos ver cara a cara. Esa realidad, tienen un tiempo que no es éste y por lo tanto hay que esperar que venga y hay que ir hacia ella. ¿Qué espero? ¿Espero alguna sorpresa de alguien en particular? ¿Alguien espera una sorpresa de mí? La Sorpresa de Dios, es Jesús mismo, que viene a nuestra vida… Hemos sido sorprendidos por la propuesta y la apuesta del Padre. ¿Cuál sería la actitud adecuada para esperar la Sorpresa de Jesús? “Orad incesantemente”, nos dice Jesús mismo. Sin un diálogo permanente con Dios en cada instante de nuestra vida es imposible captar las Sorpresas de Dios hoy y las de mañana. El creyente sólo se mantiene disponible a la Sorpresa de Dios si habla con Dios durmiendo, levantándose, en la soledad y en la compañía, en el trabajo y en el descanso, en las alegrías y en las desolaciones, en el encuentro y en la crisis. Sólo en la oración podremos encontrar una respuesta adecuada a la Sorpresa de Jesús, que nos trae la liberación de todo aquello que nos ata o nos oprime.

XXXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 13, 24 – 32)

Publicado: Sábado, 14 de Noviembre de 2009 13:28 por parroquiaabla en MISA
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La tarea de un cristiano en este mundo y en esta historia nuestra es ir desvelando, desenterrado, manifestando ese Reino de Dios que está presente implícitamente entre nosotros y que Dios nos encomienda que lo hagamos cada vez más explícito, hasta que el venga y lo implante totalmente. ¿Dónde? Cada uno desde su puesto. Nuestras familias, ¿pueden parecerse más a la familia que Dios quiere? Nuestras relaciones humanas y de amistad, ¿pueden afianzarse más en la fraternidad que Dios quiere que vivamos todos los seres humanos? ¿Podemos valorar más y mejor nuestro trabajo como una fuente de realización personal y no simplemente como algo “por lo que tengo que pasar” para conseguir dinero? En la parroquia, ¿podemos crecer en compromiso y corresponsabilidad? Y podríamos seguir haciéndonos preguntas de este tipo.

Esta claro que hay “faena” por hacer. Esa es la llamada de atención principal que hoy nos hace el Evangelio, mantenernos en esa tensión existencial y evangélica por hacer crecer el Reino de Dios cerca de nosotros. Y nada de dedicarse a pensar en el fin del mundo ni en historias raras, que ya vendrá cuando tenga que venir. Nosotros, de momento, a lo nuestro.

XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 12, 38-44)

Publicado: Viernes, 06 de Noviembre de 2009 16:55 por parroquiaabla en MISA
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LA GENEROSIDAD DE LOS POBRES.-"... ha echado todo lo que tenía para vivir" (Mc 12, 44) Aquellos escribas hacían de su oficio un honor y no un servicio. Es cierto, y lo dice la Escritura, que quienes presiden y quienes enseñan a los demás merecen un doble honor. Pero ese honor y ese respeto ha de venir espontáneamente de quienes reciben la enseñanza, y nunca buscado ni exigido por quienes la imparten. Así, pues, a nuestros maestros y guías les debemos veneración y docilidad. Por el contrario, a quienes enseñamos -hay muchas maneras de ser maestro en la vida- debemos dedicar nuestro tiempo y nuestros desvelos, un servicio desinteresado y generoso, que sólo procure el bien de aquellos que el Señor, de un modo u otro, nos ha confiado.

Si no actuamos así, dice el Señor, recibiremos una sentencia más rigurosa. Es lógico que sea así. Si cumpliendo con el deber de enseñar a otros merecemos un premio especial, también será de especial el castigo si descuidamos tan grave obligación como es la de mostrar el buen camino a los demás. Por eso hay que empeñarse con alma y vida en ser proyector de luces y no de sombras. Dar a manos llenas la buena doctrina, aprovechar todas las ocasiones y todos los recursos para difundir la Verdad.

En el texto evangélico de hoy, Jesús con sus discípulos, como tantas otras veces, está sentado en los atrios del Templo. El Señor toma ocasión para impartir su enseñanza de un hecho que, quizá para muchos, pasó desapercibido. Entre aquellos que echaban grandes limosnas, casi oculta entre la muchedumbre, una pobre viuda echa también su humilde limosna, dos céntimos se podría traducir. Una insignificancia en fin, sobre todo en comparación con las grandes sumas que otros echaban.

Y, sin embargo, a los ojos de Jesús, o lo que es lo mismo a los ojos de Dios, aquella modesta limosna valía más que la de los otros. Estos echaban mucho al parecer, pero echaban de lo que les sobraba. En cambio, la pobre viuda daba cuanto tenía, que además, le era necesario para sobrevivir. Es un ejemplo de la generosidad de los pobres que a veces, ante la mirada divina, son mucho más ricos que los que tienen de sobra. Al fin y al cabo esa es la verdadera riqueza, la de la generosidad en el dar por amor de Dios. Bien dice el Señor que mejor es dar que recibir. Aparentemente resulta una paradoja, pero de cara a Dios así es. Quien da, movido por la caridad, recibe del Señor el ciento por uno y la vida eterna. Ojalá lo entendamos y lo practiquemos, ojalá seamos tan generosos como la pobre viuda, capaces de darlo todo.

EVANGELIO DOMINGO XXIX

Publicado: Sábado, 17 de Octubre de 2009 17:10 por parroquiaabla en MISA

XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 10, 35-45)

Publicado: Sábado, 17 de Octubre de 2009 17:07 por parroquiaabla en MISA
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Qué atrevidos son los jóvenes, qué osadía suelen tener. Eso explica, aunque no justifique, la actuación de los hijos de Zebedeo. Juan desde luego era  muy joven, y probablemente también lo sería su hermano Santiago. Ante el estupor y la indignación de los demás apóstoles, "los hijos del trueno" se atreven a pedir al Maestro los primeros puestos en el Reino, ocupar como principales ministros del gran Rey los sitiales de la derecha y el de la izquierda.

"No sabéis lo que pedís -les recrimina Jesús-, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?". Ellos contestaron sin vacilar: "¡Podemos!” El Maestro debió sonreír ante aquellos nobles deseos, tan llenos de ingenuidad. Jesús, como siempre, les habla con claridad de las dificultades que supone el seguirle: Beberéis mi cáliz, sufriréis por amor a mí, pero esos puestos ya están reservados para otros.

Al parecer, esa contestación no les desanima en su afán de seguir a Jesucristo y continuarán cerca de él, amándole con toda el alma, sirviéndole hasta el fin de sus vidas, abriendo y cerrando la serie de los doce apóstoles que morirán en servicio del Evangelio. Así, Santiago el Mayor será el primero en morir, mientras que Juan será el último del Colegio Apostólico que morirá, dando testimonio de lo que vio hasta el momento final de su vida, bebiendo día a día, sorbo a sorbo, aquel cáliz de gozo y de dolor que el Señor les había prometido.

La atrevida petición de los hijos de Zebedeo da pie al Maestro para enseñar a los Doce, y a cada uno de nosotros, que en el Reino de Dios no se puede buscar la gloria y el honor de la misma forma a como se consigue en los reinos de acá abajo, en que los ambiciosos, o los malvados sin escrúpulos, suelen escalar hasta la cima de los primeros puestos, para aprovecharse luego de los demás y enriquecerse a costa de unos y de otros. En el Reino de Dios para triunfar hay que humillarse antes, para llegar a reinar con Cristo primero hay que pasarse la vida sirviendo.

"El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos". Esa es la doctrina sublime y misteriosa del divino Maestro. No hay otro camino ni otra fórmula. Ese es el itinerario que Cristo, nuestro Dios y Señor ha marcado con su misma vida. Él, siendo quien era, no consideró codiciable su propia grandeza divina y se despojó de su rango hasta hacerse un hombre más. Incluso, dentro de su condición humana, tomó la forma de siervo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz. Su humillación fue suprema y única, un camino claro, decidido y generoso para que nosotros lo recorramos con abnegación y con gozo.

VIDEO DEL EVANGELIO DOMINGO XXVIII

Publicado: Sábado, 10 de Octubre de 2009 10:13 por parroquiaabla en MISA

XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 10,17-30)

Publicado: Sábado, 10 de Octubre de 2009 10:10 por parroquiaabla en MISA
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El Señor responde a aquel muchacho que tantas ganas tenía de ser perfecto. Primero es preciso cumplir los mandamientos de la Ley de Dios. Ese es el principio, los cimientos sobre los que hemos de edificar nuestra amistad con Dios. Nadie, en efecto, puede ser amigo suyo y al mismo tiempo no cumplir sus mandatos. Eso sería una paradoja, un absurdo, una mentira. Vosotros sois mis amigos nos dice Jesús, si hacéis lo que os mando.

Pero ese muchacho quiere más, su espíritu anhela volar alto, llegar hasta la cima más elevada de la perfección. Al verle tan audaz y entusiasmado, Jesús le mira con amor. El Señor gusta de corazones apasionados, capaces de grandes sueños, de proyectos imposibles e ilusiones juveniles, de espíritus con aire deportivo que luchan por llegar lo más arriba posible en el itinerario hacia Dios. Lástima que este muchacho se echara atrás en el momento decisivo. Su mirada clara y luminosa se ensombreció, su corazón joven envejeció de pronto, se anquilosó. El que vino con tanta urgencia se quedó parado en su marcha hacia adelante, se retiró entristecido. El que hubiera sido quizá otro discípulo amado, otro apóstol apasionado y valiente, se quedó enmarcado en ese personaje triste que dijo que no a la llamada de Dios.

También hoy pasa Jesús por nuestras calles, también hoy muchos corren tras de él con el corazón cargado de ilusiones y de buenos deseos. Como entonces, hay quienes le siguen después de haberlo abandonado todo por él, encontrando luego cien veces más de cuanto dejaron. Otros, como el joven rico, se echan atrás cuando oyen la voz del Señor que los llama a una vida abnegada y generosa, se quedan tristes y aburridos, agarrados a esas riquezas caducas que de poco les servirán.

VIDEO DEL EVANGELIO DOMINGO XXVII

Publicado: Viernes, 02 de Octubre de 2009 13:05 por parroquiaabla en MISA

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 10,2-16)

Publicado: Viernes, 02 de Octubre de 2009 13:01 por parroquiaabla en MISA
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Cuando vemos el panorama del mundo (familias rotas, maltratos de mujeres y de hombres, niños que han perdido el brillo de sus ojos por trágicas separaciones matrimoniales) podemos llegar a concluir que no es posible convivir. Que es mejor entender el amor (que es muy distinto del placer) como algo eventual, pasajero.

En una ocasión, una pareja, fueron a formalizar sus papeles con el sacerdote y, para ello, llevaron a sus correspondientes testigos. Cual fue la sorpresa del cura cuando, al animarles y recordarles la fidelidad, uno de los testigos irrumpió: “bueno, padre, y si no siempre está la posibilidad de divorciarse ¿no?”. Y es que, la sociedad, nos mete como puede y a todas horas que, el convivir, es cosa de cuatro. En cambio, la realidad, es muy distinta. Nos encontramos con miles, con millones de matrimonios que teniendo como fundamento sólido el amor, lo defienden y lo guardan desde el perdón, la tolerancia, la acogida, la humildad y por supuesto con el resorte de la fe.

Es bueno recordar, que el amor humano, es un destello del AMOR DIVINO que baja del cielo. Si lo entendiésemos así, en multitud de ocasiones, cuando fallan algunas cosas, recurriríamos constantemente a ese maná de donde nació ese deseo de vivir y permanecer juntos hasta el final de la vida.

El gran desvelo de Dios, su gran anhelo (que los hombres convertimos en utopía) es que transformemos el mundo, nuestro entorno, nuestros lugares de trabajo en una inquebrantable familia. No faltarán las incomprensiones, las presiones, las burlas “mirad qué hacen esos”. Pero es que, lo distintivo del amor cristiano, no es ser aplaudido por el mundo sino que sea referencia para una sociedad que ha perdido el rumbo.

En estos días, aquí en España, saltaba una polémica a consecuencia de unas fotos de las hijas del Presidente de la Nación realizadas en su visita a Norte América. “Había que preservar la intimidad de dos menores”. Pero luego, la vara de medir, no es la misma para que, los menores, consulten a sus padres si desean abortar o no, o a la hora de valorar y preservar la vida de tantos inocentes que mueren antes de nacer.

A lo dicho. En la sociedad algo no funciona bien. Hemos perdido el norte. Y, cuando se pierde el norte, se establece un divorcio entre el bien común y las personas para irrumpir con fuerza el capricho, el todo vale….pagándolo siempre los más débiles.

Si Dios, que es amor, se manifiesta en diversas maneras a través de las personas, de los matrimonios, de una conciencia bien formada…..los cristianos tenemos como misión no romper, bajo ningún concepto, algunas reglas mínimas en nuestra convivencia. Entre otras cosas porque, unir, es difícil. Separar o romper, es cuestión de segundos.

XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 9,38-43.45.47-48)

Publicado: Sábado, 26 de Septiembre de 2009 10:54 por parroquiaabla en MISA
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¿Cuál es el mayor escándalo de nuestro mundo? Jesús denuncia el abuso, el maltrato y el mal ejemplo dado a los niños. La sociedad está muy sensibilizada ante el maltrato de los menores de edad, pero nuestros niños están hoy más desprotegidos y amenazados  que nunca por el bombardeo de unos mensajes que destruyen su inocencia. Hay muchos escándalos: uno de los mayores es que permanezcamos impasibles ante la lacra del hambre y de la injusticia que lo provoca. Y lo peor de todo es la “justificación” o la connivencia con situaciones injustas. Santiago en su carta utiliza palabras duras, los Padres de la Iglesia también denunciaron con palabras severas la injusticia. Hoy sigue habiendo pobres, no hace falta más que ver las colas que se forman en las oficinas de empleo, o en los despachos de nuestras cáritas parroquiales. Hay falsos cristianos, que sin embargo defraudan el jornal debido al trabajador, que regatean el salario justo al inmigrante desprotegido o le niegan cualquier tipo de seguro. Eliminemos de nuestra vida nuestras inconsecuencias y, sólo entonces, dejaremos de escandalizar.

XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 9, 30-37)

Publicado: Sábado, 19 de Septiembre de 2009 13:19 por parroquiaabla en MISA
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Los creyentes en Jesús estamos llamados a ser humildes para servir. Cuando los cristianos hablamos de "opción preferencial por los pobres" no estamos haciendo literatura barata, sino estamos constatando la presencia del Señor en los más débiles y desposeídos. Un servicio desinteresado a los otros, en especial a los más débiles y pobres de nuestro mundo. Tenemos que aprender a despegarnos de nuestros egoísmos y pequeñas apetencias, para comprender el misterio de Cristo. Los discípulos querían el prestigio, el reconocimiento humano y el hacer carrera, no el servicio a los demás. El Reino de Dios es un reino de servidores de los demás. ¡Cuántas veces en nuestras comunidades vemos hermanos y hermanas que van buscando reconocimiento humano a su tarea! La Iglesia no debe parecerse a las estructuras civiles, si lo hace alejará el modelo de Cristo de su ser comunidad convocada por Jesús. Ciertamente, en la Iglesia tendrá que haber una autoridad y una organización, pero el comportamiento tendrá que ser muy diferente a la autoridad profana. En el mundo de la fe la autoridad es servicio. Servir para ser el más grande, ese es uno de los mensajes más importantes que nos dejó Jesús. Su ejemplo fue más allá, Él no hizo solamente obras buenas sino que se entregó a sí mismo en el mayor acto de servicio a los demás, y en su entrega alcanzamos la salvación. Humildad y servicio, dos aspectos del amor al que Dios nos invita. En este comienzo de curso, debemos programar nuestra vida para no buscar la notoriedad o el sobresalir, sino hacer las cosas calladamente con espíritu de servicio, buscando siempre el bien de los hermanos.

XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 7, 31-37 )

Publicado: Sábado, 05 de Septiembre de 2009 11:36 por parroquiaabla en MISA
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Tal vez no es el caso de pedirle a Jesús que nos sane los oídos y la lengua, pues muchos de nosotros hablamos más de lo necesario. Y escuchamos aún lo inoportuno. Pero sí valdría que el Señor nos enseñara a comunicarnos correctamente.

Bien sabemos que la comunicación es la herramienta que construye o destruye las comunidades y, puntada a puntada, va tejiendo la historia. Adaptando el texto de Santiago podemos afirmar que “con ella bendecimos al Señor y Padre y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios. De la misma boca proceden la bendición y la maldición”.

Sin embargo, para una auténtica comunicación no basta el diagnóstico positivo de un fonoaudiólogo, o el ruido concertado de las palabras. Es necesario algo más hondo: Una actitud del alma. Sobre esta comunicación, que se apellida diálogo, el papa Pablo VI, hijo de un periodista y él mismo calificado escritor, en su encíclica “Ecclesiam Suam” nos enseña que dialogar, no es tanto hablar al entendimiento, como escuchar el corazón.

La verdadera comunicación, además, ha de ser transparente, libre de torcidas intenciones. Afable, nunca orgullosa e hiriente. Llena de confianza en su capacidad de anudar los espíritus. Y de modo especial, prudente, teniendo en cuenta las condiciones sicológicas del interlocutor. Pero, al igual que en música, para una auténtica comunicación cuentan notablemente los silencios.

XXII Domingo del Tiempo Ordinario (MARCOS 7,1-8,14-15.21-23)

Publicado: Viernes, 28 de Agosto de 2009 19:17 por parroquiaabla en MISA
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Estar cerca de los otros y no “separados”. Los fariseos del Evangelio de hoy se creen los mejores. Se consideran los practicantes irreprochables, virtuosos, sin fallos. Pero a Jesús no le convencen y, por eso, les pone en entredicho delante de todos. Señala que sus prácticas son inútiles y perjudiciales. Se encierran en sí mismos, en lugar de avanzar hacia Dios y hacia el prójimo. Se consideran puros, “separados”, que es lo que significa la palabra “fariseo”. Endurecen su corazón y no dejan que Dios entre en él. Están equivocados…Los actos religiosos, aunque se practiquen con fervor, no valen para nada si no estamos cerca de los otros. Servir a Dios es también abrirse a la los otros, sean de la condición que sean. Los fariseos, en cambio, se separan de los otros y creen servir a Dios.

Lo que importa  es lo que sale de dentro. Posiblemente pocas cosas nos resultan más desagradables de algunas personas como notar que su conducta no responde a los sentimientos de su corazón. También hoy, como hace veinte siglos, podemos dar demasiada importancia a ciertas rutinas en el trato o en el comportamiento en general, que se supone son propias de personas educadas, honradas, trabajadoras, veraces, amantes de la libertad... Puede suceder, y a veces lamentablemente sucede, que nos quedemos casi solamente en cuidar las formas, desentendiéndonos de si esas actitudes nuestras manifiestan auténticas realidades personales Es actual en el hombre el pecado de hipocresía; porque la autenticidad de cada uno, para bien o para mal, está en el corazón. Alentemos, pues, sentimientos generosos, de honradez, de justicia. Lo que sale de dentro del corazón es lo que importa.

XXI Domingo del Tiempo Ordinario (JUAN 6, 60- 69 )

Publicado: Sábado, 22 de Agosto de 2009 13:02 por parroquiaabla en MISA
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Jesús te pregunta: ¿También tú quieres dejarme y marcharte? En la vida de todos los seguidores de Jesús, hay un momento en que se plantea un interrogante parecido al del Evangelio de hoy. ¿Continuamos adelante con Jesús a pesar de que sus palabras parecen duras, o damos media vuelta y le abandonamos? A veces nos cansa ser buenos, nos aburre ser justos, nos hastía poner la otra mejilla, queremos ser como todos, nos asaltan las dudas y la incredulidad. Es cuestión de pensar seriamente a quién o a qué queremos seguir, con qué criterios deseamos organizar nuestra vida. Si tú tienes ganas de dar sentido a tu vida, si quieres dejar de sentirte insatisfecho, atrévete a decir, como Pedro: “Señor, ¿a dónde iremos? Sólo tú tienes palabras de vida eterna.” Puede que sea duro al principio, pero después de la cruz, siempre viene la Resurrección. De esta manera, a pesar de las caídas, de los tropezones, podremos seguir hacia la Felicidad, por encima de felicidades o alegrías pasajeras. Confía en Él, y mantente firme en la opción realizada.  No estás solo, está Jesús contigo.

HORARIO DE MISA PARA ESTE FIN DE SEMANA

Publicado: Viernes, 14 de Agosto de 2009 13:25 por parroquiaabla en MISA
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El Sabado día 15 la Eucaristía en honor de la Virgen será a las 12:00h.

El Domingo día 16 Celebraremos la Eucarstía en la ermita de San Roque a las 21:00h.

La Asunción de la Virgen María 15 de Agosto (LUCAS 1, 39, 56)

Publicado: Viernes, 14 de Agosto de 2009 13:22 por parroquiaabla en MISA
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María hace el bien porque vivía de la palabra de Dios. En el evangelio de hoy hemos escuchado el «Magníficat», esta gran poesía que brotó de los  labios, o mejor, del corazón de María. En este canto maravilloso se refleja toda el alma, toda la personalidad de María. Se puede ver que María, por decirlo así, "se sentía como en su casa" en la palabra de Dios, vivía de la palabra de Dios, estaba penetrada de la palabra de Dios. En efecto, hablaba con palabras de Dios, pensaba con palabras de Dios; sus pensamientos eran los pensamientos de Dios. Al estar inmersa en la palabra de Dios, al tener tanta familiaridad con la palabra de Dios, recibía también la luz interior de la sabiduría. Quien piensa con Dios, piensa bien; y quien habla con Dios, habla bien, tiene criterios de juicio válidos para todas las cosas del mundo, se hace sabio, prudente y, al mismo tiempo, bueno; también se hace fuerte y valiente, con la fuerza de Dios, que resiste al mal y promueve el bien en el mundo. Su fe es confiada, pero no ciega. Pone su confianza en la Palabra, para decir "hágase en mí según tu palabra". De su confianza nace su disponibilidad. El que se instala se encierra en sus "seguridades" y es incapaz de avanzar. En este día de fiesta demos gracias al Señor por el don de esta Madre y pidamos a María que nos ayude a tener su disponibilidad y espíritu de servicio.

XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 5, 21-43)

Publicado: Domingo, 28 de Junio de 2009 10:04 por parroquiaabla en MISA
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Jesús de Nazaret pasa del lado  gentil del mar de Galilea al espacio de aquellos que son hostiles al mensaje evangélico. Estamos convencidos que el núcleo de nuestra acción pastoral es  construir puentes que lleven a la inclusión y a la reconciliación. Ricos y pobres, el lado judío y gentil de todos los mares y de todas las fronteras, jóvenes y ancianos, todos y todas necesitamos ser curados de nuestras incredulidades, dudas, temores y prejuicios. Este jefe de la sinagoga, Jairo, tiene que hacer un desplazamiento teológico. Tiene que pasar del espacio de lectura legalista y fundamentalista de la sinagoga hacia el espacio trasgresor, profético y liberador de Jesús de Nazaret. El gesto de Jesús es siempre sorprendente. Este es un gesto de escándalo porque se supone que un varón desconocido no toca en público a una mujer y además, desde los conceptos de pureza ritual, no se toca un cadáver. Jesús al tocarla asume la condición de la hija del jefe de la sinagoga. Sólo con ese compromiso podemos decirles a los grupos y a las personas enfermas, postradas o vulnerables: ¡Levántate! Para que otros y otras tengan vida en abundancia y de calidad se exige que nosotros toquemos esas realidades y asumamos sin miedo y con valentía esas condiciones. Dios quiere que todos vivamos una vida digna.

XII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 4,35-40)

Publicado: Sábado, 20 de Junio de 2009 11:31 por parroquiaabla en MISA
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El mar se agita cada vez más y el peligro crece por momentos. Sin saber ciertamente para qué, despiertan al Maestro; no para que calme la tempestad, lo cual les parecería imposible, sino para recriminarle que siga dormido, sin importarle que estén a punto de sucumbir a las embestidas del oleaje. Por eso le preguntan, consternados, si no le importa que se hundan. Jesús no les contesta. Se pone en pie sobre la proa e increpa a las aguas con voz potente y dominadora: ¡Silencio, cállate!

Una primera reacción sería la de pensar que Jesús estaba loco. Cómo podía un hombre mandar sobre las aguas y los vientos. Sólo de Yahvé se dice en uno de los salmos que domina la soberbia del mar y contiene la bravura de las aguas. Sólo Dios podía calmar la tempestad. Pero paulatinamente van contemplando, tras la intervención de Jesús, cómo el mar se tranquiliza y el viento amaina. Pronto reina la bonanza y las barcas siguen, serenas y ágiles, su ruta hacia la ribera.

No salen de su asombro. Estupefactos se preguntan entre sí quién era este, capaz de dominar el furor del mar y del huracán. No acababan de comprender la grandeza de Jesucristo. Todavía eran hombres de poca fe, cobardes y tímidos. Pero el Señor sigue junto a ellos, esperando paciente al Espíritu que los transformaría. Entonces no volverían a tener miedo. Aun cuando la tempestad se desencadenara con más fuerza todavía, aun cuando el Señor pareciera dormido, sin importarle el peligro que corría la barca en la que navegaban. Siempre permanecieron serenos y valientes, apretando con fuerza el timón, seguros de que nada ni nadie podría hundir aquella barca, la Iglesia de Cristo, en la que generosos y esperanzados navegarían a través de todos los siglos.

SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO (MARCOS 14, 12-16.22-26)

Publicado: Jueves, 11 de Junio de 2009 11:18 por parroquiaabla en MISA
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El Corpus es el día de Caridad. El lema de este año “Una sociedad con valores es una sociedad con futuro”, invita a que estemos atentos a la situación crítica en la que vivimos. La crisis económica actual pone en evidencia una profunda crisis de valores morales. La dignidad de la persona es el valor que ha entrado en crisis cuando no es la persona el centro de la vida social y económica; cuando el dinero se convierte en fin en sí mismo y no en un medio de servicio de la persona y del desarrollo social. Una de las posibles causas de la crisis es la falta de transparencia, de responsabilidad y de confianza. Estos no son elementos económicos o financieros, sino actitudes éticas, lo cual quiere decir que cerraremos en falso la crisis si no estamos dispuestos a afrontar la crisis ética que la sustenta.

Ante la pobreza de valores, trabajemos con la justicia. El clamor de las familias en paro ha llegado hasta nosotros. Este Día de la Caridad del 2009 ha de ser la ocasión, en esta situación profunda económica y de paro que están padeciendo muchas familias, para tomar conciencia de los derechos que tienen los más pobres a poseer de los bienes que tenemos. Es una oportunidad de rectificar y sentar las bases de la convivencia en valores sólidos capaces de construir un orden económico y social transparente y justo.

DOMINGO DE PENTECOSTÉS (JUAN 20, 19-23)

Publicado: Viernes, 29 de Mayo de 2009 13:00 por parroquiaabla en MISA
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La voz del Espíritu es ese gran regalo que Dios nos ofrece. Ha dejado de caminar por la tierra y, el Señor, después de su Ascensión nos contagia con ese entusiasmo que –en su periplo por la tierra- dejó a sus apóstoles. ¿Lo sentimos así? ¿Es el Espíritu Santo una fuente de vida en nuestra fe? ¿No os parece que sigue siendo un gran desconocido cuando resulta ser el gran operante en todas nuestras acciones pastorales?

Hoy finaliza la Pascua pero, ahora, nos toca a nosotros dar los pasos necesarios para que el Reino que anunció Jesús siga siendo algo vivo y dinámico en medio de nuestra sociedad. Los brazos cruzados no son el mejor ejemplo ni la mejor manera de colaborar con el Señor. Guiados por el Espíritu Santo dejaremos a un lado miedos y dudas y nos lanzaremos sin reservas a cultivar nuestro tiempo. ¿Nuestro tiempo? Sí; por supuesto. Es nuestra hora. El momento de dar razón de nuestra esperanza, de nuestra fe y de nuestra alegría. ¿Cómo? Con nuestra entrega persuasiva, entusiasta y permanentemente iluminada por la fuerza del Espíritu.

Demos gracias a Dios por ese gran protagonista en nuestra vida cristiana, en nuestro quehacer eclesial, en nuestras reuniones, convocatorias y celebraciones: el Espíritu Santo.

¡FELIZ PASCUA DE PENTECOSTES!

VIDIO DEL EVANGELIO DE LA ASCENSIÓN

Publicado: Sábado, 23 de Mayo de 2009 13:25 por parroquiaabla en MISA
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Este domingo, dentro de la nueva distribución litúrgica, celebramos la Ascensión del Señor. La Iglesia, como buena Madre que es, se acopla dentro de lo posible a las exigencias de los tiempos y de la sociedad. Lo importante es rememorar en nuestra mente y en nuestro corazón el momento en que Cristo, Señor nuestro, subió a los cielos para sentarse a la derecha de Dios Padre. Es decir, Jesús culmina su vida en la tierra elevándose al Cielo, para recibir toda la gloria que como a Hijo de Dios le corresponde.

El se anonadó y tomó la forma de siervo, se hizo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz. Él bajó hasta lo más hondo de la miseria humana. Él se hizo maldito, nos viene a decir San Pablo, dejándose colgar de un madero, patíbulo de malhechores. Por eso precisamente, Dios lo exaltó y le dio un nombre sobre todo nombre, de modo que ante él doble la rodilla cuanto hay en los cielos, en la tierra y en los infiernos, para que toda lengua confiese que Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre.

Pero antes de marchar y recibir la corona de Rey de reyes, Jesús confía a sus apóstoles la misión de proclamar el Evangelio a toda la Creación, de predicar a todos los hombres que sólo quien crea en Cristo se salvará. Les prometió, además, que aunque se marchaba no les dejaría solos y que en su nombre harían prodigios, vencerían al maligno.

Ellos fueron fieles al mandato de Jesús y caminaron por todo el mundo, levantando muy alta la luz de Cristo. Después, cuando ellos pasaron de la tierra al Cielo, entregaron el fuego sagrado a quienes les sucedían, y éstos a su vez a quienes vinieron luego. Así, el fuego que el Hijo de Dios trajo a la tierra, fue encendiendo e iluminando todas las páginas de la Historia. Ahora ese fuego está en nuestras manos, y nos toca a nosotros reavivarlo y propagarlo por entre los hombres de nuestra época. Ojalá que seamos responsables de la misión que Jesús nos encomienda y consigamos que el fuego de la fe no se apague. Antes al contrario, convirtamos el mundo en una bendita hoguera que ilumine, alegre y mejore más y más la conducta de los hombres.

VI DOMINGO DE PASCUA (JUAN 15, 9- 17)

Publicado: Viernes, 15 de Mayo de 2009 14:12 por parroquiaabla en MISA
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     “Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado”. Ahí está la clave: amar como El. La persona que ama no necesita un mandamiento de no robar o matar, porque la persona que ama no hace estas cosas. San Agustín dijo, “Ama y haz lo que quieras.” El amor “ágape” que Jesús manda no representa un sentimiento, ni es sinónimo de “gustar.” Amar es ser para otra persona y actuar para otra persona, aunque sea a cambio del sacrificio propio. La obra suprema de amar significa dar la vida por otro.  Este entendimiento del amor es bastante diferente al que conocemos en nuestra cultura – una cultura que a menudo piensa del amor como la satisfacción de nuestras propias necesidades en lugar de satisfacer las necesidades del prójimo. La persona que dice, “Te amo,” puede querer decir “Te quiero para mí,” y puede manipular para poseerte. ¡Qué diferente es esto de la persona dispuesta a sacrificarse por otra! ¿Cómo nos ama Jesús? “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”. En este momento, los discípulos no comprenden que Jesús va a morir por sus amigos. Después de la resurrección comprenderán el significado de estas palabras. El amor de Jesús requiere que sufra la cruz por sus amigos. Su mandamiento de amarse uno a otro como nos ha amado también requiere un grave sacrificio. El amor del que habla Jesús es más que un sentimiento.

     Jesús nos trata como amigos. “Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor”. Jesús se dirige a los discípulos como amigos, diciendo: “a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer”. Un amo da ordenes a sus siervos, pero un amigo se comunica con sus amigos, compartiendo su sabiduría e involucrándoles a un nivel más profundo. La diferencia entre siervo y amigo es precisamente la confianza que se espera de un amigo. Este tipo de confianza es una característica de la amistad y es la que nos brinda Jesús cada día con su amor.

EL DOMINGO DÍA 17 CELEBRAREMOS A SAN ISIDRO

Publicado: Jueves, 14 de Mayo de 2009 21:28 por parroquiaabla en MISA
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La Eucaristía se celebrará a las 11:00h y seguidamente dará comienzo la procesión precedida de las carrozas.

V DOMINGO DE PASCUA (JUAN 15, 1-8 )

Publicado: Viernes, 08 de Mayo de 2009 21:17 por parroquiaabla en MISA
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"Como el sarmiento no puede dar fruto por sí -nos dice Jesús-, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí". La comparación y la enseñanza que se desprende no puede ser más clara. El que no vive unido al Señor es un hombre frustrado, incapaz de hacer nada que realmente sirva. La vida de ese hombre pasará como un soplo, como nube que cruza el espacio sin dejar la menor huella. En cambio, el que vive unido a Dios, por medio de la gracia santificante, convierte en algo meritorio y valioso cualquier acción que realice, por nimia que sea. A los ojos del Señor, juez al fin y al cabo de nuestros actos, la vida humana se eleva a divina.

Pero hay más. No se trata sólo de llenar una vida vacía. Se trata también de librarse del fuego que arderá eternamente con los sarmientos secos, con los que, por baldíos, serán arrojados lejos de Dios. Las palabras de Jesús nos ponen en sobreaviso, una vez más, para que no nos llamemos a engaño y tratemos de ser sarmientos vivos y no ramas muertas.

Estamos en la Pascua, período de gozo y de esperanza, época en la que la naturaleza se reviste del esplendor de sus verdes vivos y la policromía de mil flores. Tiempo por otra parte de honrar a María en este mes de mayo. Vamos, con su ayuda, a llenar nuestra existencia de buenos deseos y de mejores obras, vamos a ser sarmientos muy unidos a la cepa que es Cristo, para dar frutos de vida eterna.

IV DOMINGO DE PASCUA (JUAN 10, 11- 18 )

Publicado: Viernes, 01 de Mayo de 2009 10:27 por parroquiaabla en MISA
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     El asalariado ve venir al lobo y huye. El asalariado es el que trabaja por un salario, no por amor a aquellos para los que trabaja. Yo me temo que, muchas veces, también los cristianos somos personas asalariadas, sin vocación de auténticos pastores. Es verdad que todos necesitamos recibir un salario, pero no es verdad, no es cristiano, que nuestro salario sea el principal soporte y la causa única que dirija nuestro trabajo. Debemos entender el trabajo como una vocación de servicio, un servicio que siempre debe ser hecho por amor y con amor a los demás. Por eso, las dificultades y los sinsabores que, muchas veces, nos produce el trabajo debemos asumirlas y aceptarlas con temple cristiano y con amor cristiano. Ver las dificultades y huir puede ser propio de personas asalariadas, pero no de personas comprometidas que entienden su trabajo como una vocación de servicio, de servicio a los demás. En este domingo del Buen Pastor debemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿hacemos nuestro trabajo como un servicio de amor a los demás, o simplemente como una condición necesaria para recibir y justificar nuestro salario?

     Tengo además otras ovejas que no son de este redil. Los pastores, en Israel, tenían mala fama, porque se les consideraba muy egoístas y capaces de hacer cualquier trampa en beneficio de sus propias ovejas y en perjuicio de las ovejas y de los campos de los demás. Buscaban únicamente el beneficio personal, sin importarles lo más mínimo el beneficio de los demás. Cristo no fue así y no quiere que nosotros seamos así. Para él las ovejas, cualquier oveja, merece su atención. Él quiere que todas las ovejas formen un único rebaño, dirigidas por un único pastor. Nuestras divisiones, dentro de la Iglesia, nuestras capillitas, son consecuencia de nuestros egoísmos. Debemos ampliar el horizonte de nuestra mirada, tender hacia una única Iglesia, la Iglesia de Cristo, dirigida por un único pastor, por el Buen Pastor, sin apegarnos a nacionalismos, ritos o privilegios, orientales u occidentales, que, desgraciadamente, se convierten muchas veces en tremendos muros de división. Cristo debe ser nuestro único Pastor, que sabe hablarnos a cada uno de nosotros en nuestra propia lengua y a través de nuestros propios ritos. Jesús es la piedra angular; bajo el cielo, no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos. Así lo dijo Pedro, lleno del Espíritu Santo, tal como podemos leer en la primera lectura de este domingo del Buen Pastor.

III DOMINGO DE PASCUA (LUCAS 23, 35-48)

Publicado: Domingo, 26 de Abril de 2009 14:30 por parroquiaabla en MISA
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No basta con que alguien hable de la resurrección, sino que es necesario tener experiencia del resucitado. Esta experiencia es personal e intransferible, poco a poco la van teniendo los discípulos. Cuando recibieron a los dos de Emaús estaban comentando lo que les había sucedido por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Pero ahora Jesús toma de nuevo la iniciativa y se hace presente en medio de los discípulos. La insistencia en que le palpen las manos y los pies es porque quiere demostrarles que El es el mismo que murió en la cruz. Muerte y resurrección van unidas. Se cumplen así las Escrituras: el Mesías padecerá, pero resucitará al tercer día. Comprendemos que dice al tercer día porque para los judíos uno no estaba definitivamente muerto hasta que pasaban tres días del óbito. Así se aseguraban totalmente de que no enterraban a un ser vivo. Sólo entonces procedían a encerrarle definitivamente en el sepulcro.

Jesús les pide a los discípulos, también a nosotros, que sean testigos de la resurrección, que anuncien la conversión y el perdón de los pecados, comenzando por Jerusalén. Testigo es aquél que no sólo ha visto o ha oído, sino que sobre todo ha experimentado algo que ha transformado su vida. Entonces no le queda más remedio que comunicarlo a todos. Podemos preguntarnos: ¿Cómo puedo ser testigo aquí y ahora de la experiencia de Cristo resucitado?

En nuestro tiempo se necesitan testigos antes que maestros. La experiencia de fe no se transmite de memoria o por lo que hemos aprendido en los libros, sólo nuestro testimonio será creíble si lo que decimos lo hemos experimentado antes en nuestra vida. Es un mandato del Señor resucitado dar testimonio de nuestra fe.

V DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 12, 20-33)

Publicado: Viernes, 27 de Marzo de 2009 13:38 por parroquiaabla en MISA
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"El que quiera servirme que me siga y donde esté yo, allí estará también mi servidor; a quien me sirva, el Padre le premiará". Jesús nos abre un camino, sus palabras indican con claridad y con fuerza un itinerario a seguir, si realmente queremos alcanzar el glorioso destino para el que hemos sido creados. Una senda escarpada en ocasiones, pero que nos conduce con seguridad a las más bellas cumbres que el hombre no puede ni soñar.

Ante el recuerdo de lo que le espera en la Pasión, el Señor manifiesta sus íntimos temores, se agita interiormente. Agitación que cuando se acerque aún más la hora de la inmolación se convertirá en angustias de muerte, en sudor de sangre. Su naturaleza humana se resiente, lo mismo que se resiente la nuestra bajo el peso de la aflicción y del dolor. Porque aceptar la Cruz no supone vernos libres del sufrimiento que ella comporta, aunque es cierto que esa aceptación conlleva la serenidad y la reciedumbre, necesarias para llegar hasta el sacrificio supremo.

Como un rey vencedor es elevado sobre su propio escudo, así subió Jesús a la cruz convirtiéndola en trono de gloria. Desde entonces, elevado sobre la tierra, clavado en el madero, es foco de atracción para todos los hombres. Los que queremos seguirle y levantarlo en alto, para mostrarlo como en un elevado ostensorio, ante todos los hombres del mundo, hemos de "cristificar" nuestras vidas para que donde quiera que estemos, con nuestra entrega callada y gozosa, Cristo sea claramente manifestado como poderoso faro de atracción salvadora.

IV Domingo de Cuaresma (JUAN 3, 14- 21)

Publicado: Viernes, 20 de Marzo de 2009 23:57 por parroquiaabla en MISA
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"Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna". Jesús también dirá que nadie tiene amor más grande que aquel que entrega su vida por el amigo. La crucifixión fue, sin duda, el gesto definitivo del amor de Dios que sufre en su carne el castigo de nuestro pecado.

Qué más podía hacer el Señor para mostrarnos su infinito amor, sus profundos y sinceros deseos de ayudarnos, de librarnos de las cadenas que realmente aprisionan al hombre, las del pecado. Miremos con fe ese signo de salvación, sepamos descubrir tras las llagas de Cristo crucificado la grandeza de su poder y los fulgores de su divinidad. Imitemos al buen ladrón que, contemplando a Jesús traspasado y vencido, supo descubrir al Rey del Universo y le rogó, quizá entre las burlas de los demás, que se acordara de él cuando llegara a su Reino. La respuesta de Jesús fue inmediata: En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso.

VIDEO EVANGELIO III DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Sábado, 14 de Marzo de 2009 17:26 por parroquiaabla en MISA

III DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 2, 13- 25)

Publicado: Sábado, 14 de Marzo de 2009 17:22 por parroquiaabla en MISA
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     No tendrás otros dioses frente a mí.

     Estas palabras que el Señor dice a su pueblo también nos las dice hoy a nosotros. Los diosecillos del mercado económico no deben ser nunca los dioses que dirijan nuestra vida. Nuestro único Dios es el Dios que se nos manifestó en la persona de Jesús de Nazaret y debemos dirigir nuestra vida con los valores de su evangelio. Esta es la nueva y eterna alianza que Dios ha querido hacer con nosotros, rociada y confirmada con la sangre del Cordero.

     Lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Lo “débil de Dios” se refiere a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los griegos. Hacer de la cruz y el sufrimiento fuerza y sabiduría de Dios es hoy día para muchos contemporáneos nuestros, escándalo y necedad. Pero los cristianos sabemos que la cruz y el sufrimiento no son para nosotros un fin buscado, sino un medio aceptado para salvarnos nosotros y para ayudar a otros a llegar hasta Dios. Por nuestra débil y pecadora condición humana, la cruz y el sufrimiento los vamos a tener siempre con nosotros; lo importante es que esa cruz y ese sufrimiento no nos hundan y nos maten, sino que nos levanten y resuciten. Así nos lo enseñó nuestro Señor Jesucristo, haciendo del madero de la cruz árbol de salvación.

II DOMINGO DE CUARESMA (MARCOS 9, 2, 10)

Publicado: Viernes, 06 de Marzo de 2009 11:52 por parroquiaabla en MISA
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¿La montaña como “lugar” de encuentro con Dios? Cristo sube a una montaña. ¿Qué montaña? No sabemos. Algunos señalan que es el monte Tabor. Pero es más que ese monte en concreto. Se trata de un monte simbólico, por eso se omite el nombre. No es solamente un lugar físico, sino que tiene que ver con las realidades y con las concepciones que del mundo se tenían en esa época. El mundo era visto como una superficie cuadrada que flotaba sobre las aguas inferiores, en cuyo centro se elevaba una montaña que con su cima se acercaba a la parte más alta de la bóveda del cielo, sobre la cual Dios tenía su trono. Son muchas las montañas en la vida del Señor A la montaña se sube con cierta dificultad, es la dificultad de la vía para el encuentro con Dios, que requiere la constancia y la paciencia en la oración y en la búsqueda de Dios. A una montaña no se sube por un camino recto ni asfaltado, sino por senderos con altos y bajos, con caídas, rasguños, heridas y dolor. Pero cuando se llega a la cima se contempla el mundo, el paisaje con otros ojos, unos ojos más cercanos a los de Dios. Una vez que se ha llegado a la cima, se sabe también que el encuentro con Dios ya no depende de que uno pueda seguir escalando, se ha llegado a la cumbre; desde allí es Dios quien tiene que bajar para hacer posible el encuentro con el hombre.

Hay que saber bajar al llano. Nuestra actitud tiende a ser el quedarse en la cima de la montaña contemplando el espectáculo que significa el descenso de Dios, por eso Pedro propone hacer tres tiendas: “¡Qué bueno es estar aquí! El discípulo que llega a la cima del monte debe también aprender a bajar de ella para bien de sus hermanos, así lo hizo Moisés cuando recibió las tablas de la Ley, y así lo hicieron los discípulos del Señor después de su Transfiguración, porque es necesario contar a los hermanos la gloria de Dios que se ha visto en la cima del monte, para que sean muchos más los que se atrevan a escalar hasta la cima para contemplar a Dios. Simbólicamente Jesucristo se transfiguró en presencia de sus discípulos. Pero hoy el Señor sigue transfigurándose para nosotros. Cada vez que asistimos a la Eucaristía revivimos el prodigio de la presencia de Dios, que desciende a la cima del monte y a quien nosotros podemos contemplar. Pero la Eucaristía no termina en el templo, hemos de salir al mundo para anunciar a todos lo que hemos contemplado. La Eucaristía es contemplación y compromiso.

CAMBIO DE HORA DE MISA PARA ESTE DOMINGO DÍA 8

Publicado: Viernes, 06 de Marzo de 2009 11:48 por parroquiaabla en MISA
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La Eucaristía se celebrara a las 10,30h. de la mañana.

I Domingo de Cuaresma (MARCOS 1, 12- 15 )

Publicado: Viernes, 27 de Febrero de 2009 18:03 por parroquiaabla en MISA
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Jesús espera mucho de nosotros. La conversión que pide Jesús como primer tema de la predicación del Reino debería empezar por dar la vuelta a nuestro modo de vivir ya habitualmente nuestra fe. Casi todos la vivimos en un contexto que favorece las posturas acomodaticias. Nos habituamos a largas componendas, a la generosa tolerancia con lo que sabemos no cuadra muy bien. Nos protegemos con la excusa de que somos así y al cabo de tanto tiempo no hay cambio posible. Pero el evangelio quiere sacudir esa modorra, denunciando que para nada nos sirve “retomar” las viejas prácticas con nuevo estilo. No es posible un cristianismo vivido “a medias”, ni se debe encapsular lo nuevo en moldes viejos. Hay que crear moldes nuevos, odres nuevos. No se trata de prácticas, sino de nosotros mismos. Basta con reflexionar sobre la facilidad con que pedimos el cambio de los demás. Su manera de entender y vivir la fe cristiana nos parece hipócrita o superficial. Retirarse al desierto significa enfrentarse a solas con nosotros y naturalmente comenzar por la revisión crítica de nuestro modo de ser. “Enséñame tus caminos”, pedimos en el Salmo. El evangelio de hoy nos indica el camino que siguió Jesús antes de comenzar su actividad pública. El que hoy nosotros estamos invitados a recorrer también, si nos dejamos “empujar” por  el Espíritu.

EL MIERCOLES DÍA 25 CELEBRAREMOS EL INICIO DE LA CUARESMA

Publicado: Domingo, 22 de Febrero de 2009 19:31 por parroquiaabla en MISA
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La celebración de la Eucaristía en la que nos impondremos la Ceniza será las 20:00h

VIDEO DEL VII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Publicado: Jueves, 19 de Febrero de 2009 18:23 por parroquiaabla en MISA

VII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 2, 1- 12 )

Publicado: Jueves, 19 de Febrero de 2009 18:16 por parroquiaabla en MISA
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Debemos ser colaboradores de Dios como los camilleros. En nuestro mundo de hoy también existen muchos porteadores de seres humanos enfermos de muy diversos males: físicos, morales, sociales… Los que llevaron al paralítico hicieron todo y más. Fueron creativos en la necesidad, se llenaron de constancia y fueron muy insistentes. Estas pueden ser las actitudes básicas de cualquier proceso de evangelización. Normalmente siempre encontraremos estorbos para llevar a otros a Jesús. Cada uno de nosotros podemos abrir esa parte del techo que separa a muchos de Dios y hacer que se produzca el encuentro entre Dios y el ser humano herido de diversos males.  ¿Cómo podemos nosotros, porteadores de fragilidad, abrir esos boquetes en el techo para el encuentro con el Señor?

El texto de Marcos nos plantea varios interrogantes: ¿Cómo comprendo y acojo el perdón de Dios que Jesús me ofrece? ¿Siento necesidad de él? ¿Cuál es la parálisis más grande que no me permite vivir la vida con plenitud? También a mí, Jesús me dirige su mirada y dice: "hijo, hija, tus pecados te son perdonados". La Palabra de Jesús está llena de la fuerza de Dios. Escuchándola con fe podemos experimentar su perdón lleno de amor. ¿Cuáles son mis relaciones con mi familia y mi comunidad? ¿Soy indiferente a los otros, como la multitud, o quizá cerrado y duro, como los escribas? Pero podría intentar adoptar la actitud de los cuatro hombres que llevaban la camilla, que se sienten responsables de quien sufre una parálisis. Ayudando a los otros, nosotros mismos recibimos la bendición en abundancia y nos convertimos en colaboradores de Dios.

VIDEO DEL V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Publicado: Sábado, 07 de Febrero de 2009 19:43 por parroquiaabla en MISA

V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 1, 29-39)

Publicado: Jueves, 05 de Febrero de 2009 19:41 por parroquiaabla en MISA
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Combatir el hambre, tarea de todos. Donde está Jesús hay vida, crece la vida, se lucha por la vida. Esto es lo que descubre, con gozo, quien lee esta página de Marcos o recorre todo su evangelio. Se encuentra con ese Jesús que cura a los enfermos, acoge a los desvalidos, perdona a los pecadores, sana a los poseídos por espíritus malignos, se preocupa por quienes tienen fiebre… Donde está Jesús hay amor a la vida, interés por el ser humano, pasión por la liberación de todo mal. No olvidemos nunca que la imagen primera que nos ofrece el relato evangélico es la de un Jesús que cura y sana, atento a los males y dolencias de los demás, un hombre que difunde la vida y restaura lo que está enfermo. Por eso encontramos siempre a su alrededor los  desheredados de la humanidad: poseídos, enfermos, leprosos, paralíticos, ciegos, sordos, marginados…, personas a las que les falta vida. Jesús humaniza, libera, devuelve la alegría y vida a todos. Jesús siente pasión por la vida, y desde la cruz nos enseña a llevar las nuestras. Quiere que sintamos su presencia amorosa en nuestro dolor para que se convierta en Vida. En esta jornada de la “Campaña Contra el Hambre” de Manos Unidas debemos ser conscientes de que “Combatir el hambre es proyecto de todos. Nuestro compromiso brotará de la experiencia de Jesucristo. Por eso tenemos que poner siempre atención a dos peligros, contra los que hoy mismo nos previene el ejemplo de Jesucristo: El olvido de la oración y del trato íntimo con El. Jesús no lo olvidó nunca, después de una jornada agotadora “se marchó al descampado y se puso a orar”.

IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 1, 21-28 )

Publicado: Viernes, 30 de Enero de 2009 13:00 por parroquiaabla en MISA
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Jesús no dictaba fórmulas aplicables de inmediato, ni solucionaba problemas de convivencia. Proclamaba enseñanzas que, asimiladas y aplicadas, proporcionan felicidad y éxito eterno. Hablaba con autoridad, es decir convencido, no aprendido, testimoniando lo que decía con su ejemplo. La gente se asombraba. Su predicación no era un oficio que le proporcionase medios de subsistencia, respondía a una vocación con lealtad, es decir, al encargo que el Padre le había dado. Un día que estaba hablando en la sinagoga, sorprendió a la concurrencia un hombre que interrumpía su discurso con violencia. El texto le califica de endemoniado, podía ser un demente maniaco obsesivo, un neurótico perdido, un desequilibrado mental, como hay tantos. La orden tajante del Maestro  alejó su mal. Aquellos vecinos sabían pescar, modelar cerámica, sembrar, cultivar y segar. Comerciar y pagar impuestos, como todo quisque. Nunca habían visto aquel portento y se asombraron al contemplarlo. Habían visto muchas cosas, pero una cosa así nunca la habían presenciado y fue entonces cuando, vuelvo a repetirlo, se asombraron, es decir no pasaron de él, no se dijeron a sí mismos: este es su problema. Reflexionaron y sacaron conclusiones nuevas. Y las consecuencias no se las quedaron dentro de sí, hablaron de ellas, hablaron bien de ellas, por lo que la buena fama de Jesús creció. Hacer esto es muy sencillo, no obstante, es una manera de dar a conocer al Maestro, de evangelizar. Debemos seguir su ejemplo.

III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MARCOS 1, 14-20 )

Publicado: Viernes, 23 de Enero de 2009 12:24 por parroquiaabla en MISA
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(Foto en el Mar de Galilea)

 

Lo siguieron por los caminos y aldeas y en sus visitas a Jerusalén. Pero el mismo evangelio nos cuenta que, en ocasiones, regresaron al lago. Había que proveer de pescado al grupo de los Doce. Añade san Marcos que estos cuatro discípulos, ya comprometidos con Jesús, invitaron a Felipe y a Natanael a formar parte del grupo. Así iniciaron su tarea de “pescadores de hombres”.

Esto indica que Jesús no exige a todos un desplazamiento geográfico, una ruptura total con la familia y las ocupaciones ordinarias. “Seguidme” es un llamado a acercar a Él nuestra vida. Porque muchos de nosotros profesamos una fe de lejanías: Cristianismo de borrosas convicciones, de unos sacramentos olvidados, de una caridad con los pobres sólo de palabras.

En nuestro caso, seguir a Cristo significa entonces evaluar las personas, los acontecimientos y las cosas, con los criterios del Señor. Cultivar los valores auténticos y estables. Proyectar nuestro ser y nuestro hacer a la luz del Evangelio.

Cuantos hemos conocido al Señor, así sea de modo elemental, hemos de procurar que quienes viven a nuestro alrededor, conozcan, amen a Jesús y orienten la vida a su estilo. “A tu paso, Señor, dejé mis redes, en busca de otra pesca y otro mar”. Así canta un poeta religioso. Pero sabiendo que nuestra pesquería no persigue intereses personales, ni promueve engaños. Se esfuerza en presentar a Jesucristo a los prójimos, desde nuestra honradez personal, con un amor sincero.

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (JUAN 1, 35-42 )

Publicado: Sábado, 17 de Enero de 2009 19:30 por parroquiaabla en MISA
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No se es cristiano por nuestros conocimientos, no es un título sacado en unas clases de teología, o por correspondencia. Ser cristiano es algo nuevo, esa cercanía, es el encuentro iluminante con el Señor en esa “hora décima” que a Juan jamás se le pudo olvidar. Fue un día y una hora determinada en la que Juan se encontró al Señor y comenzó a ser cristiano.

Juan no se acuerda de lo que hablaron, él que tan largos discursos recuerda de Jesús, se acuerda solo de que estuvieron con el Señor todo el día, recuerda su cercanía, recuerda que estuvo sentado junto a Él.

Para San Pablo ser cristiano es haber sido aprehendido por el Señor, de forma que ya no vive Pablo, sino Cristo en Pablo. Ser cristiano no es seguir y admitir una doctrina. Es seguir a una persona… “Ven y sígueme”.

Y mientras nuestro cristianismo no sea caminar hombro con hombro con el Señor, tendrá más de magia y de superstición que de religión, de conocimiento teológico de un discípulo aventajado que de entrega a la labor por el Reino, de estadística y de organigrama que de dedicación personal… Existirá siempre una dicotomía entre lo que creemos y lo que hacemos.

Que cada uno de nosotros tengamos esa hora décima que jamás olvidó San Juan y que le hizo seguir al Señor hasta el pie la cruz.

El Bautismo del Señor (MARCOS 1, 7-11 )

Publicado: Sábado, 10 de Enero de 2009 11:53 por parroquiaabla en MISA
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(Fotografía del Río Jordán, que visitaremos en el mes de Septiembre)

 

El Verbo hecho carne, la Palabra de Dios vino para señalar el camino de los hombres, y quiso marcarlo claramente con el rastro de sus pisadas. Así, pues, su doctrina fue siempre viva, vibrante, precedida del propio ejemplo. Jesús nos enseñó tanto con su vida y muerte como con sus mismas palabras. Por esto comienza su vida pública sometiéndose al bautismo de penitencia que Juan predicaba. De ese modo podría luego exhortarnos a la conversión, a reconocer humildemente nuestros pecados y a limpiarnos de ellos, mediante el Bautismo cuando nacemos; y a través de la Confesión sacramental, si tenemos la desgracia de volver a ofender al Señor.

La fiesta del Bautismo de Cristo es, por otra parte, una buena ocasión para recordar lo que significa el sacramento que nosotros un día recibimos, las exigencias que comporta, las promesas y las realidades que nos ha otorgado. El Bautismo es de donde arranca nuestra vida espiritual, donde se fundamenta y empieza nuestra filiación divina, donde se nos capacita para dar culto a Dios en Espíritu y en verdad. De él brota nuestra vocación a la santidad, a cooperar según nuestras posibilidades apostólicas -más de las que creemos- a la realización del Reino de Dios sobre la tierra.

Recordemos, además, la conveniencia de bautizar a los hijos lo antes posible. Es una grave responsabilidad. Hay que tener en cuenta también que quienes consideran el bautismo de los niños como contrario a su libertad, y se lo niegan, están conculcando un derecho fundamental que Dios les ha otorgado: el de recibir los medios necesarios para poder entrar en la vida eterna, aunque el niño no pueda entonces reclamarlo por sí mismo.

El Bautismo nos configura con Cristo, infundiéndonos las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad, así como nos otorga los dones del Espíritu Santo que, asentado en el alma del bautizado, lo convierte en templo de la Santísima Trinidad y miembro vivo del Cuerpo místico de Cristo... Que todo esto nos estimule a valorar el Bautismo que recibimos y, sobre todo, a vivir como hijos de Dios.

La Epifanía del Señor, 6 de enero de 2009 (MATEO 2, 1-12 )

Publicado: Martes, 06 de Enero de 2009 11:19 por parroquiaabla en MISA
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Hoy es el día de las estrellas. Día de la ilusión del que cree en lo maravilloso, del que entiende el asombro que hay en aquel dicho japonés: “Cuando una flor nace, el universo entero se hace primavera. Día del que sabe apreciar la grandeza de lo pequeño. Del que no desprecia la luz vacilante de la estrella de la Fe, y sabe aceptar en un Niño a Dios, y con alegría se pone a sus pies y le entrega todo lo que tiene, como los magos.

Cuántos hombres han querido ver a Dios a la luz del sol de media día y no han conseguido más que quemarse la retina sin caer en la cuenta que Dios es demasiada luz para que quepa en nuestro entendimiento, y que necesitamos de la mediación de la estrella de la Fe para llegar a El sin abrasarnos. A veces decimos que nos falta Fe, lo que nos falta es sencillez de niño para aceptar la estrella que lleva a Dios, y aceptar a Dios bajo la forma de Niño.

San Ignacio nos diría que nos metiéramos en el portal como un esclavito indigno, quizás venido con los Magos y que hablemos con el Niño Dios: “Señor, también yo vengo caminando por el desierto de la vida tratando de seguir la estrella de la Fe, que se me oculta con frecuencia. Y sin embargo aquí me tienes creyendo en Ti como en mi Dios. No me da vergüenza admitirlo, aunque muchos lo nieguen.

Yo no tengo nada que ofrecerte como estos Reyes. Sólo te entrego en propia mano mi carta a los Reyes. Como eres pequeño y no sabes leer te digo lo que pongo en ella: Te pido que me hagas niño. Niño que se confíe totalmente a su Padre, Dios. Niño que crea y espere en ti sin límites. Niño, que pase por el mundo dando cariño y sonrisas, y confiando en que hay todavía bondad en los hombres de buena voluntas”.

Agranda la puerta, Padre,

Porque no puedo pasar.

La hiciste para los niños,

Yo he crecido a mi pesar.

Si no me agrandas la puerta,

Achícame por piedad.

Vuélveme a la edad bendita,

En que vivir es soñar.

Segundo Domingo después de Navidad (JUAN 1, 1- 18 )

Publicado: Sábado, 03 de Enero de 2009 18:05 por parroquiaabla en MISA
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Cuando Dios se hace hombre, Jesucristo se presenta cómo la Palabra del Padre, pero una palabra definitiva, absoluta e inmensa que resuena sobre el universo, declarándonos el amor sustancial de Dios. Resuena en los ambientes de aquel tiempo y hemos de hacerla resonar entre nosotros, hasta los confines de la tierra.

Aparece Jesús de Nazaret como hijo de mujer, hermano, peregrino, visitante que acampa entre nosotros, necesitado, vecino, compañero de viaje.

La luz de Dios se revela en Jesucristo. Pero también se opaca. De lo contrario no la podrían soportar nuestros ojos.

Aquel día la Sabiduría de Dios se redujo a esquemas humanos: Al idioma arameo, al culto israelita, a la geografía de Palestina, al paisaje de Galilea, a la escuela de Nazaret, a la historia que enseñaba por las tardes Rabí Isacar, añorando el pasado.

La bondad de Dios, para llegar a nuestro entendimiento, se vistió de formas humanas. Su belleza se ocultó detrás de la hermosura limitada del mundo, de las cosas.

Desde entonces el Creador comenzó a hacerse presente en todos los signos que delatan amor y bondad. En la simpatía de un rostro amable, de un gesto oportuno, de una mirada comprensiva. Por todo ello podemos afirmar que Jesús es la Palabra del Padre.

San Juan comprendería todo esto mejor que nosotros: “En el principio ya existía la Palabra y la palabra estaba junto a Dios”. “La palabra se hizo carne y acampó entre nosotros”.

Para los cristianos de hoy esa Palabra del Altísimo resuena en la conciencia de cada creyente. Pero también en la liturgia de la Iglesia y en la comunidad cristiana. Escuchémosla.

Santa María, Madre de Dios (LUCAS 2, 16-21 )

Publicado: Miércoles, 31 de Diciembre de 2008 10:46 por parroquiaabla en MISA
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El evangelio hace referencia a la Madre de Jesús, que supo escuchar la Palabra de Dios. Pablo afirma: "Cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su propio Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley…". El texto, en primer lugar, evoca la larga historia de las intervenciones de Dios en "el tiempo" de la humanidad. Esta mujer es María, colocada en el mismo centro del proyecto salvador de Dios. María es Madre de Dios. Creer en su maternidad divina, por tanto, significar proclamar con certeza el infinito amor de Dios a los hombres, manifestado en la encarnación. Además, si ser cristianos significa acoger en la propia vida la Palabra eterna de Dios que se ha hecho carne, María ocupa un lugar verdaderamente singular en la vida de la comunidad cristiana: ella llevó en su seno a Jesús Mesías y Señor, lo cuidó, lo educó y lo introdujo en las tradiciones del pueblo elegido, lo siguió con fe hasta la cruz y llegó a ser así la primera creyente del nuevo Israel. En el evangelio Lucas describe a María como alguien que vive a la escucha del Misterio y que, con profunda actitud contemplativa, lee continuamente los acontecimientos para descubrir su sentido más profundo. María es aquí verdadero intérprete, hermeneuta, de los hechos acaecidos. El evangelista hace notar con esto que la Virgen no había entendido todo desde el inicio y que solamente, poco a poco, con el transcurrir del tiempo y atenta a los hechos, va comprendiendo la lógica intrínseca de los acontecimientos y su sentido. María recuerda todo lo que ha acaecido en su vida de parte de Dios y va descubriendo los caminos del Señor y su voluntad poniendo en relación unos hechos con otros. Esta actitud profundamente contemplativa se realiza en “el corazón”, sede del discernimiento, del ejercicio intelectual, y sobre todo de la fe abierta a los designios de Dios. El texto concluye con la glorificación y la alabanza de los pastores que han podido experimentar lo que Dios les ha anunciado. La figura de María, intérprete de los hechos históricos, y contemplativa delante de las acciones de Dios, es modelo para todo creyente, llamado a descubrir el misterio y la presencia del Dios de la vida en la cotidianidad y lo ordinario de cada día. María, la madre de Jesús, es maestra de vida interior, de oración y de escucha de la Palabra.

28 DE DICIEMBRE, La Sagrada Familia (LUCAS 2, 22-40 )

Publicado: Sábado, 27 de Diciembre de 2008 15:21 por parroquiaabla en MISA
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El texto que hoy leemos es de una hondura humana y teológica grande. Hoy, fiesta de la Sagrada Familia, podemos aconsejar esta lectura a todas las familias cristianas, principalmente a las familias que estén viviendo momentos difíciles en su diario convivir. Del diario convivir de la Sagrada Familia, la de José, María y Jesús, sabemos muy poco. Si nos atenemos a los pocos datos que nos dan los evangelios, podemos deducir que no fue un convivir fácil y rutinario: José tiene motivos suficientes para sospechar de la fidelidad de su prometida, antes de empezar a vivir juntos; el niño nace en un viaje accidentado y lleno de sobresaltos; al poco tiempo de nacer el niño, el matrimonio tiene que salir huyendo de su país, porque el rey quiere matar al niño; cuando el niño se hace ya mayorcito, decide por su cuenta quedarse en el templo, dejando a sus padres angustiados y anhelantes; emprende después una vida de predicador itinerante, enfrentándose a las autoridades civiles y religiosas, sin escuchar los consejos de prudencia que le dan sus familiares; es perseguido y muere ajusticiado en una cruz, como un criminal vulgar. Así transcurre la vida de Jesús, antes de la resurrección. Una familia que ha tenido que vivir así, entre tanta angustia y sobresalto, ¿puede haber sido una familia santa y feliz? Sólo con una condición: que el amor haya sido el vínculo y ceñidor de la unidad familiar. Por esto, he querido yo resaltar esta frase de San Pablo, aplicada a la fiesta de hoy. Como creemos que la familia de Jesús fue una familia santa y feliz, tenemos que concluir que fue una familia llena de amor. Sólo por amor decidió José no denunciar a su prometida; sólo por amor soportó María el dolor que le causó la espada que le atravesó el alma; sólo por amor aceptó Jesús ser bandera discutida, cordero inmolado, luz de las naciones y gloria de su pueblo, Israel. Amor a Dios, que se tradujo en obediencia, confianza y entrega, y amor al prójimo que les hizo, a los tres, vivir siempre más preocupados por los demás que por sí mismos.

Vivir hoy en familia tampoco es nada fácil. Ni para los abuelos, ni para los padres, ni para los hijos. No vamos a describir aquí las características de la familia actual, porque es algo que conocemos todos por experiencia propia o ajena. La familia actual es una familia plural en creencias y costumbres. Esta pluralidad dentro de la familia hace difícil y hasta imposible la buena convivencia familiar, si no tenemos en cuenta los consejos que San Pablo nos da en esta carta a los Colosenses. Sí, el uniforme de la familia debe ser la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión, el perdón y por encima de todo esto, el amor como ceñidor de la unidad consumada. ¡Claro!, podemos pensar, con este uniforme familiar se pueden atravesar valles, ríos y montañas sin ahogarse, ni romperse. Pero, ¿qué familia es capaz de vivir, un día sí y otro también, con este uniforme? Pues este es el reto y el mensaje que nos propone hoy esta fiesta de la Sagrada Familia. Sabemos que es muy difícil, pero vamos a intentarlo. Y para esto, vamos a pedirle a José, a María y a Jesús que nos ayuden a crecer continuamente en sabiduría y que la gracia de Dios nos acompañe siempre.

Natividad del Señor ( LUCAS 2, 1- 14)

Publicado: Jueves, 25 de Diciembre de 2008 17:24 por parroquiaabla en MISA
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Hagamos posible la esperanza con nuestros gestos y con nuestros detalles. Esperanza es el nuevo nombre de la Navidad. Y a esa esperanza hemos de comprometer nuestra vida. Una vida sobria que significa también solidaridad, fraternidad y justicia social, Una vida honrada en el cumplimiento de la entera ley de Dios, en el respeto a los demás, en la equidad y cuyos otros nombres son también solidaridad y fraternidad. Una vida religiosa: una vida que descubra a Dios, al Dios revelado por Jesucristo, al Dios de rostro y corazón humanos, que hoy, en Belén, en Jesús, es el niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre. Una vida, sí, sobria, honrada y religiosa. Es decir, una vida abierta a Dios y dirigida al prójimo. Una vida cuajada, rebosante y remecida de una esperanza que se basa en el amor de Dios y que se demuestra en el amor al prójimo. Hagamos posible la esperanza regalando no sólo cosas materiales, sino lo que de verdad puede hacer felices a nuestros hermanos los hombres y mujeres de nuestro tiempo:

- El regalo de escuchar. Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar o criticar. Sólo escuchar. Y si te pones en el lugar de la persona que te cuenta sus problemas o preocupaciones, lo estarás haciendo de forma genial.

- El regalo del cariño. Ser generoso con besos, abrazos, una palabra amable, un apretón de manos. Con estas pequeñas acciones demuestras el cariño por tu familia y amigos.

- El regalo de la sonrisa. Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos, caricaturas, y tu regalo dirá «me gusta reír contigo»

- El regalo de una nota escrita. Puede ser un simple «gracias por ayudarme». Un detalle así puede ser recordado toda una vida, inclusive cambiarla.

- El regalo del reconocimiento. Un simple, pero sincero «estás guapísima con ese vestido»; «has hecho un gran trabajo»; «sin tu ayuda nunca hubiera terminado esta tarea»; «fue una cena estupenda»... pueden convertir en especial un día ordinario.

- El regalo del favor. Todos los días procura hacer un favor. Y pedir las cosas «por favor».

- El regalo de la gratitud. Una manera de hacer sentir bien a los demás es decir cosas como “muchas gracias”; “que suerte tenerte cerca”.

IV DOMINGO DE ADVIENTO (LUCAS 1, 26- 38)

Publicado: Sábado, 20 de Diciembre de 2008 20:24 por parroquiaabla en MISA
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La Virgen se llenó de temor al oír el saludo del arcángel, no comprendía, tanta era su humildad, que la hubiera llamado la llena-de-gracia y bendita, además, entre todas las mujeres, la más agraciada. Pero el mensajero de Dios la tranquiliza y le explica que ha sido elegida para ser madre, sin dejar de ser virgen, del Hijo del Altísimo, al que pondrá por nombre Jesús, que quiere decir Salvador.

Silencio de Nazaret que preludia la noche de Belén. Sencillez y escondimiento de la actuación divina que ha de frenar nuestras ansias de aparentar y de lucir. María y José, dos almas gemelas en la humildad y en la docilidad a los planes de Dios, son los primeros que recibieron la magnífica noticia. Luego serán los pastores de los campos belemnitas. Después los magos de Oriente que seguían con abnegación y tenacidad el rastro de una estrella. Más tarde Simeón y Ana, dos ancianos que son como niños, según diría Jesús de los que entrarán en el Reino.

La Navidad es tiempo propicio para crecer en sencillez y humildad, para hacernos pequeños y dignos del agrado de Dios. Son días de recuerdos y de dulces nostalgias, días para sentirse mejores, más cerca los unos de los otros. Días de paz para nuestro agitado mundo, paz del Cielo para los hombres de la tierra. “¡Oh Rey de las naciones y deseado de los pueblos, piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo, ven y salva al hombre al que formaste del barro de la tierra!”

III DOMINGO DE ADVIENTO (JUAN 1, 6-8. 19-28 )

Publicado: Viernes, 12 de Diciembre de 2008 21:48 por parroquiaabla en MISA
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Del Hijo de Dios hecho Niño son testigos los ángeles que vienen cantando la paz a los hombres. A la luz escondida de la cueva de Belén la testifica una tenue y vacilante estrella que conduce a los Magos a través del desierto. En Nazaret la luz anunciada por el Bautista pasa desapercibida para todos menos para María que recibía en lo hondo de su corazón la tenue luz de su misterio.

Poco antes de morir es el mismo Jesús quien tiene que declararse como luz del mundo en el atrio del templo porque nadie da testimonio de su luz.

Y en el calvario la luz de Dios desaparece en las tinieblas que cayeron sobre toda la región, porque ya por entonces el Señor Jesús había dejado a sus discípulos como testigos de la luz.

Hoy somos nosotros los que tenemos que pasarnos unos a otros el testigo de esa luz, de esa luz que no ha venido a imponerse, no ha venido a quemar nuestra pobre retina con su luz indeficiente, sino que ha venido a iluminar suavemente el corazón de cada hombre y de cada mujer.

Fe no es el sol de mediodía, es luz serena y tenue de la estrella del Norte que conduce segura a buen puerto. Todos necesitamos de alguien que la señale y nos la haga ver entre tantas estrellas de este mundo. Juan dio testimonio. Jesús dio testimonio y cada uno de nosotros tenemos que dar testimonio de la luz.

II DOMINGO DE ADVIENTO (MARCOS 1, 1-8 )

Publicado: Viernes, 05 de Diciembre de 2008 21:26 por parroquiaabla en MISA
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La voz de Juan resuena en el desierto, lo mismo que resonó la voz de Moisés. El nuevo éxodo que anunciara Isaías comenzaba a realizarse. Pero en este nuevo tránsito por el desierto no será otro hombre quien los guíe: será el mismo Yahvé, el mismo Dios que se hace hombre en el seno de una Virgen, Jesucristo. Ante esa realidad próxima a cumplirse, el mensajero del nuevo Rey clama a voz en grito que se allanen los caminos del alma, que se preparen los espíritus para salir al encuentro de Cristo.

Su mensaje sigue válido en nuestros días. La Iglesia, al llegar el Adviento, lo actualiza con el mismo vigor y energía, con la misma urgencia y claridad: "Convertíos porque está cerca el Reino de los Cielos... Preparad el camino del Señor, allanad su sendero". Sí, también hoy es preciso que cambiemos de conducta, también hoy es necesaria una profunda conversión: Arrepentirnos sinceramente de nuestras faltas y pecados, confesarnos humildemente ante el ministro del perdón de Dios, reparar el daño que hicimos y emprender una nueva vida de santidad y justicia.

El Bautista apoya con el testimonio de su vida el contenido de sus palabras. Su misma conducta austera y penitente es ya un clamor de urgencia que ha de resonar en nuestro interior de hombres aburguesados, medio derruidos por el confort y la molicie, acallados muchas veces por el respeto humano y por la cobardía de no querer complicarnos la vida: "Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a escapar de la ira inminente?... Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da fruto será talado y arrojado al fuego". Meditemos estas palabras, reflexionemos en la presencia de Dios, imploremos su ayuda para rectificar y prepararnos así a recibirle como é se merece.

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A punto de iniciar el Adviento gritemos a los cuatro vientos que, nuestra sociedad, nuestra familia, nuestra vida cristiana, necesita de un tiempo de paz, de alegría, de generosidad y de realismo. ¡Qué mejor que los parámetros que nos marca Jesús para dar con este tiempo! ¡Quién mejor, sino el Señor, para que nos indique los caminos que conducen a la justicia, a el amor o a la paz!

¿Estás dispuesto a aceptar a Jesús como Rey? Empieza a desprenderte de aquello que te impide ser miembro de su ejército: la cobardía, la falta de criterio, la ambición o la comodidad

¿Estás dispuesto a honrar a Jesús como Rey? Sirve como El sirvió; ama como el amó; entrégate como El se entregó; perdona como El perdonó….no es poesía. Es el poder bien entendido: nuestro poderío es servicio.

¿Estás dispuesto a festejar a Jesús como Rey? Intenta descubrirlo en aquellos prójimos que, tal vez a tu lado, son castigados por la indiferencia, la soledad o el abandono. En estos tiempos de crisis más que nunca.

¿Estás dispuesto a proclamar la realeza de Cristo? Hazlo, sin temor ni temblor, con tu testimonio y sin desertar de aquellos lugares de decisión donde se cuecen los destinos del mundo, de la familia, de la educación, de la Iglesia.

Que la fiesta de Cristo Rey nos ayude a tomar bando por El. Es decir; no podemos actuar, trabajar, decidir o vivir como si el Señor no estuviera presente o no fuera pieza clave de nuestra historia. Mientras algunos, proclaman con abundancia de medios y con discursos partidistas, que “el laicismo es progresismo”, nosotros, con respeto pero con convencimiento, seguiremos presentando a Jesús como fundamento y garantía del futuro que tenemos por delante.

Parábola de los talentos

Publicado: Viernes, 14 de Noviembre de 2008 18:08 por parroquiaabla en MISA

Aqui teneis el evangelio de este Domingo hecho con animaciones para los más pequeños. Esperamos que os guste.

XXXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 25, 14-15.19-21)

Publicado: Viernes, 14 de Noviembre de 2008 18:00 por parroquiaabla en MISA
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Cada uno debe producir al máximo según lo que ha recibido de su señor. Lo peor es el miedo al riesgo y la pereza. Por eso, en la parábola se felicita al que ha ganado dos talentos, porque ha obtenido unos frutos en proporción a lo que tenía. Su señor no le exige como al primero, ya que esperaba de él otro rendimiento, de cada uno espera lo que podía dar. Igualmente se aplica a nosotros, según las posibilidades reales de cada individuo. Hay personas que tienen gran influencia sobre los demás, otras son muy serviciales, otras, en cambio, son capaces de entregarse con heroísmo al cuidado de gente enferma, los hay con una profesión, con un trabajo, con unos estudios, con una responsabilidad concreta en la sociedad... Pero puede darse el caso del tercer siervo del evangelio: no produjo nada con su talento. A Cristo le duele enormemente esa actitud. Se encuentra ante alguien llamado a hacer un bien, aunque fuera pequeño, y resulta que no ha hecho nada. Eso es un pecado de omisión, que tanto daña al corazón de Cristo, porque es una manifestación de pereza, dejadez, falta de interés y desprecio a quien le ha regalado el talento. Temiendo complicarse la vida, el administrador aquel debió pensar, más o menos: "Si lo guardo y se lo devuelvo al dueño en cuanto vuelva, no podrá decirme nada; por el contrario, si negocio con él puede salirme mal". Pero el dueño, al llegar, le llama "malo y perezoso", y lo despide de su trabajo, porque lo que había que hacer no era guardar el dinero, sino arriesgarse y sacarle fruto. ¡Y pensar que el administrador había obrado así por “prudencia”, creyendo que aquello era lo más sensato que podía hacer para no perder el dinero! ¡Qué imprudente había sido, en realidad! Todo esto es más o menos lo que hacemos mucha gente, quizás nosotros mismos cuando decimos: "Yo estoy en paz con Dios porque no hago daño a nadie, porque no me meto con nadie, y voy a misa y rezo". No es eso, sólo, lo que quiere Dios, no es eso lo que predica Jesús. Un cristiano no queda en paz con Dios porque no haga daño a nadie: actuar así es hacer lo que el administrador que se guarda su talento y no lo hace rendir. Un cristiano queda en paz con Dios cuando se esfuerza porque los dones que tiene sirvan para que avance la causa del Evangelio en el mundo, para que crezca un poco más en el mundo la esperanza, el amor, la fe. Porque si uno se queda encerrado sin preocuparse de nada, sin duda no se encontrará con ningún riesgo ni problema, pero al final Dios le llamará "malo y perezoso", como al administrador del talento. Por el contrario, si uno quiere ser fiel, sin duda se encontrará con momentos poco claros, y se equivocará probablemente más de una vez, pero Dios podrá decirle al final de su vida, que ha sido fiel en lo que Él quería: que los dones que Él ofrece a los hombres den fruto.

¿Cuáles son los talentos que hemos recibido? El solo hecho de tener la vida, es un don que ya hemos recibido. Sería bueno descubrir en cada uno de nosotros todo lo que produce vida, sólo así podremos reconocer nuestros dones.

EL PROXIMO SÁBADO CELEBRAREMOS LA MISA EN LA ERMITA DE LOS SANTOS

Publicado: Jueves, 06 de Noviembre de 2008 18:09 por parroquiaabla en MISA
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Ante la imposibilidad de celebrar la Eucaristía por nuestros difuntos en el cementerio el pasado Domingo, nos reuniremos este Sábado día 8 a las  16:30h en la ermita de nuestros Patronos para ofrecer la Eucaristía por todos los que ya descansan en la paz de Cristo.

XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (JUAN 2, 13-22 )

Publicado: Jueves, 06 de Noviembre de 2008 17:56 por parroquiaabla en MISA
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EL TEMPLO: “SIGNO DE LA PRESENCIA DE DIOS”.

Ya sabemos que el verdadero templo de Dios es el hombre. Pero también es verdad que necesitamos de sacramentos de su presencia. De agarraderos que faciliten nos recuerden que sigue vivo entre nosotros. Somos conscientes que, el amor, tiene consistencia en sí mismo (pero la alianza en las manos de los contrayentes lo visibilizan y lo comprometen). De sobra conocemos que la paz es fruto de la justicia (pero realizamos gestos que nos ayuden a conseguirla). El templo, en ese sentido, nos ayuda a celebrar y vivir, escuchar y palpar el amor que Dios nos tiene. Es un rincón al que acudimos, no exclusivamente para encontrar a Dios, pero sí para dedicarle enteramente un espacio del día o de nuestra vida. En el fondo, creo que es así, resulta más fácil vivir sin un constante peregrinar a ese lugar, de referencia y de conversión a Dios, que es el espacio físico de una iglesia.

Si ya nos resulta difícil en la coyuntura actual manifestar públicamente nuestra fe…¿os imagináis una vida religiosa sin presencia en el mundo, sin referencia a una comunidad, sin una corrección fraterna, sin una orientación hacia el dónde y por dónde vamos?. “Los signos nos recuerdan aquello que corremos serio peligro de olvidar”.

EL TEMPLO: “ANIMA LOS TEMPLOS VIVOS”

Somos templos vivos de Dios. Y precisamente por ello, porque somos templos vivos de Dios, necesitamos construirnos día a día. Mejorarnos y renovarnos. Cuando acudimos a un lugar levantado en piedra, contemplamos y caemos en cuenta de la vida y de la riqueza espiritual de una comunidad que cree en Jesús y que necesita de la reunión para confortarse y ayudarse, proclamar su Palabra y llevarla a la práctica. Cada iglesia, en cientos lugares del mundo, se convierte en un estandarte que pregona la presencia de un grupo que espera, intenta vivir y seguir las enseñanzas de Jesús Maestro. “Sólo podremos edificar un mundo mejor si nos edificamos, primero, a nosotros mismos”.

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS (MATEO 5, 1-12a )

Publicado: Viernes, 31 de Octubre de 2008 18:15 por parroquiaabla en MISA
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La santidad de la que hablan estas bienaventuranzas no es sólo la santidad de los pobres que viven su pobreza con espíritu cristiano, es también la santidad de los que han decidido vivir junto a los pobres, compartiendo su pobreza y ayudándoles a salir de ella; no sólo de los  que lloran, sino de los que saben llorar con los que lloran; no sólo de los que luchan por la justicia y son perseguidos injustamente, sino de de los que les apoyan y, en circunstancias difíciles, saben ponerse a su lado; no sólo de los limpios de corazón y de los que trabajan por la paz, sino de todas aquellas personas que, desde su anonimato, aman el bien y siembran paz y amor en su familia y en la sociedad; no sólo, en definitiva, de los que sufren por cualquier causa, sino de los que saben estar siempre al lado de los últimos, de los que más sufren y más necesitados están de ayuda.

En esta fiesta de todos los santos vamos a pedirle al Señor que nos conceda vivir siempre en el espíritu de las bienaventuranzas de su Hijo. Así seremos santos y podremos ser verdaderamente felices en esta vida temporal y en la vida eterna.

EL DOMINGO CELEBRAREMOS TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

Publicado: Viernes, 31 de Octubre de 2008 18:07 por parroquiaabla en MISA
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El domingo tendremos dos Eucaristias para pedir por todos los fieles difuntos:

     A las 10 de la mañana en la ermita de San Roque.

     A las 6 de la tarde en la parroquia.

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 22, 34-40)

Publicado: Jueves, 23 de Octubre de 2008 22:36 por parroquiaabla en MISA
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A menudo solemos decir y escuchar: “yo amo a Dios y no necesito de la Iglesia” “yo hago el bien y, eso, es suficiente”. Y, en estas frases, que pueden ser pancarta de una gran verdad, también pueden darse motivos para la autojustificación, para no beber de las fuentes de la Palabra o, incluso, para amar a Dios y al prójimo…pues eso…”a nuestra manera” pero no “a la manera de Dios”. ¿No os parece que esto es así?

--Cuando decimos “yo amo a Dios” ¿Lo hacemos con todas las consecuencias, en todo y sobre todo?

--Cuando presumimos de hacer el bien ¿Lo hacemos sin distinción, todos los días y a todas las horas como Dios mismo nos ama?

--Cuando, en un intento de posicionarnos al margen de la vivencia religiosa, solemos afirmar que “lo importante es hacer el bien” ¿no os parece que, en el fondo,se esconde una ideología en la que Dios cuenta poco o nada?

     Sí, hermanos. De sobra sabemos que amar a Dios y al prójimo es el resumen o la síntesis de todo el evangelio. Pero, cuando uno descubre el amor que Dios nos tiene (y, en contrapartida, el amor que hemos de ofrecer a los demás) es cuandocae en la cuenta que, el resto de los mandamientos, apuntalan todo ese edificio amoroso en el que conviven, disfrutan y se encuentran el amor divino con el amor humano.

O dicho de otra manera: quien ama a Dios, sobre todas las cosas y quien se vuelca en el prójimo como en uno mismo es porque, a la fuerza, cumple a la perfección el resto de los mandamientos. ¿O no?

XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 22, 15-21 )

Publicado: Sábado, 18 de Octubre de 2008 09:54 por parroquiaabla en MISA
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Hoy,  como si de una  carambola se tratara, el Evangelio viene como anillo al dedo: ser católico no significa desentenderse de la realidad cotidiana; de los conflictos que sacuden nuestra convivencia. Jesús, con su respuesta sabia y ocurrente, huía de una trampa con la que le pretendían acorralar o desautorizar los fariseos. Les importaba, por todos los medios, ponerlo contra las cuerdas, presentarlo como aquel que iba en contra de los principios establecidos. Como cristianos estamos llamados a iluminar las decisiones de los “nuevos césares” con la luz del evangelio. No tenemos más Dios que Aquel que está en los cielos. Algunos, sobre todo los enemigos de todo lo que huela a Iglesia, se convertirán de repente en afamados teólogos oportunistas al repetirnos “a Dios lo que es Dios y al César lo que es del César”. Eso sí, a continuación, intentarán con todos medios a su alcance, quitar el pan y hasta el agua a todos aquellos que intentan vivir según Dios y no con ciertos dictados de una sociedad caprichosa y servil de intereses no precisamente generales.

Día del Domund; un momento privilegiado para ponernos en pie y, como Pablo, gritar a los cuatro vientos: “sé de quién me he fiado”.

Día del Domund; los misioneros, necesitan de nuestra ayuda económica para llevar el anuncio del Evangelio a tantos rincones del mundo o promover el bienestar social, educativo o sanitario allá donde, en el nombre del Señor, estén llamados a elevar la dignidad de las personas.

Día del Domund; si Dios nos ha dado tanto. ¡Cómo no vamos a darle algo de lo mucho que nos ha regalado! ¡A Dios lo que es de Dios! Que nuestra generosidad, junto con nuestra oración –que también es don divino- sea en esta Jornada Mundial de la Propagación de la fe, un claro exponente de que, como Pablo, también aquí, hoy y ahora, podemos ser misioneros por vocación, con convencimiento y con entusiasmo. ¿Estamos dispuestos?

XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 22, 1-14)

Publicado: Jueves, 09 de Octubre de 2008 13:13 por parroquiaabla en MISA
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     El verdadero traje de fiesta. Es verdad que Jesús nos dice que tenemos que prepararnos para participar en el banquete y que los invitados deben acudir vestidos de justicia y santidad, pero lo primero sigue siendo la invitación y ésta es siempre motivo de gozo. Sólo nos hace falta cumplir un requisito, que el evangelio pone como algo externo, pero que en realidad en las bodas se le da demasiada importancia: el vestido adecuado. Es necesario e indispensable entrar con el ajuar apropiado al gran banquete que Cristo nos invitará, este ajuar es la fraternidad. Por eso expulsaron de la boda al hombre que no llevaba el traje apropiado, porque no estaba dispuesto a compartir con los demás, porque seguía empeñado en vivir sumergido en su egoísmo. La conversión que Jesús predica, la penitencia, es un vuelco del corazón ante la sorprendente gracia de Dios que se acuerda de los pecadores y les invita al banquete que ha preparado. No tiene que ver nada con la tristeza del que se ve obligado a abandonar la "buena vida" o con la angustia del que teme un castigo.

     La alegría de participar en la fiesta. Podemos imaginarnos la sorpresa de los que fueron invitados en la plaza pública y acudieron al convite desde todos los caminos, la alegría tumultuosa al entrar en la sala del rey..., pues algo así es la alegría de los que creen y aceptan el evangelio. Es verdad que han de posponerlo todo y dejar muchas cosas ante la urgencia del Reino: las tierras, la casa, los negocios... pero lo dejan todo para acudir a una fiesta: ¡Dichosos los llamados a esa fiesta! Los que no entienden tanta alegría no entienden nada, no conocen el auténtico secreto del evangelio. Como no lo comprendieron ni lo aceptaron los primeros convidados de la parábola, los sumos senadores y sacerdotes de Israel, los fariseos que murmuraban porque Jesús se sentaba a beber y comer con los pecadores. No reconocen el despilfarro de la gracia de Dios en Jesucristo. Todos estos, por su culpa, se quedan sin probar bocado del banquete que les había sido preparado. En la eucaristía anticipamos el banquete del Reino de Dios. En la Eucaristía hacemos lo que Jesús nos ordenó que hiciéramos en su memoria, y en ella anticipamos la gloria que nos ha prometido, por eso es una fiesta. Convertir la eucaristía en una simple obligación es aguar su carácter festivo y desfigurar por completo su sentido. Es volver a las andadas y empezar a recorrer el camino viejo que no conduce a ninguna parte, el camino de la ley y de las obras de la ley.

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 21, 33-43)

Publicado: Jueves, 02 de Octubre de 2008 19:26 por parroquiaabla en MISA
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     Muchas veces no entendemos a Dios porque no sabemos amar, amar sin esperar nada, amor por el otro, el amor más cercano al verdadero amor es el de las madres que con gusto darían sus vidas por salvar las de sus hijos.

     Nunca podremos entender que el Padre Dios haya unido a la misma muerte de su propio Hijo la salvación de aquellos mismos que lo mataron. Y es que en Dios no cabe revancha, no cabe rencor, ni venganza, ni odio.

     Sin embargo la parábola acaba con un gesto de venganza: se le quita la viña y se les da a otros. ¿Es Dios el que quita la viña o el hombre el que la pierde? Como no es Dios el que condena al hombre, es el hombre el que se condena a si mismo, poniéndose voluntariamente de espaldas a Dios para siempre.

     Nos puede ocurrir a nosotros. De hecho nos está ocurriendo a los de la católica España. ¿Se está convirtiendo España en un erial sin el jugo de la fe? El norte de África fue una de las cristiandades más florecientes en tiempos de San Agustín, pero sus dueños perdieron la viña. ¿Tenemos nosotros más seguridad que ellos? La elección es nuestra, no esperemos que Dios nos fuerce, nunca lo hará. ¿Llegaremos a entender a nuestro Dios? ¿O nuestra humana sabiduría seguirá tildando de payasa y estúpida a la infinita sabiduría de Dios?

XXVI Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 21, 28-32)

Publicado: Sábado, 27 de Septiembre de 2008 23:44 por parroquiaabla en MISA
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El Señor nos enseña en esta parábola que lo que en definitiva vale son las obras y no las palabras, los hechos y no las promesas. Sería interesante oír lo que dijimos en un momento dado cuando llega la hora de actuar. Veríamos, con rubor, cuán lejos estaban las palabras de lo que luego estaríamos dispuestos a hacer.

Jesús habla aquí a los sumos sacerdotes y a los ancianos de Israel, es decir, a lo más selecto de la sociedad de su tiempo, tanto en el plano religioso como en el civil. Pensemos, pues así es, que sus palabras nos alcanzan también a nosotros, pertenezcamos al nivel social que pertenezcamos. En definitiva también nosotros pensamos que basta con hablar y prometer, o estamos convencidos, como ellos, de que somos mejores que los demás, persuadidos de que no haríamos lo que otros hacen.

Os aseguro, dice Jesús, que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el Reino de los cielos. Estas palabras debieron herir profundamente a sus oyentes, la élite de Israel. También a nosotros nos escuecen. Pero así es... Porque mucha de esa pobre gente, tan despreciable y despreciada, se sabe pecadora, y quizá se duela de serlo, aunque siga siéndolo por vicio, o por la dificultad que supone dejar esa situación.

Pero en muchos casos, su dolor y pesar les lleva a cambiar de vida, y como la Magdalena llegan a querer con locura al Señor, que tanto les ha perdonado. Mientras el que se cree justo, o simplemente regular, vive de manera mediocre, sin grandes inquietudes por mejorar, amando con languidez y tibieza al Señor.

XXV Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 20, 1-16)

Publicado: Sábado, 20 de Septiembre de 2008 01:36 por parroquiaabla en MISA
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     Vamos a pararnos a considerar nuestra vida en el momento presente, vamos a pensar si realmente estamos trabajando en la viña del Señor, o por el contrario, nos empeñamos en vivir ausentes de la gran tarea de salvar al mundo. Es cierto que el amo de esta viña va a ser comprensivo y bueno, dándonos al final no según el resultado de nuestro trabajo, sino según la medida generosa de su gran corazón. Pero eso mismo nos ha de empujar a trabajar con denuedo y afán renovado. En definitiva, de lo que se trata es de que hagamos en cada instante, con sencillez y rectitud de intención, lo que debemos hacer.

     Otra lección importante que se desprende de esta página evangélica es la de saber alegrarse con el bien de los demás. Aquellos que protestaron por ser tratados los últimos de la misma forma que los primeros, se entristecían de no recibir ellos más que los de la última hora. Se deberían haber alegrado de la generosidad del dueño de la viña, de haber servido a un amo tan compasivo y dadivoso, aunque a ellos sólo les diese lo acordado.

     Saber contentarse con lo recibido, saber vivir con aquello que se tiene. Comportarse así es tener paz y sosiego, ser felices siempre. A veces por mirar y desear lo que otros poseen, dejamos de gozar y disfrutar lo que nosotros tenemos. En lugar de mirar a los que tienen más, mirar a los que tienen menos, no sólo para darnos cuenta de que tenemos más, sino para ayudar en lo que podamos a esos que tienen menos, que a veces por no tener no tienen ni lo necesario.

XXIV Domingo del Tiempo Ordinario (JUAN 3, 13-17)

Publicado: Viernes, 12 de Septiembre de 2008 23:50 por parroquiaabla en MISA
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Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él. El único motivo por el que el Dios Padre envió su Hijo al mundo fue el amor. No lo envió para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El amor siempre intenta salvar, nunca destruir. También Dios nos ha enviado a cada uno de nosotros a este mundo para que intentemos salvarlo, en la pequeña medida de nuestras posibilidades. Sabemos que nuestros esfuerzos para construir un mundo mejor nos  van a suponer trabajo y dolor, pero este sí es un dolor que Dios quiere, porque se trata de un dolor redentor, fruto del amor. Este dolor, esta cruz, sí la quiere Dios para los discípulos de su Hijo.

Se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo... hasta someterse a una muerte de cruz. Así lo entendieron y así lo practicaron también tantos santos y santas cristianos que, por amor a Dios y al prójimo, entregaron lo mejor de sus vidas al servicio de los más pobres y marginados. Supieron despojarse de su rango burgués y acomodado para intentar salvar a personas a las que la sociedad no les había dado ninguna otra posibilidad de salvación humana y cristiana. Cada uno de nosotros puede poner los nombres y apellidos que más prefiera, para recordar a tantas personas cristianas que, a lo largo de la historia, escogieron la pobreza y la marginación para salvar a los más pobres y desheredados de la tierra. A todos ellos, como a Cristo, queremos exaltarles nosotros ahora en la cruz de su dolor redentor, fruto y consecuencia de un inmenso amor.

XXII Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 16- 21- 27 )

Publicado: Sábado, 30 de Agosto de 2008 10:17 por parroquiaabla en MISA
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Perder la vida por Cristo  es ganarla. En tres ocasiones predice Jesús con claridad su pasión y su muerte. Sus discípulos nunca entendieron concretamente lo que les decía. En sus mentes no podía entrar que el Mesías, el rey de Israel tan deseado, hubiera de padecer y ser rechazado por las autoridades del pueblo elegido. Por eso Pedro no puede contenerse y salta, decidido a disuadir al Maestro de llegar a semejante final, aunque hablara también de la resurrección. Considera descabellado pensar en un triunfo después de la muerte. Por eso lo mejor es que no muera de aquella forma que predecía.

En el fondo lo que intentaba San Pedro es que el triunfo definitivo llegara por unos cauces más normales y más seguros y no pasando por aquel trance terrible que Jesús anunciaba. Pero la reacción del Maestro es clara y decidida. Pedro no se esperaba aquellas palabras dirigidas a él, y para colmo delante de todos los demás. Nunca el Maestro había llamado a nadie Satanás. Y en ese momento llama así a Pedro, que lo único que intenta es que el Maestro no pase por aquel mal trago... La respuesta de Jesucristo muestra cuánto deseaba Él cumplir con lo dispuesto por el Padre, beber el amargo cáliz de su pasión. Por eso rechaza con energía e indignación la propuesta de san Pedro, increpándole de aquella forma tan sorprendente y tan inhabitual en el Maestro.

Para llegar a la Redención sólo hay un camino, el señalado por Dios Padre. Este es así y no hay vuelta de hoja. Planes misteriosos de Dios que, en cierto modo, se repiten de una u otra forma, en cada uno de nosotros. Por ello, sólo si aceptamos la voluntad divina, sellada a menudo con la cruz, podremos alcanzar la vida eterna.

Jesús aprovecha la ocasión para hacer comprender a los suyos que los valores supremos no son los de la carne, ni los del dinero. De qué le sirve a uno ganar todo el mundo, si al final pierde su alma. Es preciso abrir los ojos, encender la fe, mirar las cosas con nuevas perspectivas. Así, aunque de momento pueda parecer que perdemos algo, incluso la vida misma, en definitiva saldremos ganando mucho más.

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A las 21:00h nos reuniremos como cada año a dar gracias a Dios en la celebración de la Eucaristía en honor de San Roque. Pediremos por todos los que viven en este barrio de nuestro Pueblo y daremos gracias a San Roque por todas las cosas buenas que nos concede.

XX Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 15, 21-28)

Publicado: Sábado, 16 de Agosto de 2008 11:20 por parroquiaabla en MISA
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Jesús atiende a una mujer cananea y señala que es muy grande su fe. En el episodio del evangelio de hoy observaremos a una mujer que va al encuentro del Señor Jesús, como alternativa real para la solución de un grave problema. Podremos darnos cuenta como Jesucristo derrama su Misericordia. Los cananeos fueron enemigos tradicionales de Israel en el AT. Ellos eran descendientes de Canaán, hijo de Cam y poblaron desde antes del segundo milenio A.C. la tierra que luego sería “prometida” a Abrahám en la fértil Mesopotamia… Después que los israelitas conquistaron Canaán, bajo el mando de Josué, los cananeos que sobrevivieron a la derrota se desplazaron hacia el norte y se refugiaron en Tiro. El relato que abordamos hoy tiene dos facetas. Comienza con la petición de una mujer por la salud de su hija que se encontraba muy enferma. Casi en simultáneo, la narración deriva en el tema de la fe de la mujer y de la inclusión de los no judíos en la salvación que llega con Jesús, el Cristo. El primer elemento exige un milagro de curación con la intervención directa del Señor Jesús. El segundo aspecto pone en escena a la mujer con su humildad, su insistencia y su fe. Esta mujer procuró llamar su atención alzando la voz y reconociendo públicamente el linaje davídico del Señor. Luego de vencer los obstáculos, se postró ante El para solicitar la sobrenatural curación de su hija. La reacción verbal del Señor Jesús ante esta mujer, resulta increíblemente áspera, especialmente cuando la comparamos con las palabras que el mismo Jesús había pronunciado en ocasión de la fe del centurión romano, como primicia que anunciaba que los “gentiles”, gozarían en un futuro cercano de las bendiciones prometidas a Israel. En el comienzo del relato, pareciera que Jesús no rechaza a la mujer pero que tampoco muestra intención de  atender a su petición.

La fe mueve montañas. No estamos acostumbrados a encontrar en los evangelios textos donde Jesús, ante una persona que clama por Su Misericordia, responda distinguiendo entre “los hijos” y “los perros”. Es posible que la fría página impresa esconda un elemento de presión, ironía o provocación por parte de las palabras de Jesús. El confrontó a la mujer cananea con el tipo de lenguaje que un gentil podría esperar de un judío y, resulta altamente significativo que la fe de la mujer se elevó a la altura de la prueba. La respuesta de ella reconocía la prioridad de la misión de Jesús hacia Israel pero, a pesar de eso, reclamó una extensión de esa misión para los gentiles. Ella era conciente del incluyente plan que Dios había anunciado a Abraham en el pasado (Génesis 12:1-3) y que dicho plan salvífico alcanzaría a “todas las familias de la tierra”. Jesús le promete que se va a cumplir lo que desea porque es muy grande su fe

La Asunción de la Virgen María, 15 de agosto de 2008

Publicado: Jueves, 14 de Agosto de 2008 18:30 por parroquiaabla en MISA
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El canto, el Magníficat, con el cual la Virgen alaba al Señor por su amor y lealtad con la humanidad, es una síntesis de la obra salvadora que vine a realizar Jesús; ha llegado el momento de la liberación y la justicia para los más pequeños; el momento de un nuevo amanecer porque, Cristo, Luz del mundo está entre nosotros, y esto lo expresa María, asistiendo a Isabel, su parienta anciana, que lleva en su seno a Juan el Precursor; el Evangelio según Lucas nos dice que María estuvo 3 meses con ella, tiempo que dedicó María a ayudar y servir a Isabel; a vivir con ella el Misterio, la realización del Plan de Dios. María e Isabel vivieron, tal vez como nadie, la fe, la esperanza y el amor. Este momento de la Visita de María a Isabel es también el primer encuentro entre Jesús y Juan, quien salta de gozo en el seno de su madre, porque sabe que está ante el Salvador. Isabel, proclamándola "bendita entre las mujeres" indica la razón de la bienaventuranza de María en su fe: "¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!". La grandeza y la alegría de María tienen origen en el hecho de que ella es la que cree. Isabel, con su exclamación llena de admiración, nos invita a apreciar todo lo que la presencia de la Virgen trae como don a la vida de cada creyente.

Anticipo de nuestro futuro. El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la Vida Eterna, junto con la Virgen María El saber que María ya está en el Cielo gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad perfecta para siempre.

XIX Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 14, 22-33)

Publicado: Sábado, 09 de Agosto de 2008 19:15 por parroquiaabla en MISA
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¡Señor, sálvame! Jesús se nos muestra con frecuencia recogido en oración. Él que venía a enseñar a los hombres estando en medio de ellos, se retiraba a  menudo para estar a solas con el Padre. Ese gesto ya era un modo claro de enseñarnos que hemos de retirarnos a la soledad para hablar con nuestro Padre.

Se ha dicho, y es verdad, que la oración es como el respirar del alma. En efecto, es imposible vivir una vida interior seria, de íntima unión con Dios, si no se hace mucha oración. Por otra parte, y dicho de otra manera, es imposible alcanzar la perfección cristiana sin hacer oración. Quizás por eso hay pocos santos, porque no hay muchos que hagan oración.

La oración es descanso del alma, fortaleza del espíritu, serenidad y confianza en medio de las más arduas dificultades. Orar es acercarse a Dios, hablarle, comunicarse con Él. De ahí que la oración levante el ánimo y alegre el corazón, ilumine nuestro camino y nos capacite para recorrerlo.

El texto nos narra también que los apóstoles bogaban en medio del mar encrespado, que el viento y las aguas estaban a punto de hundirles la barca. En aquella noche cerrada, las olas se agitaban y los vientos les eran contrarios. Jesús se les acerca entonces. Atónitos contemplan cómo anda sobre las aguas. Es un fantasma, gritan aterrados. Pero el Señor exclama: Ánimo, soy yo, no tengáis miedo. Fueron unos momentos que luego han pasado a ser un símbolo para todos los que se encuentran en medio de un peligro similar, esos momentos en los que parece que todo está perdido y nos hundimos en medio de la oscuridad que nos rodea. Entonces hemos de escuchar cómo también a nosotros nos dice que no tengamos miedo. Sí, el Señor está siempre cerca y nos anima.

Pedro, como tantas veces, intervino de modo un tanto atrevido. Y se pone a caminar sobre las aguas, hacia Jesús que le espera. Se sostiene por unos momentos, pero de pronto duda y comienza a hundirse. ¡Señor, sálvame!, grita asustado... Qué poca fe. Como tú y yo tantas veces. Pero no importa, acudamos como Pedro al Señor. También a nosotros nos tomará de la mano cuando todo parezca perdido y nos salvará.

XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 14, 13- 21 )

Publicado: Domingo, 03 de Agosto de 2008 10:27 por parroquiaabla en MISA
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Un texto cargado de simbolismo. El milagro de la multiplicación de los panes está en los cuatro evangelistas. El número de cinco panes y dos peces (5 + 2 = 7) significa la plenitud del don de Dios. Y las «doce canastas» de sobras están significando la superabundancia de los dones de Dios. El número 5.000 representa simbólicamente una gran muchedumbre. Los apóstoles, acomodando a las gentes, repartiendo el pan y recogiendo las sobras, hacen referencia a la Iglesia, dispensadora del pan de los pobres y del pan de la Palabra y la Eucaristía. Jesús une la palabra y el pan. La Iglesia, si quiere ser fiel a Cristo, ha de unir a la palabra el pan de la caridad. Si mi prójimo dice: «tengo hambre», es un hecho físico para el hermano y moral para mí. Basta que pongamos nuestros cinco panes y dos peces. Y estos cinco panes y dos peces pueden ser quizá mis muchas o pocas virtudes, mis logros, triunfos pero también mis caídas y fracasos. En definitiva basta que nos abramos completamente a Jesús y le demos todo lo que tengamos sea poco o mucho, de esto Él se encarga.

El gran milagro es el del “compartir” los dones que Dios nos ha dado. Los pastores de la Iglesia han de dar ese pan y ayudarnos a compartirlo. Deben ayudar a que llegue a todos el pan que mata el hambre del cuerpo, y el pan de la palabra y la Eucaristía, que sacia el hambre más existencial del hombre. En este milagro de la multiplicación de los panes se ven como diseñadas las tareas pastorales de la Iglesia: predicar la palabra, repartir el pan eucarístico y servir el pan a los pobres. El fondo profundo de este milagro es que, aunque fuera un hecho verdaderamente espectacular, no fue más que un leve signo de una profunda realidad: Dios se da a sí mismo en alimento con infinito amor para consuelo y vida de los hombres. «Yo soy el pan vivo —dice Jesús— bajado del cielo» (Jn 6,51). Pero la multitud que sigue a Jesús, le escucha y come su pan, hoy como ayer, por desgracia, no se convierte ni adapta su vida a las enseñanzas de Jesús. Así el Señor les llega a decir: «Me buscáis... porque habéis comido pan y os habéis saciado» (Jn 6,27). ¿No sigue sucediendo esto mismo hoy en la Iglesia?

DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 13, 44- 52)

Publicado: Sábado, 26 de Julio de 2008 11:43 por parroquiaabla en MISA
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¿Qué cosas son las que nos impiden encontrar el tesoro que nos hace felices? Las parábolas desean resaltar el gran valor del Evangelio predicado por Cristo, verdadero tesoro a descubrir, verdadera perla por la cual vale la pena venderlo todo. El acento se pone en el “descubrimiento” de Cristo que exige como consecuencia el “desprendimiento” de todo lo que se posee (no sólo lo  material en cuanto dependencia de los bienes, también las maneras de actuar y pensar diferentes a las del reino), y así adquirir la perla encontrada. Esta acción debe estar caracterizada por la “alegría” y en “libertad” al llevarla a cabo, pues consideramos que vale la pena, porque el “comerciante” es una persona sabia. Esta es la actitud del cristiano que “entiende” la palabra de Cristo. A través de estas escenas rápidas pero esenciales, recibimos un mensaje concreto de sagacidad, rapidez y radicalidad de decisión, de alegría al realizarla. El evangelio es un mensaje siempre antiguo y siempre nuevo, no un anuncio fúnebre. Jesús nos invita ha aspirar a los bienes superiores y por esa razón debemos renunciar a bienes inferiores que aunque implican una renuncia no debemos preocuparnos ni sobrevalorarlos pues son transitorios. Es una renuncia positiva, pensada, hecha con capacidad ya que es darle un lugar al más, al mejor, un dar el todo por “el todo”; por esta razón hay “alegría” en nuestra decisión de renuncia. No olvidemos que “lo mejor es enemigo de lo bueno”. Este tesoro, perla preciosa es la palabra de Cristo, el reino, Cristo mismo. Darlo todo por él es ganarlo, no perderlo. Es importante que pensemos qué “bienes” que consideramos valiosos nos están impidiendo hacernos de ese “campo” donde está el tesoro escondido, que tipo de actitudes nos impiden actuar ante los demás como esa “perla” de gran valor.

Solemnidad de Santiago Apostol, Patron de España, 25 de julio

Publicado: Viernes, 25 de Julio de 2008 19:38 por parroquiaabla en MISA
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Honrar, la figura de Santiago, es creer firmemente en la Resurrección de Cristo. No podemos ponernos en marcha hacia el sepulcro del Apóstol y pensar  que, nuestro objetivo, ha sido cumplido: besar su sepulcro, abrazar su efigie es abrazar la fe en Cristo muerto y resucitado.

Avanzar hacia Santiago Apóstol es pedir, por su intercesión, el vivir la experiencia que él tuvo en el Monte de la Transfiguración.

Rezar al Apóstol es crecer, ahondar y perseverar en la oración como él lo hizo con Jesús en el Huerto de los Olivos

Seguir las huellas de Santiago es saber que, evangelizar, anunciar a Cristo, puede empujarnos a no ser afamados y sí despreciados o marginados.

¿Es el camino espiritual de Santiago el nuestro? ¿No estaremos dando excesiva importancia al camino material desnudándolo de lo que fue genuino, origen y medular en él? ¿Es el camino hacia Santiago un camino hacia Cristo o un incentivo puramente cultural? ¿Es el camino de Santiago kilómetros de oración y de conversión o deporte sano y bueno?

Sí; amigos. Orientarse hacia Santiago es sentir la llamada de Jesús maestro: ¡Ven y sígueme!

No podemos consentir que, el camino que algunos pretenden y promueven –camino hacia ninguna parte- esconda, disimule o maquille el tesoro que llevamos en vasijas de barro. El tesoro que vamos buscando. El tesoro que, Santiago, sembró en estas tierras para que fuera descubierto, conocido y amado: JESUS HOMBRE SALVADOR.

Hoy, en España, se vislumbra una nueva y segunda evangelización. Por cierto; los secretarios de todas las Conferencias Episcopales de Europa, se reunían recientemente en Covadonga. Una de las conclusiones que llegaron fue precisamente a ésta: estamos en condiciones de presentar, de nuevo y con fuerza, el mensaje de Jesucristo.

XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 13, 24-43)

Publicado: Domingo, 20 de Julio de 2008 10:00 por parroquiaabla en MISA
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Ser trigo y no cizaña.- Las palabras de Jesucristo conservan aún su lozanía y su sencillez. Sus metáforas e imágenes son universales, válidas después de tantos siglos;  tienen la misma fuerza expresiva, la misma carga doctrinal. El campo de la siembra, nos dice hoy, es el mundo. En ese terreno ancho, un campo abierto, sembró Dios siempre. Sin descanso alguno. Ya al principio su semilla cayó generosa. Sin embargo, la tierra no siempre respondió. El Señor quiso al hombre libre, capaz de optar por el bien o por el mal. Y el hombre optó por el mal. Por eso, junto al buen trigo, creció la sucia cizaña, la mala hierba.

Dios puede escardar ya a fondo y limpiar del todo su sementera. Pero no quiere hacerlo, para no correr el riesgo de arrancar el trigo con la cizaña. Quiere dar ocasión a la mala hierba, para que se cambie en buena. Pensó que el hombre, al ser todavía libre, podría recapacitar y convertirse de su mala vida. De hecho, muchos así lo hicieron y descubrieron a tiempo la desgracia que implica el vivir lejos de Dios, y se volvieron a él, avergonzados y arrepentidos. Ahora sigue el proceso de ese crecimiento conjunto del trigo y la cizaña. Dios espera... Miremos hacia dentro y convirtamos lo malo en bueno, y lo bueno en mejor. No seamos cizaña que envenene el mundo, seamos buen trigo que sirva de alimento a los hombres y de satisfacción a Dios.

Porque al final tendrá lugar la siega. Entonces el trigo será reunido en los graneros luminosos de una eternidad feliz, mientras que la mala hierba será quemada para siempre en los tenebrosos parajes del infierno. Dios espera paciente, hemos dicho y lo repetimos, pero no indefinidamente. Hay un plazo, cuya extensión ignoramos. Puede ser largo, o puede no serlo. En realidad siempre, al final lo entenderemos, es un plazo corto pues el tiempo, por su misma naturaleza, es fugaz y efímero.

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¡QUIERO SER UN PILAR, SEÑOR!

Que sostenga un poco más tu Iglesia,con la fuerza y el calor de tu Palabra. Que me haga sentir, de arriba abajo, y de abajo arriba, tú presencia y tú poder, tu presencia y tu voz, tu energía y tu confianza en mí. ¡QUIERO SER UN PILAR, SEÑOR! Como Pedro, que diga quién eres Tú: ¡El Mesías!Como Pedro, que confiese sin temblor: ¡Eres el Hijo de Dios vivo! Como Pablo, que de los mil caballos en los que voy montado, Señor, caiga para que descubra, una y otra vez, que caminas a mi lado y no me abandonas, Señor. ¡QUIERO SER UN PILAR, SEÑOR! Útil y siempre abierto y buscando tu voluntad Firme y agarrado a tu Gracia. Recio y embellecido por la oración. Limpio y resplandeciente por la luz de la fe. ¡QUIERO SER UN PILAR, SEÑOR! Como Pedro, con los poros de las limitaciones. Como Pablo, con la experiencia de dos mil años ¡QUIERO SER UN PILAR, SEÑOR! Que sostenga, con mi pobreza, la gran riqueza del Evangelio. En el que edifiques, en mi debilidad,el imperio y la grandeza de tu Reino. ¡QUIERO SER UN PILAR, SEÑOR! Como Pedro, sin miedo a ser destruido ni derrumbado por el enemigo de la fe. Como Pablo, aventurero y abierto para elevar, sobre mí mismo, lo que muchos todavía no conocen: A JESUCRISTO ¡QUIERO SER UN PILAR, SEÑOR! Y que Tú, cuando quieras y como quieras, edifiques cuando quieras y como quieras. Amén.

XII Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 10, 26- 33 )

Publicado: Sábado, 21 de Junio de 2008 12:55 por parroquiaabla en MISA
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Nuestras fuerzas son las que son, pero ¿nuestros ideales? ¡Nuestros ideales son los mejores! En nuestra confianza en Dios está el secreto para llevarlos a cabo. El Señor va por delante. Poco nos importa que, en algunos países, la Iglesia tenga la fama que  tiene o que, el Papa, Obispos y sacerdotes, sean constantemente presos del escarnio y de la burla. ¡Más le hicieron a Jesús Maestro! El Señor va por delante e, incluso en esas situaciones, se pondrá de nuestra parte aunque aparentemente creamos estar caminando solos.

La Nueva Evangelización, de la que tanto nos hablaba Juan Pablo II y a la que nos convoca también Benedicto XVI, empezará cuando el Evangelio, Jesucristo y la Iglesia misma, cuente con cristianos seguros de lo que llevan entre manos. Personas valientes que, allá donde se encuentren, sepan defender la causa de Jesús y se muestren como lo que son: como cristianos.

La Nueva Evangelización, y no nos escandalicemos, pasa por empezar desde cero a fraguar la vida de muchos cristianos que viven como si no lo fueran. A formar familias desde el Evangelio. A ocupar puestos de responsabilidad en la sociedad civil sin renunciar ni menospreciar los valores del cristianismo. Sólo entonces, cuando seamos templados, cuando lleguemos a ese grado de madurez, es cuando veremos y comprobaremos que el Señor va por delante. Porque Jesús, si viniera de nuevo, recogería aquel viejo proverbio: “las cosas claras y el chocolate espeso”. Aunque sienten mal las primeras o, el chocolate, a más de uno se le atragante.

XI Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 9, 36- 10,8)

Publicado: Viernes, 13 de Junio de 2008 21:38 por parroquiaabla en MISA
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Debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis. Somos elegidos para un programa liberador: para anunciar y dar vida. Muchos cristianos piensan estar viviendo su fe con responsabilidad porque se preocupan de cumplir determinadas prácticas religiosas y tratan de ajustar su comportamiento a unas normas morales y unas leyes eclesiásticas. Asimismo, muchas comunidades cristianas piensan estar cumpliendo fielmente su misión porque se afanan en ofrecer diversos servicios de catequesis y educación en la fe, y se esfuerzan por celebrar con dignidad los sacramentos. Necesitamos escuchar de nuevo las palabras de Jesús para redescubrir la verdadera misión de los creyentes en medio de esta sociedad. “Gratis lo recibisteis, dadlo gratis". Nuestra primera tarea, también hoy, es proclamar que Dios está cerca de los hombres y mujeres, empeñado en darnos vida y felicidad. A la vista de un pueblo extenuado y abandonado (pobres y marginados, Tercer Mundo), de la escasez de trabajadores  (pocos cristianos decididos, pocos seguidores comprometidos) y de una tarea abundante (la justicia del Reino en el mundo), Jesús asocia a doce colaboradores (sentido de comunidad) a su propia actividad. Mediante un acto creador (una llamada), Jesús "hizo" a los doce. Y les pone unas condiciones mínimas: tener cuidado con la "tierra de paganos" (la injusticia, el individualismo, la indiferencia…), ir a las "ovejas descarriadas" (no centrarse en la pastoral de la conservación) y proclamar "el Reino de los Cielos" con hechos (en su totalidad) y "gratis" (sin la obsesión del dinero y de las recompensas). Dios nos necesita de verdad y con urgencia...

X DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 9, 9- 13)

Publicado: Viernes, 06 de Junio de 2008 10:37 por parroquiaabla en MISA
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La mejor ofrenda es el amor. El Profeta Oseas nos recuerda que Dios quiere misericordia y no sacrificios. Jesús explica esta frase en el evangelio de hoy después de llamar a Mateo. Con ella pide a los que le critican que imiten su Amor y su Misericordia. Pero, ¿quiere decir Jesús que realmente no desea sacrificios y ofrendas? Bien analizada esta frase y comparada con otras, podremos tener su verdadero sentido. Recordemos esta otra instrucción de Jesús: “Si al presentar tu ofrenda en el altar, te recuerdas que un hermano tuyo tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ahí ante el altar, anda primero a reconciliarte con tu hermano y vuelve luego a presentar tu ofrenda” (Mt. 5, 23-25). No quiere decir, entonces, que el Señor no desea nuestras ofrendas, sino que primero y ante todo desea que le amemos a El sinceramente y que amemos a nuestros hermanos, como El nos ama. Si es así nuestra relación con Dios y con los demás, nuestras ofrendas serán entonces agradables al Señor. La mejor ofrenda que podemos hacer en el momento del Ofertorio es nuestra propia vida y nuestro deseo de seguir a Jesús.

Perdonar como Dios nos perdona. El Señor nos llama a amar como El nos ama, sobre todo siendo misericordiosos como El es misericordioso. El Señor nos llama a saber perdonar, a saber “ponernos en la piel de los demás”, para poder ser comprensivos, compasivos, misericordiosos, magnánimos, bondadosos, etc. Sólo así Dios nuestro Señor aceptará nuestra ofrenda cuando vayamos a presentarnos ante el altar, cuando cada día o cada semana durante la Eucaristía nos presentemos ante El para pedirle perdón, para orar y para participar en su Mesa.¿Cómo podemos nosotros ser misericordiosos como Dios es misericordioso? A veces cuesta mucho, pues nuestra tendencia natural es el juicio, el resentimiento, la venganza. Pero la receta es sencilla: hay que amar a Dios primero; es decir, complaciendo a Dios en lo que El nos pide, entregándonos a El para hacer sólo su Voluntad; orar para descubrir y seguir la Voluntad de Dios. De esa manera, su Amor crecerá en nosotros para nosotros poder prodigarlo a los demás, y así ser también nosotros misericordiosos.

 

IX Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 7, 21-27)

Publicado: Sábado, 31 de Mayo de 2008 11:08 por parroquiaabla en MISA
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Construir nuestra  vida sobre la Roca firme, que es Cristo. En nuestra vida existe una contradicción. Por una parte, la oferta que nos hace la sociedad en la que vivimos es de una forma de vida que se presenta cómoda y atrayente a nuestros ojos y que rinde culto al “vive como quieras”. Por otra parte, el camino que Dios te ofrece, una senda que exige abandonar el yo a favor del tú y que, además, no es comprendido por los que te rodean. Al elegir seguir el camino del Evangelio debes estar dispuesto a salir de ti mismo para entregarte a tus hermanos. Esta renuncia es inútil si la vives como un sacrificio que has de hacer para conseguir una parcela en el cielo. Sólo tiene sentido desde el amor y desde una conversión profunda que te lleva a hacer tuyos los valores propuestos por Jesús. La felicidad sólo se consigue con la fidelidad, edificando nuestro edificio espiritual sobre la roca firme del amor de Dios. Jesús no promete una vida sin pruebas, Jesús promete que si la casa se construye sobre la roca permanecerá a pesar de los fuertes vientos y tempestades. Nuestra vida permanecerá firme al fin de los tiempos, si construimos sobre las enseñanzas y el amor de Cristo. Lejos de El será una casa que se construye sobre arena y por consiguiente puede derrumbarse frente a las vicisitudes, calamidades, mal sabores y contrariedades de la vida, puede perderse entre el inmenso desenfreno y malas raíces que nos da el mundo exterior y quedar una y otra vez sedientos hasta arruinarnos. La felicidad del hombre se puede reducir a la ruina, pero si construimos con conciencia sobre la Roca a pesar de las contrariedades, sinsabores, fracasos, dudas, penas, decepciones, desilusiones, amargura, oscuridad, injusticias etc. nada ni nadie nos derrumbará.

Con dinero podemos:

Comprar una cama, pero no un sueño.

Libros, pero no cultura.

Comida, pero no apetito.

Adornos, pero no la belleza.

Una casa, pero no un hogar.

 

Medicinas pero no salud.

Lujos pero no simpatía.

Diversiones, pero no felicidad.

Un crucifijo, pero no un Salvador.

Una iglesia, pero no el cielo.

Y recuerda que lo que el dinero no puede comprar,

Dios nos lo da diariamente sin cobrar!

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (JUAN 6, 51-58)

Publicado: Jueves, 22 de Mayo de 2008 15:09 por parroquiaabla en MISA
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Hoy, al contemplar la custodia, por supuesto que experimentamos una fuerza interior. Algo que nos llena y que nos hace vivir, muy de cerca y  con verdad, la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Pero ¿y luego? A continuación, esa emoción, se ha de convertir en hechos. Si Jesús va por delante y nos espera en los “galileas de hoy”, no podemos conformarnos con alfombrar calles y balcones. O mejor dicho; si que hemos de alfombrar pero, sobre todo, las almas, los corazones, las instituciones, la familia, la educación, los valores y tantas otras cosas que están necesitadas de un “toque de Dios”. 3.- El Corpus, en ese sentido, nos puede venir muy bien para impregnar, no sólo con aroma de incienso, y sí con una intensa vida cristiana nuestro existir y, por lo tanto, la realidad que nos rodea. ¿Lo haremos? ¿Nos comprometemos en más propuestas de fraternidad, a la caridad, en el amor sin farsa y sin tregua?

-Que el pan de la vida, en medio de tantas mesas vacías y necesitadas, sea hoy también una llamada a dar algo de nosotros.

-Que el pan de la vida, que es el Cuerpo de Jesucristo, sea para nosotros aquel Memorial del que mucho nos amó y mucho nos dio.

-Que el pan de la vida nos haga decir aquello que nuestros mártires proclamaban “sin el domingo no podemos vivir”.

-Que el pan de la vida, ante tanto pan sucedáneo, sea una llamada a buscar la autenticidad, los bienes que merecen la pena.

El Señor nos precede en los caminos de la vida. Si le comulgamos, en este día del Corpus, hemos de implicarnos en aquello que fue su deseo: “Id al mundo entero y predicad el evangelio”

Es bueno, que el PAN DE LA VIDA, recorra nuestras calles y plazas; que vea al anciano o el enfermo que se asoman desde el balcón; que el Señor sea bendecido y honrado de mil formas, pero a continuación, nos tendremos que mojar, un poco más, para que su Cuerpo, lejos de ser arrinconado y olvidado en un sagrario, contribuya a promover la justicia, el amor, la libertad, la paz a través, de esos “otros cuerpos” que somos todos los cristianos diseminados por todo el mundo. Y, eso, si que será un buen fruto espiritual del Corpus Christi. ¿Lo intentamos? ¡Viva Jesús Sacramentado!

DOMINGO DE PENTECOSTÉS (JUAN 20, 19-23)

Publicado: Viernes, 09 de Mayo de 2008 14:06 por parroquiaabla en MISA
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Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu. Este es nuestro consuelo: que para ser buenos cristianos da igual que tengamos oficios y cargos más altos o más bajos, que seamos más guapos o más feos, que hayamos estudiado un poco más o un poco menos. Si todo lo que decimos y hacemos, lo decimos y hacemos en nombre del Espíritu y movidos por el Espíritu, todo contribuirá al bien común. Puesto que todos  somos miembros del cuerpo de Cristo, lo importante es que cada uno realice con la mayor dignidad posible la función que le ha sido encomendada. No nos van a juzgar por los muchos o pocos dones que hayamos recibido del Espíritu, sino por el uso que hagamos de esos dones recibidos.

Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Si nos sentimos discípulos del Resucitado, debemos sentirnos enviados. Enviados para predicar el evangelio de Jesús, el evangelio de la paz, del perdón, de la alegría. En ese primer día de la semana, nos dice el evangelista San Juan, Jesús se puso en medio de ellos y les llenó de paz y alegría: los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. También mandó el Señor a sus discípulos que fueran mensajeros del perdón de Dios: a todos a los que perdonéis los pecados, les quedan perdonados. ¡Qué bella misión nos ha encomendado el Señor! Que seamos mensajeros de paz, de alegría y de perdón. Debemos intentar que nuestra predicación, y toda nuestra vida, llenen de paz, de alegría y de perdón el alma de todas las personas de buena voluntad que se acerquen a nosotros.

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La Ascensión no es un puro simbolismo. Se trata del final de una etapa y es la que Jesús quiso pasar en la tierra para construir la Redención y poner en marcha el camino hacia al Reino. Bajó primero y volvió, luego, al Padre. Y de acuerdo con su promesa sigue entre nosotros. Su presencia en el Pan y en Vino, en la Eucaristía, es un acto de amor supremo. Y nadie que reciba con sinceridad el Sacramento del Altar puede dejar de sentir una fuerza especial que ayude a seguir junto a Jesús y a consolidar el perdón de los pecados. Hoy debemos reflexionar sobre como ha sido nuestro camino en la Pascua, de como hemos reconocido en el mundo, en la vida, en la naturaleza, el cuerpo de Jesús Resucitado. Y de como, asimismo, nosotros hemos subido un peldaño más en la escala de la vida espiritual. Pero, nos faltaran motivos y fuerzas. Y esas nos las va a dar el Espíritu de Dios, pero conviene que analicemos nuestro propio sentir y talante al respecto, para que nos aproveche más y mejor esa llegada del Espíritu. Probablemente, seguimos pensando en el reino temporal, en las preocupaciones de la vida cotidiana: el trabajo, en el dinero, en el éxito, en nuestros rencores y miedos. Pues si es así, no importa porque definiremos la  esencia de dicho reino temporal. Una vez conocido, será más fácil de arreglar. Y será el Espíritu quien nos haga ver lo verdaderamente importante. Esperemos, pues. Con alegría y emoción. 

VI Domingo de Pascua (JUAN 14, 15-21)

Publicado: Viernes, 25 de Abril de 2008 17:48 por parroquiaabla en MISA
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Obras son amores.- Si me amáis guardaréis mis mandamientos. Esta frase del Señor en el evangelio de hoy, podría formularse también al revés y decir que  el que guarda los mandamientos de la ley de Dios es quien le ama realmente. Esto es así porque obras son amores y no buenas razones. Afirmar que amamos a Dios y luego no cumplir con sus mandatos es un absurdo, algo que no tiene sentido, un contrasentido, una mentira. Lo enseña el Maestro en otra ocasión al decir que no el que dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino aquel que cumple con la voluntad de Dios. Estemos, por tanto, muy alertas, pues resulta fácil que nuestra caridad se quede en palabras y promesas, sin pasar a la realidad de una entrega responsable y constante al querer divino.

Jesús nos promete en este pasaje evangélico que pedirá por nosotros al Padre, a fin de que nos envíe el Espíritu Santo y sea nuestro defensor para siempre. En Pentecostés se cumpliría plenamente la gran promesa de Cristo. Desde entonces el Espíritu de la Verdad está presente en la Iglesia, para asistirla e impulsarla, para hacer posible su pervivencia en medio de los avatares de la Historia. También está presente en el alma en gracia, llenándola con su luz y animándola con su fuego. Sí, el Espíritu sigue actuando, y si secundamos su acción en nosotros, será posible nuestra propia santificación.

"No os dejaré desamparados, volveré”. También estas son palabras textuales de Jesús en la última Cena, en aquella noche inolvidable de la Pascua. Hoy, después de tantos años, podemos comprobar que el Señor cumplió, y sigue cumpliendo, su palabra. Él está presente en medio de nosotros, nos perdona cuantas veces sean precisas, nos ayuda a olvidar nuestras penas, nos fortalece para no desalentarnos a pesar de los pesares. Nos favorece una y otra vez por medio de los sacramentos que la Iglesia administra con generosidad y constancia.

No estamos solos, aunque a veces así pueda parecerlo. Dios está  muy cerca, a nuestro lado, dentro del alma. Es preciso recordarlo con frecuencia, descubrir su huella invisible en cuanto nos circunda, advertir sus mil detalles de cariño y desvelo. Y tratar de corresponder a su infinito amor, ya que el amor sólo con amor se paga.

HORARIOS DE MISA PARA LAS FIESTAS

Publicado: Jueves, 17 de Abril de 2008 21:01 por parroquiaabla en MISA
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Sabado día 19 a las 20:30h en la ermita de los Santos Mártires.

Domingo día 20 a las 13:00h en la parroquia presidida por el Rvdo. Sr. D. Juan Romero Guirao.

Lunes día 21 a las 13:00h en la parroquia presidida por el Rvdo. Sr. D. Antonio Ramón Salvador Martín.

V Domingo de Pascua (JUAN 14, 1-12)

Publicado: Jueves, 17 de Abril de 2008 20:52 por parroquiaabla en MISA
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Jesús es el camino. Son muchas las ocasiones en que Jesucristo anima a los suyos, exhortándolos a que no tengan miedo, a que no pierdan la calma. En otras ocasiones les echa en cara su falta de fe, su actitud apocada o temerosa. Para un hombre que cree en el poder y el amor de Dios,  no es concebible el miedo y la angustia. En esta ocasión que consideramos, las palabras de Jesús fueron pronunciadas en la última Cena, en la víspera de su pasión y muerte. Por eso tienen un mayor significado y valor.

Hay muchas moradas en la mansión del Padre, les dice, hay sitio para todos. Algunos han interpretado estas palabras como reconocimiento de que hay múltiples formas de caminar hacia Dios, y que pueden ser divinos todos los caminos de la tierra. Desde luego, es cierto que Dios, al querer libre al hombre, permite muchas maneras de amarle y de servirle. Esto nos ha de animar a caminar por nuestro propio sendero, con alegría y con decisión, conscientes de que si lo recorremos con la mirada puesta en Dios, amándole con toda el alma, nuestro camino, sea el que sea, nos llevará hasta la meta ansiada, hasta la salvación eterna de nuestra alma.

Todo camino humano, por tanto, puede ser divino. Para ello es preciso recorrerlo, decíamos, con la mirada puesta en Dios, queriéndole sobre todas las cosas. Jesús nos lo especifica y aclara todavía más, nos señala sin titubeos el camino, diciéndonos que él mismo es el Camino, la Verdad y la Vida. Por eso es necesario que todos los caminos humanos, para ser divinos, han de pasar de una forma u otra por Cristo mismo. Es decir, en nuestro caminar de cada día hemos de procurar imitar a Cristo, ser fieles a su doctrina de paz y de gozo, de esfuerzo y de lucha.

De aquí la importancia de contemplar con frecuencia la vida de Cristo, de escuchar y de meditar sus palabras, de tratarle en la oración, de recibirle en nuestra alma en la Sagrada Comunión, limpios y fortalecidos con la recepción frecuente del sacramento de la Penitencia. Hay que vivir con el afán constante de no apartarnos nunca de Cristo y de estar pendiente de él, hagamos lo que hagamos. De ese modo nos iremos pareciendo más y más a Jesús, llegaremos a identificarnos con el, hasta el extremo de que su camino sea nuestro propio camino.

IV DOMINGO DE PASCUA, EL BUEN PASTOR (JUAN 10, 1-10)

Publicado: Domingo, 13 de Abril de 2008 09:42 por parroquiaabla en MISA
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Lo que el Señor nos quiere decir es que Él no trabaja en serie, que cada uno de nosotros somos obra de artesanía sin moldes, que sí somos de verdad artículo exclusivo, que para Él no hay más que ése que soy yo.

Que Él nos conoce por nuestro nombre, reconoce de lejos nuestra cara, nos enmarca en nuestras propias circunstancias y se sabe de memoria nuestros problemas, no porque se los hayamos dicho muchas veces, sino porque Él es el único que no nos dice “eso es problema tuyo”, sino que nos dice “tus problemas son mis problemas”.

María Magdalena reconoció a Jesús junto al sepulcro en aquel hombre que ella creía era el jardinero, cuando Jesús la llamó por su nombre: “María”, porque Él sabe nuestros nombres y cuando estamos atentos también nosotros por el tono de voz. Como cuando nos llama por teléfono un amigo y no hace falta que nos diga su nombre porque el timbre de voz le reconocemos. “¡Oye, María!”. ¡Di, sí, Fernando!”. No hace falta nada más.

Para el Señor somos únicos irrepetibles, y tenemos un hueco en su corazón, que nadie puede ocupar, como cada hijo ocupa un lugar en el corazón de los padres y cuando ese hijo muere allí queda siempre vacío ese lugar.

Si es verdad que nadie es indispensable en este mundo, porque siempre habrá otro médico, otro empresario, otro sacerdote, otro Papa, pero como personas somos indispensables para Dios.

El Señor no se sienta a la mesa familiar si no están todos los suyos, para la alegría general cada uno es indispensable.

Hagámonos pastores, Sancho amigo, como lo es el Señor, que cada uno de los que nos rodean sean únicos, indispensables.

III Domingo de Pascua (Lc. 24, 13-35)

Publicado: Sábado, 05 de Abril de 2008 09:59 por parroquiaabla en MISA
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Muchas veces nosotros hemos tenido la misma tentación de los discípulos de Emaús: huir, dejarlo todo, nos vence el cansancio, la desilusión, la desesperanza, el sentido de fracaso....También en muchas ocasiones hemos experimentado cómo Jesús no nos abandona, se acerca a nosotros como se acercó a los discípulos de Emaús: "Jesús en persona se puso a caminar con ellos". El quiere compartir nuestros problemas, quiere sacarnos de las tinieblas, quiere darnos una palabra de ánimo que aclare nuestras dudas: "Y comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas les explicó lo que se refería a El en toda la Escritura". Comprobamos entonces, como lo hicieron los de Emaús, que El es nuestra única esperanza. Jesucristo, el Señor resucitado, es el único que da sentido al misterio de la vida. Lo que entrega Jesús a los dos caminantes es algo más que un discurso, son sus gestos, su estilo y su talante lo que hace despertar a los discípulos.

¿Cómo podemos reconocer a Jesús? Este relato es una catequesis de cómo podemos llegar a tener una auténtica experiencia del resucitado. Lo encontramos en primer lugar en "la Palabra". Ellos comprendieron las Escrituras y se dieron cuenta de que ardía su corazón mientras les hablaba. Es meditando la Palabra de Dios y aplicándola en nuestra vida como podemos reconocer al Dios del Amor que Jesús nos anunció. En segundo lugar podemos encontrar a Jesucristo en la Eucaristía. A los discípulos de Emaús "se les abrieron los ojos y lo reconocieron.....y contaron cómo le habían reconocido al partir el pan". Pero hay un tercer lugar de encuentro que los cristianos necesitamos recuperar: la comunidad. No se puede ser cristiano por libre, necesitamos la Comunidad para crecer como creyentes. Los discípulos de Emaús rectificaron su camino y volvieron a Jerusalén, "donde encontraron reunidos a los once con sus compañeros, que estaban diciendo: es verdad, ha resucitado el Señor". Tres lugares de encuentro y tres apoyos fundamentales para el cristiano: la Palabra, la Eucaristía y la Comunidad.

DOMINGO DE RAMOS

Publicado: Sábado, 15 de Marzo de 2008 19:49 por parroquiaabla en MISA
              

DOMINGO DE RAMOS (PASIÓN SEGÚN SAN MATEO 26, 14-27, 66)

Publicado: Sábado, 15 de Marzo de 2008 19:40 por parroquiaabla en MISA
20080315194050-sspramos.jpg¡TRES VECES SANTO, MI SEÑOR!

Promesa mesiánica felizmente cumplida lo que otros esperaron durante siglos, lo vimos y adoramos, pequeño en Belén, hombre y Dios

Dios y niño….y, hoy lo aclamamos de nuevo como Rey.

¡TRES VECES SANTO, MI SEÑOR!

Glorificamos tu santo nombre,meditamos tus Palabras, acogemos tus gestos seguimos tus senderos y los alfombramos de ramos, y palmas con vítores siempre nuevos. Pero ¿qué nos espera, Señor, en Jerusalén? ¿Días de vida o de muerte? ¿Dios derrotado o Señor que ha triunfado? ¿Horas de sufrimiento o de gozo? ¿Victoria o esclavitud? ¿Comprensión o traiciones? ¿Por qué te presentas montado en un asno cuando, como Dios que eres, podrías haber venido en brillante desfile real?

¡TRES VECES SANTO, MI SEÑOR!

Porque no haces alarde de tu divinidad porque disimulas tu gran majestad porque sabes que, a la vuelta de la esquina, se esconderán las palmas y los ramos y los cánticos, por cobardía, enmudecerán.

¡TRES VECES SANTO, MI SEÑOR!

Porque, humildemente, entraste en el mundo en la noche más silenciosa en Belén y, humildemente, quieres salvar al mundo entrando, pobre y sorprendentemente, en Jerusalén porque, una mula te dio aliento en la noche más fría de tu nacimiento y de nuevo, un asno, te sirve como apoyo compañero y amigo en tus horas grandes y amargas.

¡TRES VECES SANTO, MI SEÑOR!

RESURECCIÓN DE LÁZARO, V DOMINGO DE CUARESMA

Publicado: Viernes, 07 de Marzo de 2008 09:28 por parroquiaabla en MISA
            

V DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 11, 1-45)

Publicado: Viernes, 07 de Marzo de 2008 09:24 por parroquiaabla en MISA
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Cristo es la Resurrección y la vida. El profeta Ezequiel, en la primera lectura, nos dice que Dios nos dará la vida infundiéndonos su Espíritu. En la resurrección de Cristo se nos dio el Espíritu, por ello, san Pablo dice que si el Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucito de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Esto quiere decir, que el creyente debe afrontar la muerte con confianza en el Señor, el cual sabemos que nos ama y nos dejará en el sepulcro, sino que nos hará salir de nuestros sepulcros para darnos la vida plena en Cristo. Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí –dice Jesús- aunque haya muerto vivirá, y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre. La fe es la anticipación de esa resurrección escatológica que todos esperamos. Por eso desde la fe podemos y debemos vivir como resucitados en la vida nueva que Dios nos da. La esperanza cristiana de resurrección y vida perenne se vincula y fundamenta directamente en la resurrección de Cristo. Lázaro resucitó para vivir de nuevo esta vida y morir otra vez. Jesús en cambio. Venció definitivamente a la muerte y no abre las puertas de una nueva vida, plena y eterna, donde no hay ya más dolor ni muerte.

Gracias a Cristo resucitado el hombre es un ser para la vida. La vida y comunión con Cristo por la fe del bautismo y por los sacramentos de la vida cristiana alcanzan al hombre entero, cuerpo y espíritu, en esta vida y en la futura. Por ello el cristiano ya no entiende la vida y ni la muerte como hombres sin fe; para el creyente tiene un sentido nuevo. La muerte no será sino el paso a la plenitud de una vida iniciada ya ahora. El creyente se siente radicalmente libre y salvado por Cristo, liberado del pecado y su consecuencia, la muerte. Esta liberación no es de la muerte biológica, pues también Cristo murió, sino de la esclavitud opresora de la muerte, del miedo a la misma, del sinsentido y del absurdo de una vida entendida como pasión inútil que acaba en la nada. A la luz de la resurrección del Señor, el cristiano entiende y vivencia ya desde ahora, que la muerte física, inevitable a pesar de todos los adelantos de la medicina y de la apasionada y torturante aspiración del hombre a la inmortalidad, no es el final del camino sino la puerta que se nos abre a la liberación definitiva con Cristo resucitado. Gracias a Cristo resucitado el hombre no es un ser para la muerte sino para la vida con él, ya desde ahora y en el futuro. Pues nuestro Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos. Gracias a El, que es la resurrección y la vida, la última palabra no la tiene la muerte sin la Vida.

La curación del Ciego - IV Domingo de Cuaresma

Publicado: Sábado, 01 de Marzo de 2008 20:09 por parroquiaabla en MISA
             

IV DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 9, 1-41 )

Publicado: Sábado, 01 de Marzo de 2008 20:06 por parroquiaabla en MISA
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Mientras yo estoy en el mundo Yo soy la luz del mundo. Ese “mientras” es un misterio. ¿Es que cuando Jesús nos deje todo va a volver a las tinieblas? ¿Aquellas tinieblas que cubrirán la tierra el Viernes Santo a la muerte del Señor, son barrunto de que con Él se va la luz de este mundo? ¿No hay una lógica conexión entre estas palabras y aquellas otras del Señor: “Vosotros sois la luz del mundo”? Mientras yo esté aquí yo soy la luz, pero cuando yo me vaya seréis vosotros la luz del mundo.

En medio de esta sociedad envuelta en tinieblas de hipocresía y mentira, tinieblas de codicia y drogadicción, tinieblas de corrupción y desenfreno sexual, ahí debemos ser cada uno de nosotros luz. No basta la denuncia, no basta lamentarse, porque más vale encender una cerilla que quejarse de la oscuridad.

--Seamos luz del ciego que tantea las tinieblas buscando un Dios que barrunta, aunque no ve.

--Seamos luz que lleve consuelo a las tristezas del enfermo, del anciano, de la viuda, del moribundo

--Seamos luz que purifique como el sol los ambientes enrarecidos por lo impuro, por la chabacanería sexual, por la denigrante esclavitud de la mujer.

--Seamos luz de esperanza para niños y jóvenes a los que amenaza engullir como monstruo sangriento esa tiniebla luminosa del placer, del dinero sin esfuerzo, del egoísmo brutal, de la mentira por norma.

Nosotros debemos ser luz del mundo mientras estamos en el mundo.

LA SAMARITANA

Publicado: Viernes, 22 de Febrero de 2008 09:49 por parroquiaabla en MISA
             

III DOMINGO DE CUARESMA (JUAN 4, 5-42 )

Publicado: Viernes, 22 de Febrero de 2008 09:38 por parroquiaabla en MISA
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Dame de beber, Señor.- El pasaje de la samaritana es uno de los más ricos en contenido humano y teológico. Uno de esos momentos en que podemos contemplar a Jesús en su vertiente de hombre que, como los demás, se cansa y ha de sentarse, tiene sed y pide de beber, aunque se tratara de pedir a una mujer que, además, era samaritana, circunstancia que en aquel ambiente era denigrante. Él superó los prejuicios de su época, tanto los de tipo social como los de índole religiosa, y entabla una conversación sencilla, y profunda a la vez, con aquella mujer de pueblo cuya vida era un tanto irregular. Precisamente por ese motivo Jesús se ha dirigido a ella, pidiéndole no sólo agua sino también el desahogo de sus gozos y sus penas.

El Señor ha leído en su corazón, y ella reacciona con humildad y con admiración. No se irrita al verse descubierta. Simplemente reconoce que está delante de un hombre de Dios, delante de un profeta... Jesús la escucha y le responde con paciencia y claridad. Le hace comprender que lo importante en el culto que se ha de dar a Dios, no está en el lugar donde se le tribute, sino que lo principal es el modo como ese culto y adoración se realice. Ha de ser un culto que brote del interior del hombre, movido por la acción del Espíritu en lo más hondo de su ser... Un culto, por otra parte, que sea verdadero, sincero, leal, nacido de un corazón enamorado. Un culto, por tanto, que no se limite a la palabra o al rito, sino un culto que repercuta en la vida cotidiana, haciendo de cada acto, de cada latido del corazón, un sí rendido y gozoso al querer de Dios.

La samaritana escucha atenta sus palabras. Le cree y le pide de esa agua viva que quita la sed para siempre. Aunque aún no conocía el don de Dios, ya se lo pedía con fervor: Dame de beber, Señor, y apaga esta sed que me devora por dentro, y me hace buscar entre los hombres lo que sólo en Dios se puede encontrar. Es una oración que debe resonar en nuestro corazón, para que también nosotros, sedientos siempre, la repitamos a Dios. Sí, Jesús mío, dame de beber, que me muero de sed.

LA TRANSFIGURACIÓN

Publicado: Viernes, 15 de Febrero de 2008 10:10 por parroquiaabla en MISA
             

I I Domingo de Cuaresma (MATEO 17, 1-9)

Publicado: Viernes, 15 de Febrero de 2008 10:03 por parroquiaabla en MISA
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Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según las fuerzas que Dios te dé. El que los trabajos del evangelio sean duros no quiere decir que tengan que ser tristes o desagradables. Los trabajos del evangelio deben ser hechos siempre con amor y por amor, y lo que se hace con amor y por amor, aunque sea duro, resulta reconfortante. Como el trabajo de los padres cuando cuidan, alimentan y educan a los hijos. Los duros trabajos del evangelio a los que se refiere San Pablo estaban dirigidos a la proclamación e implantación del Reino de Dios en la tierra: la defensa de la verdad, de la justicia y de la santidad, tal como la había hecho, con su ejemplo y con su palabra, Jesús de Nazaret. Los cristianos no trabajamos sólo para nosotros mismos y para nuestra propia salvación. Tenemos la obligación de evangelizar el mundo, para que la verdad, la justicia y la santidad de Dios reinen sobre esta tierra en la que vivimos. Siempre, naturalmente, según las fuerzas que Dios nos dé.

Señor, ¡qué hermoso es estar aquí! Son los dulces y maravillosos momentos de Tabor que, alguna vez, todos tenemos en la vida. Pero son siempre momentos breves y fugaces. La felicidad, como la vida, es huidiza y camina siempre hacia delante, por un camino que tiene más momentos de pasión de los que quisiéramos. Es bueno buscar de vez en cuando estos breves y maravillosos momentos de Tabor, pero sin renunciar nunca a bajar después al llano y a caminar, con todas las fuerzas que Dios nos dé, por el duro, oscuro y rutinario camino de la vida. ¡A la luz por la cruz!, nos decían los antiguos maestros ascetas de la vida espiritual. A la resurrección por la pasión, nos dicen hoy a nosotros las lecturas de este 2 domingo de cuaresma. El Tabor es un monte muy alto al que sólo podemos ascender en momentos privilegiados; los demás días, casi todos, tenemos que conformarnos con caminar por un camino llano y dificultoso. Pero si sabemos caminar cada día con amor, esfuerzo y pasión, según las fuerzas que Dios nos dé, alcanzaremos la meta anhelada, que no es otra que la felicidad de la resurrección.

I Domingo de Cuaresma (Mt. 4, 1- 11)

Publicado: Jueves, 07 de Febrero de 2008 20:24 por parroquiaabla en MISA
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Las tentaciones de Jesús en el desierto son las nuestras.

- El hambre, que simboliza todas las reivindicaciones del cuerpo.

- La necesidad de seguridad, aunque sea al precio de perjudicar al prójimo.

- La sed de poder, el terrible instinto de dominación.

La diferencia entre las tentaciones de Jesús y las nuestras es que donde nosotros sucumbimos, El triunfó. Para vencer, Jesús se apoya en la Palabra de Dios tomada del Deuteronomio. Durante el Éxodo el pueblo de Israel fue también tentado y se olvidó fácilmente de que Dios estaba con él. Jesús rechaza las tentaciones con frases tomadas del Deuteronomio. También nosotros podemos apoyarnos en la Palabra de Dios para rechazar la tentación. No confundamos la tentación con el pecado, es decir con la caída. La tentación en sí no es buena ni mala. Jesús también fue tentado, pero salió airoso de la tentación. También nosotros podemos hacerlo, pero necesitamos la ayuda de Dios. Si por debilidad humana pecamos, seamos humildes y reconozcamos con el autor del Salmo 50: “Misericordia, Señor: hemos pecado”. Pidamos que Dios nos conceda un corazón puro y que sintamos de verdad la alegría de la salvación.

Constatamos nuestra debilidad, pero también la ayuda de Dios. Desde el principio somos tentados y seducidos. Se multiplican las manzanas que nos engañan y corrompen: el poder, el tener, el placer. Hay una caída original, que nos lleva al pecado y la muerte. Todos pecaron, todos pecamos… La Buena Noticia es que Jesús también fue tentado y además nos enseñó a superar la tentación. Se hizo débil como nosotros para que seamos fuertes. Las tentaciones de Jesús se refieren a las actitudes mesiánicas, pues se le pide actuaciones gloriosas y triunfadoras. Pero Jesús reafirma su condición de Siervo. Nos salvará desde la Cruz. No todo es barro en nuestra naturaleza e historia. Hay también un soplo de espíritu. Y contamos sobre todo con la fuerza de la Palabra y el Espíritu. La Biblia abierta en el altar es un signo de que “nuestro alimento es la Palabra de Dios”, pues no sólo de pan vive el hombre.

Miércoles de Ceniza (MATEO 6, 1-6.16- 18)

Publicado: Miércoles, 06 de Febrero de 2008 09:40 por parroquiaabla en MISA
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La oración, el ayuno y la limosna son los instrumentos adecuados para vivir con intensidad la Cuaresma. La mejor manera de orar es hacer que la Palabra de Dios esté presente en nuestra vida. Necesitamos buscar momentos de silencio, de desierto interior, para encontrarnos con Dios. ¿Cuál es el ayuno que Dios quiere? Podemos ayunar también de todas las cosas que nos hacen perder el tiempo y disminuyen nuestra libertad: ayuno de televisión, de Internet, de tabaco, de materialismo…. La austeridad y el despego de las cosas materiales son un síntoma de que estamos en el camino del Evangelio. La palabra limosna está un poco devaluada. No se trata de dar unas monedas para tranquilizar nuestra conciencia sin sabe a quién se la damos ni si le hacemos bien al dárselas. Se trata de tener un espíritu solidario, de compartir lo que tenemos con los más necesitados.

La Cuaresma nos hace una llamada a la conversión, que es una “vuelta sobre nosotros mismos”. Es pararse para evaluar y reorientar nuestra vida. Si estamos alejados del plan de Dios, hemos de volver nuestros ojos hacia el Señor. La penitencia externa y la ceniza pueden ayudarnos, pero lo que importa de verdad es que se produzca en nosotros una auténtica “metanoia”, es decir un cambio de mente y de corazón. Si nos encontramos perdidos, insatisfechos, desanimados o vacíos es que nos falta algo. Es muy acertada la frase que se pronuncia sobre nosotros al recibir la ceniza: “Conviértete y cree el Evangelio”. Aquí está la clave: creer en el Evangelio y vivir el Evangelio, transformar nuestra vida según los criterios de Jesús de Nazaret. Es posible, estamos a tiempo….

SIEMPRE ASÍ LLEVA LA MISA DE LA ALEGRÍA A LAS CATEDRALES DE ESPAÑA

Publicado: Martes, 05 de Febrero de 2008 13:04 por parroquiaabla en MISA

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EL MIERCOLES DÍA 6 COMIENZA LA CUARESMA

Publicado: Lunes, 04 de Febrero de 2008 12:14 por parroquiaabla en MISA
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El miercoles comienza la cuaresma y nos prepararemos con la imposición de la ceniza. Para facilitar la participación, este día, la Misa será a las 20:00h y una hora antes se podrá confesar todo el que lo desee.

IV Domingo del Tiempo Ordinario (MATEO 5, 1- 12a)

Publicado: Viernes, 01 de Febrero de 2008 20:28 por parroquiaabla en MISA
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Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Seguir a Jesús es obtener la felicidad plena. Frente a la felicidad artificial e incompleta que ofrece el mundo, Jesús nos promete y hace realidad en nosotros el Reino de Dios. Las Bienaventuranzas proponen un ideal de vida que, como todo ideal, es inalcanzable en su totalidad. Los pobres de espíritu, los que lloran, los sufridos, los que tienen hambre y sed de la justicia, los misericordiosos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz, los perseguidos por causa de la justicia, los que son insultados o calumniados por causa de Jesús son felices porque Dios está con ellos, no porque en sí la miseria, el llanto o la incomprensión sean buenos. El cristiano no es un masoquista, sino que es haciendo el bien como encuentra la felicidad. Tenemos que estar alegres y contentos porque nuestra recompensa será grande en el Cielo. Pero no sólo se nos promete la felicidad futura, pues ya en este mundo somos felices. Bien decía Baden Powel, fundador del movimiento scout, que “la mejor manera de ser feliz es hacer felices a los demás”. En cambio, los satisfechos y egoístas son infelices, porque han puesto su confianza en sí mismos en lugar de ponerla en Dios. Jesús invierte el orden de valores de este mundo, lo pone todo al revés. Por eso su mensaje es revolucionario….Muchas veces se ha querido deformar u ocultar la exigencia radical del Evangelio. Pero sus palabras son claras, no hay duda de que el que quiera seguirle tiene que estar dispuesto a vivir de otra manera. Le criticarán, se meterán con él, será rechazado, pero tiene la seguridad de que va a ser feliz. Muchas veces tendrá que ir a contracorriente por defender valores evangélicos que contrastan con los valores del mundo. Pero el cristiano debe ser consecuente y afrontar el riesgo que supone seguir a Jesús de Nazaret.

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 4, 12-23)

Publicado: Sábado, 26 de Enero de 2008 10:58 por parroquiaabla en MISA
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Jesús continúa llamando porque “la mies es abundante y los obreros pocos”. Son muchos los que padecen enfermedades del cuerpo y del espíritu, muchos que son prisioneros de sus esclavitudes personales, muchos los que se sienten abandonados. ¡Cuántos hombres y mujeres necesitan hoy ser rescatados por las redes liberadoras de Cristo! Dios no llama sólo una vez en la vida, su llamada se mantiene a lo largo de tu vida. Te puede llamar a través de los hermanos: son las mediaciones que utiliza para darnos a conocer su sueño. Hay vocaciones que han nacido y se han desarrollado a la luz de la realidad que nos interpela, o del ejemplo de personas de personas cercanas cuya vida nos “edifica”. En toda vocación hay mucho de búsqueda, pero en la mayoría de las vocaciones es Dios quien toma la iniciativa. Como a los apóstoles, El te dice “Ven y sígueme”. A continuación te señala la misión que has de cumplir, ¿cuál es la tuya? Hay vocaciones singulares de tipo social, político, sanitario o económico….Algunos son llamados a desempeñar un servicio especial en la comunidad eclesial como sacerdotes, diáconos o religiosos. Pero todos somos llamados y a todos se nos encomienda algún servicio. Pablo reconoce en la Primera Carta a los Corintios que El ha sido enviado no a bautizar, sino a anunciar el Evangelio. Pero hemos de anunciarlo dando un testimonio de unidad, pues no nos anunciamos a nosotros mismos, sino a Cristo crucificado. Hemos celebrado la semana de Oración por la unidad de los cristianos, culminada con la fiesta de la conversión de San Pablo. Que el testimonio del Apóstol nos anime a no cesar de orar para que sea una realidad el establecimiento del Reino de Dios, misión a la que Dios nos llama.

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO (JUAN 1 29- 34)

Publicado: Domingo, 20 de Enero de 2008 10:04 por parroquiaabla en MISA
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Yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios. El domingo pasado hablamos ya del bautismo del Señor. Hoy nos toca decir que, como personas bautizadas en el espíritu de Jesús de Nazaret, debemos hacer de nuestra vida un testimonio viviente de la bondad y de la grandeza de Aquel en quien hemos sido bautizados. Eso es ser discípulos, testigos, de Jesús: manifestar a todas las gentes su Espíritu, vivir guiados y gobernados por el Espíritu Santo en el que hemos sido bautizados.

 La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, sean con vosotros. Pablo reivindica para sí el título de verdadero apóstol, llamado y enviado por el mismo Jesús de Nazaret para predicar la buena nueva, el evangelio, a todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo. Él no conoció al Cristo de carne y hueso, pero en el camino de Damasco, escuchó su voz y su llamada. Desde entonces ya no es él el que vive en sí mismo, sino que es el mismo Cristo el vive en él. En nombre de este Cristo, de parte de Dios, desea a todos la gracia y la paz. Es este un buen deseo que debemos tener también nosotros para todo el mundo, en estos primero días del año 2008. ¡Cuánta paz y cuánta gracia de Dios hace falta al mundo en el que nosotros vivimos! Vamos a hacer el propósito de ser agentes de paz, repartidores de la gracia de Dios entre todas las personas a las que conocemos y con las que convivimos.

EL BAUTISMO DEL SEÑOR (MATEO 3, 13- 17)

Publicado: Viernes, 11 de Enero de 2008 23:33 por parroquiaabla en MISA
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El evangelista San Mateo nos dice a propósito de esta escena que Juan trató de impedir que Jesús fuese bautizado. Nosotros muchas veces también nos resistimos a un Dios así. Y esto es un profundo misterio. Puede entenderse que nos resistamos a hacer un gran esfuerzo o a privarnos de algo apetitoso. Pero ¿por qué resistirnos a ser amados? No tiene ningún sentido, y sin embargo, nos sucede. Abrimos la puerta del Reino cuando acogemos sencillamente el amor que viene de Dios. “Permítelo por ahora”, dice Jesús y convence a Juan. En otro lugar le dirá a Pedro, que no quería que le lavara los pies: “Ahora tú no comprendes lo que yo hago, pero lo entenderás después” (Jn 13,7). Basta un “permitir por ahora”, un consentimiento provisional, un sí por frágil que sea. Jesús aclara a Juan la razón de su presencia en el Jordán: “está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere”. Es decir, nos anticipa lo que va a ser la justificación de toda su misión: hacer la voluntad del Padre. En el momento decisivo del Huerto de los Olivos y de la Cruz también aceptó la voluntad del Padre. Jesús es también uno de los nuestros, el Hijo del Hombre. Cristo hace posible que todo ser humano sin excepción pueda también ocupar su mismo lugar en esta escena del Bautismo.

Recordemos constantemente el compromiso de nuestro Bautismo. Nosotros ahora, aprendida la lección de Juan, queremos practicar todo eso para que el nuestro Bautismo sea algo vivo, y no un recuerdo muerto. En él se nos dio el Espíritu Santo, y Dios Padre nos ve tan bellos que sigue gritando sobre cada uno de nosotros, igual que cuando salimos de la pila bautismal: ¡Este hijo mío, esta hija mía que me encantan!.. Porque el prodigio que se obró sobre Jesús al salir del agua, se renueva continuamente en la Iglesia con cada candidato que nos bautizamos. ¿Qué espera Dios después? Ha dicho de nosotros, como de Jesús, que le encantamos, que somos su delicia. ¿Qué nos pide a cambio? Únicamente que nos mantengamos en esa vida divina que Él nos infundió, ¡que vivamos nuestro Bautismo!... Y lo vivimos con la fe, la oración, la esperanza, el amor hacia todo el que nos necesita y la justicia en nuestro actuar y en nuestro compromiso en la construcción de un mundo mejor. Sobre cada uno de nosotros ha bajado el Espíritu Santo y gozamos de la vida que el Padre da a los creyentes por medio de Jesús, el Redentor del hombre. Esta riqueza tan grande de dones nos exige una única tarea, que el apóstol Pedro no se cansa de indicar a los primeros cristianos, recordando que Jesús “pasó haciendo el bien”: construir la civilización del amor.

La Epifanía del Señor (MATEO 2, 1-12 )

Publicado: Jueves, 03 de Enero de 2008 17:53 por parroquiaabla en MISA
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También los gentiles son coherederos. De esta manera, la fiesta de la epifanía es también la fiesta de la catolicidad de la Iglesia de Cristo. Todos estamos llamados a formar parte del rebaño del único pastor, Cristo Jesús. Los católicos sabemos que somos hermanos de todas las personas del mundo, sin distinción de raza, ni de lengua, ni de color, ni de posición social. Nosotros queremos ser hermanos hasta de los que no quieran ser hermanos nuestros. Nuestras manos siempre estarán tendidas y nuestras puertas abiertas para que entre todo el que, con sincero corazón, busque la verdad y el verdadero rostro de Dios. Ser discípulo de Cristo es ser católico, es decir, ser universal, teniendo a Cristo como nuestro verdadero camino, verdad y vida.

La estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a posarse encima de donde estaba el niño. El mundo está lleno de pequeñas estrellas que quieren conducirnos hasta Dios. El problema es saber verlas y saber dejarse guiar por ellas. Herodes y los pontífices y los letrados del país no supieron ver la estrella que guiaba a los Magos porque tenían el corazón lleno de orgullo y los ojos sucios de ambición. San Agustín decía que a los ojos enfermos la luz les resultaba odiosa. Purifiquemos nuestro corazón y nuestra mirada, si de verdad queremos buscar y encontrar a Dios.

Santa María, Madre de Dios (LUCAS 2, 16-21)

Publicado: Lunes, 31 de Diciembre de 2007 19:03 por parroquiaabla en MISA
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En este primer día del año pidamos a la Reina de la Paz, a Santa María Madre de Dios, que no nos conformemos con ser pacíficos. Que trabajemos, además, por conseguir esa conciliación que es garantía de derechos y de vida, de futuro y de alegría. ¿Para qué un nuevo año si, del viejo año, seguimos arrastrando las antiguas guerras? Intentemos, de verdad, allá donde nos movamos –como decía San Francisco de Asís- ser instrumentos de paz, de perdón, de fe y de tantos valores que no están de vigentes, ni en la educación para la ciudadanía ni en otros tantos modales de muchos ciudadanos de a pie.

No quiero extenderme demasiado. Estamos celebrando con intensidad esta Navidad. Que no sean burbuja de una noche, los abrazos, los regalos, los besos o las llamadas o SMS por teléfono. Entre otras cosas porque, el día siguiente, el día que nos aguarda, la semana que viene, el mes que nos espera…pondrá al descubierto si –la última noche del año- estábamos movidos por la esperanza, animados por la copa o adornados por el celofán barato.

Que Santa María, la Madre de Dios, la que vivió con paz y en paz toda su existencia, nos acompañe en este peregrinar de 12 meses, de 366 días.

¿Que es difícil mantener el “tipo de la fe” “los deseos ofrecidos o recibidos” en la noche más veterana del año 2007? ¡Miremos a María! Con la Madre todo se puede. En la Madre siempre hay respuestas. No nos ha de faltar ni su mano, cuando la nuestra decaiga en su intento de alcanzar los buenos propósitos, ni tampoco su voz ni su protección cuando el desánimo salga a nuestro encuentro.

Y es que la paz y el año nuevo, ¡hay que decirlo alto y claro! serán realidades si nos dejamos llevar por la que supo mucho de paz y vivió como auténtica novedad y entusiasmo todo lo que Dios le puso al frente.

4º DOMINGO DE ADVIENTO (MATEO 1 18- 24)

Publicado: Viernes, 21 de Diciembre de 2007 20:19 por parroquiaabla en MISA
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A todos os deseo la gracia y la paz de Dios. San Pablo se dirige a los primeros cristianos de la ciudad de Roma, entre los que había muchos cristianos procedentes del paganismo. Nosotros, en este domingo, víspera ya de la nochebuena, deseamos esto mismo a todas las personas del mundo. Pablo fue elegido para anunciar la Buena Nueva a los gentiles, a los paganos. Hoy, de hecho, también nosotros vivimos entre paganos. ¿Cómo les estamos anunciando la Buena Nueva? Hoy quizá las palabras valgan poco, porque están muy devaluadas; debemos predicar la Buena Nueva, sobre todo, con el ejemplo. Con una vida sobria y austera, anticonsumista, con una vida comprometida con la causa de los más desfavorecidos, con el ejemplo diario de bondad y de amor.

Le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados. A un Dios salvador, es al que debemos anunciar nosotros, los cristianos, en estas vísperas de la Navidad. Un Dios que quiere que todos se salven, que busca siempre a la oveja perdida, que llama y perdona a los pecadores, que nos regaló a su Hijo para que nos diera a todos vida abundante. El Dios de la Navidad es un Dios salvador, porque, desde la fragilidad y desde la ternura, nos mostró a nosotros, pecadores, el rostro de un Padre perdonador, compasivo y misericordioso. A este Dios sí podemos y debemos nosotros imitarle, porque también nosotros, desde nuestra fragilidad y nuestra pobreza, podemos anunciar con nuestra vida la fuerza contagiosa e irresistible del amor.

3º DOMINGO DE ADVIENTO (MATEO 11, 2- 11)

Publicado: Jueves, 13 de Diciembre de 2007 20:42 por parroquiaabla en MISA
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La esperanza da vida. Necesitamos la fe para dar sentido a nuestra vida, pero sólo la esperanza puede darnos ánimo para seguir el camino. Sin ella nos falta la fuerza para mantener viva la ilusión. Somos salvados por la esperanza ha dicho el Papa Benedicto XVI en su segunda encíclica, una esperanza que es confianza en la salvación que llega. Vivir con esperanza no es ninguna utopía, nuestra esperanza está fundada en la fidelidad de Dios, que no puede fallarnos, porque es amor. Los cuerpos débiles, mutilados y dolientes son atravesados por la transformación radical de la esperanza. Pena y aflicción se alejarán para siempre, dice el profeta Isaías. El profeta anuncia la vuelta del exilio y el comienzo de los tiempos mesiánicos. Lo primero se produjo a partir del siglo VI a. C. con el rey Ciro de Persia, considerado el “Ungido” para muchos, que permitió el regreso de los repatriados y la reconstrucción de la religión judaica. Lo segundo sólo llegará con Jesús: los ciegos ven, los inválidos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia. Es lo mismo que leyó Jesús en la Sinagoga de Nazaret. Pero El añadió: “Hoy se cumple la Escritura que acabáis de oír”.

Esperar con paciencia .Juan es el mayor y el último de los profetas del Antiguo Testamento, no ha nacido de mujer uno más grande que El. Sin embargo, “el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él”. Dios prefiere a los pequeños, a los sencillos. Para penetrar y comprender esta lógica de Dios es necesario quitar tantos esquemas mentales adquiridos hasta hoy, aún por los hombres de Iglesia y por los creyentes más fervorosos. Cristo en el evangelio de este tercer domingo de adviento reserva especialmente una bienaventuranza al "que no se escandaliza de él" y de su estilo de vida y de opción. Los más cercanos a él por parentela o conocimiento "se escandalizaban por su causa", anota Mateo durante la visita de Jesús a Nazaret (Mt. 13, 57). Sin embargo, los pobres y humildes le reconocen y alcanzan la felicidad.

DÍA 8 "LA INMACULADA CONCEPCIÓN"

Publicado: Jueves, 06 de Diciembre de 2007 09:24 por parroquiaabla en MISA
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La Madre del salvador es también nuestra Madre porque su Hijo así lo quiso: "Ahí tienes a tu Madre". María no puede estar lejos de la mente y del corazón del cristiano, especialmente durante el tiempo de Adviento. La fiesta de la Inmaculada, al comienzo de este tiempo es un estímulo para nuestra "espera confiada". ¿Quién mejor que ella, que lo llevó en su seno, pudo esperar su venida? Ella, la Madre concebida sin pecado, nos invita a arrepentirnos, a desechar el mal y a hacer el bien para preparar el camino al Emmanuel. María tiene una misión importante en la Iglesia porque es Madre y modelo de la Iglesia. Nuestra devoción a María debe llevarnos a su Hijo Jesucristo: "Haced lo que El os diga". Todo lo que tiene, todo lo que es María le viene de Cristo. María es la primera cristiana, toda cristiana, hecha enteramente para Cristo. Por eso es la mujer del futuro, la humanidad del futuro, la nueva humanidad que siempre hemos soñado y que Dios mismo soñó. Pero esto sólo será posible si vivimos cerca de Dios, confiados y seducidos por su Amor, como María. Entonces reinará en todo el mundo otra vez la armonía y la paz.